domingo, 9 de diciembre de 2018



Amante en calma

Capítulo 21


Elizabeth Randall:

 Los niños ya estaban acostados y me dirigía al despacho de Wrath cuando me llega un texto de Jane_ ¿Puedes bajar, creo debes hablar con Karehn?_ sin dilación me dirijo a la clínica, Jane está en su despacho y me indica en que habitación está. Doy unos golpecitos a la puerta y abro despacio_ ¿Puedo pasar?_

Espero pacientemente a que me de permiso, hasta que la escucho casi en un susurro decir: _Si, puede pasar._ Después de todo lo que ha vivido entiendo que no confíe en nadie. Entro en la habitación y la veo allí, acostada, bien tapada y en sus ojos ¡miedo! Me acerco y me siento a los pies de la cama._¿Te acuerdas de mí? Nos vimos cuando te intenté explicar lo que pasaría en tu conversión, soy Beth._ le sonrío mientras acaricio su pierna y espero a que su respiración se acompase.



Karehn Red’s:

_ Lo recuerdo Beth, me hablaste de la transición._
Bajo las sábanas hasta mi cintura y enderezo mis espalda, mis dedos juegan sobre mi regazo con nervios.
_Aún no he pasado por ello, y creo que los síntomas se mezclan con mis dolores actuales, aunque lo positivo de esto es que ya me siento algo mejor._  sonrío.
_Gracias por venir a visitarme, Zypher se fue hace unas horas y siento que he dormido una eternidad._
Paso mis manos alisando mi cabello, después retuerzo las sábanas, puedo ver que su mirada cálida guarda preguntas, y esta vez, aun con mis nervios a flor de piel no huiré, nunca más.


Elizabeth Randall:

 Cuando toma mis manos y me sonríe, le devuelvo el gesto, no sé lo que está viviendo pero si se lo que pasó en esa casa cuando Zypher la rescató. Y ahora viene la parte difícil, hablar de cómo sanar sus heridas. _¿Sabes que existe un lugar que se llama Safe Place?_ niega con la cabeza _Bien, es un lugar donde…_ no sé cómo decirle esto sin que se retraiga.  Suspiro y continuo _donde buscan refugio y ayuda las shellans maltratadas por sus "hellrens"_ le hago el gesto de ponerlos entre comillas _yo los llamaría otra cosa, pero ya sabes, soy la reina y tengo que comportarme._ le guiño un ojo y la oigo reír.

_Ahora que ya tengo tu atención…_ continúo hablándole mientras me acerco más, hasta que me recuesto en la cama, apoyada en el cabezal como está ella _volviendo a Lugar Seguro… allí te pueden ayudar. Hay reuniones, terapias... ¿Quieres ir conmigo a conocerlo?_

_Está bien Beth, puedes preguntar, estoy sanando mi pasado. Un paso a la vez, eso me repito a mi misma_
Inclino mi cuerpo, tomando sus manos entre las mías, sonrío, y espero para contestar sus dudas.


Karehn Red’s:

 _Puedo intentarlo, podemos ir. Un cambio de aires suena bastante bien_
Después de casi 20 minutos de charla aquí y allá, risas y mucha información sobre lugar seguro, mis ánimos están mejor. Terminada la camaradería me levanto y con pasos algo torpes logro bañarme, una ducha rápida evitando mirar mis heridas frente al espejo. Salgo y me visto con las ropas que Jane y Beth muy amablemente me han dejado. Cuando ya me siento lista salgo y veo a Beth sentada sobre la cama con las piernas cruzadas y una mirada de meditación en su rostro. Al verme sonríe de nuevo y se levanta acercándose.
_Estamos listas, ahora vamos, preguntemos quien nos puede llevar._
Aliso de nuevo mis ropas buscando estar lo mas presentable posible, asiento hacia Beth y juntas caminamos a través de la puerta y por los pasillos hasta llegar a una enorme puerta. Hay un cifrado de código al lado de esta, Beth introduce algunos números y la puerta abre con un bajo chirrido. Me insta a caminar del otro lado tomando mi brazo.
_Virgen..._
Quedo sorprendida al ver la hermosa casa por donde ahora camino. Casa no, una mansión!! Es enorme y tiene, toda ella, un aura de realeza. Beth trata de ocultar su risa al ver mi cara, sonrió de vuelta y caminamos pasando un gran árbol de manzano tallado en el piso.
_Está casa es hermosa Beth, sorprendente._
Llegamos a la puerta principal y salimos. Subiendo las escaleras nos encontramos con el macho que acompañaba a Zypher la primera noche en ese callejón.
_Buenas noches Butch, que bueno que te veo ¿Estás ocupado?_
Yo aún miro los alrededores asombrada así que soy un poco ajena a la conversación. Después de unos momentos Beth jala mi brazo llamando mi atención.
_Butch nos llevará Karehn, vamos._
Me acerco y saludo al macho frente a mi, inclino mi rostro sonriendo cálidamente.
_Gracias Sire._
Ya con las presentaciones hechas, nos dirigimos a un suv.


Butch O’Neal:

 Estoy en el ordenador,  planificando los últimos detalles de mi viaje con mi hembra, cuando suena mi móvil.
Es Beth, pidiéndome si puedo llevarla a Lugar Seguro. Le digo que si, por supuesto.
No pregunto nada más.
Cierro el ordenador y me marcho rápidamente, quedamos en encontrarnos en la entrada principal.
Llego justo antes que ella, y para mi gran sorpresa también está la hembra de Zypher. Saludo a Beth, y Karehn se acerca a saludarme con una sonrisa.
Abro la puerta de atrás para acomodar a las damas, espero hasta que se pongan el cinturón de seguridad y camino hasta el asiento de conductor.
El trayecto se hace sin problemas. Atrás las chicas hablan en voz baja.
Al llegar, me bajo, inspeccionando el área, olfateando el aire en busca de restrictores. Todo está bien .Pero con las sombras es otra historia. Me apuro a abrir las puertas a las hembras y caminamos rápidamente a la entrada .
Timbro y pongo mi cara en la cámara de seguridad, la puerta se abre y dejo entrar las chicas. Las veo desaparecer elevando una oración para que Karehn esté bien y se sienta a salvo. De repente, me doy cuenta de que no sé si tengo que irme o esperar.
_Hey, Beth. ¿Necesitas que te espere?



Throe, El Desertor:

Destinos... mis sombras los mantendrán ocupados. Mi amada, ellos estarán acabados y no se esperaran el ataque que he estado planeando.

Los Lessers son un desperdicio de almas que el Omega no puede manejar. Pero ahora que me has dado la fuerza, mi amada, puedo hacer lo que sea. Y es momento de poner a prueba tu fantástica idea.
Los pretrans fueron una gran pérdida... pero los recuperaré... y obtendré mi venganza... haciéndoles lo mismo que me hicieron a mí.
Mi hermana.... voy a vengarte.


Elizabeth Randall:

 _No, no nos esperes_ le digo a Butch, pero le muevo sutilmente mi mano en redondo para que sepa que quiero que esté por los alrededores. No sé si Karehn  querrá quedarse y ver, o marcharse de nuevo a la mansión, hay que estar preparados.  Asiente, dando a entender que comprendió y nosotras seguimos nuestro camino.
Llegamos al despacho de Mary, que nos indica que empezará una reunión en breve. Miro a Karehn y asiente. Cogidas de la mano la seguimos y llegamos a una sala donde las sillas están dispuestas en círculo y las hembras se van sentando. _¿Quieres ir a sentarte allí con ellas? Inténtalo, si no te gusta nos vamos, yo estaré justo allí._ señalo un asiento junto a la puerta. Al principio veo duda, pero se acerca a la reunión y toma un lugar.

Las hembras se van presentando y hablando de sus experiencias mientras Mary les da aliento y pautas a seguir. Llega el momento de Karehn y veo que se encoge un poco sobre sí misma y me busca, yo asiento y le sonrío, su postura cambia y comienza a contar su historia. No puedo dejar de sentirme orgullosa de ella, es pequeña, es frágil ahora mismo, pero con la pesadilla que ha vivido estos años verla erguida con la cabeza alta, me demuestra que saldrá de esto.

La reunión termina entre aplausos, y nos dirigimos al salón. Allí nos sentamos cerca de un ventanal a admirar la noche, mientras tomamos un té de hierbas que preparan las elegidas para estas ocasiones. Todo está tranquilo, hablamos de ir de compras y demás banalidades mientras reímos entre bromas, hasta que oímos un ruido extraño en el exterior, nos levantamos al unísono y corremos a la salida, le grito a Marissa que avise a Butch. Wrath se va a cabrear, pero tengo que ver que pasa, voy pensando mientras cierro la puerta de lugar seguro a nuestras espaldas.



Karehn Red’s:

Acepto la taza de humeante té, inhalando el aroma a hierbas dulces que inmediatamente calman mis nervios. La reunión fue bien, cuando llegó mi turno fue bastante difícil, creí que no lo podría hacer…  hablar sobre mi experiencia frente a más personas hizo que mi garganta se cerrara y mis manos sudaran a mares. Pero una mirada a Beth me hizo sentir que ya no estaba sola, entonces cerré mis ojos y pude ver a personas muy valiosas a mi alrededor. Beth, Marissa, Doc. Jane, Mary, aquellos machos guerreros quienes sin dudarlo acudieron en mi ayuda, todos y cada uno de ellos, y de repente unos hermosos ojos exóticos hacen que mi corazón vibre...Zypher.
Todos ellos fueron la principal razón de que pudiera soltarlo todo.
Sonrío con la taza tocando mis labios, bebo con pausados sorbos el líquido caliente. Esta delicioso, relajante.
Entre risas y anécdotas entiendo lo importante que es este lugar para las hembras, un apoyo incondicional sin importar si perteneces a la Glymera o si posees títulos, dinero, si eres una humilde civil, joven, madura o de edad mayor, aquí todas somos iguales, lo único importante es brindar apoyo ayudando a superar traumas, haciendo sentir a las hembras valiosas y dar una esperanza de vida.
_Gracias por mostrarme este maravilloso lugar Beth, hablar alivio un poco mi carga._
Antes de poder seguir con nuestra conversación unos ruidos llaman la atención fuera de lugar seguro.
De inmediato Beth se levanta queriendo saber que es lo qué pasa. Nos asomamos por los ventanales, pero no vemos mayor cosa allí fuera, así que Beth decide salir. Una sensación de que algo no va bien pasa por mi mente y una corriente de miedo recorre mi espalda. Dejando atrás el miedo y la inseguridad tomo posición detrás de Beth acompañándola fuera.
Nos plantamos en el primer escalón mirando a todos lados, buscando la fuente de esos ruidos extraños, gruñidos animales retraídos y tétricos. De repente una carcajada hace eco entre los árboles, la sombra de un macho aparece de la nada. Camina pausado, confiado, el andar de alguien que cree ser dueño de todo. Viste elegantemente, delatando su origen aristocrático si no fuera por su mirada colmada de ansias de poder y venganza y su sonrisa satisfecha como si acabara de ganar alguna batalla.
Me acerco a Beth y sin apartar la mirada del macho pregunto.
_ Quien es el, Beth?_
Antes de que me pueda responder las siluetas de 5 machos más rodean al Aristócrata pero, al verlos bajo la luz de las farolas nuestra respiración se detiene y solo un jadeo logra escapar de las dos...


Elizabeth Randall:

Karehn se acerca y me pregunta quién es, y yo no puedo ni respirar mientras intento ocultarla detrás de mí al ver las siluetas de esas figuras grotescas que se dirigen hacia nosotras. En mi mente resuena la primera lección de los entrenamientos: Si no te puedes defender ¡huye! ¡Pero no puedo! En esta casa hay muchas hembras con sus hijos, huérfanos, las elegidas... le paso el móvil a Karehn_ ¡llama a ButchHdn  y a Zypher, están todos en marcación rápida!_ me abro el abrigo, desenfundo las dagas que me regaló Syneb y tomo posición como él me enseñó. Nadie sabe que me daba esas clases a escondidas, Wrath le patearía el culo si lo supiera. Karehn es rápida en llamar por ayuda y vuelve a posicionarse a mi lado _¿Sabes disparar?_  me mira horrorizada _hasta que ellos lleguen vamos a defender el lugar nosotras_  su expresión de ¡esta mujer está loca! lo dice todo, pero no se acobarda y toma el arma que llevo enfundada en el muslo _dispara al pecho, hay más espacio para acertar, cuida el retroceso y no cierres los ojos_  todo esto se lo digo casi sin tomar aliento _no dejes que esas cosas te toquen y que ese cabrón no se acerque a tí, serías su venganza perfecta contra Zypher_ el miedo recorre mi columna al oír la risa maniaca de Throe en la oscuridad de la noche.


Throe, El Desertor:

Mi amada... esto se ve tan quieto e indefenso que incluso siento pena.... ¡¡¡¡jajajajaaa!!!! ¡¡¡Porque será tan sencillo!!!
La gran casona que he vigilado desde hace un mes. Desde que la Hermandad se puso en mi camino liberando a los pretrans. Yo los necesitaba… mi amada los necesitaba para hacer el trabajo.
Ver en lo que se convertían cuando las sombras entraban en ellos fue por mucho, educativo. Pero me había dado cuenta, mi amada, de que no conseguiría nada atacando a la Hermandad. Porque ellos, como todos los machos, estaban entrenados.
Pero esa noche, cuando Zypher olvidó su propia seguridad para cuidar de esa hembra, que lo entendí. Debía aplastar el corazón de los machos de la Hermandad y qué mejor... que sus hembras.
La hembra que había salido a mi encuentro era alta, hermosa, morena y tras ella había otra, igual de cabellos negros y ojos caramelo que miraba asustada y confundida... eran hermosas... ambas... oh mi amada, pero no se comparan contigo. Por eso iba a disfrutar viéndolas morir y volver a la vida como mías.
Los Lessers que sobrevivieron al ataque de la Hermandad se hicieron mis conejillos de indias. Las sombras los invadieron convirtiéndolos en animales sedientos de sangre, y yo se las daría.
_Pobre niña_ alcé la voz hacia la hembra con las dagas_ No te has dado cuenta de que estás sola y sin refugio? Un par de dagas no podrán contra mi poder. Cuando todas ustedes estén bajo la infección del Infierno, sus propios machos tendrán que matarlas. No trates de pedir ayuda. Tus machos murieron bajo mi mano.


Elizabeth Randall:

Lo oigo en su diatriba y pienso, a este tío le falta una tuerca. ¡Si nuestros machos murieron bajo tu mano! ¿Cómo nos van a matar? guardo las dagas y tomo la otra pistola sin perder de vista a los cinco seres que se dirigen a nosotras gruñendo, muevo mi cabeza señalando a uno y le digo a Karehn ¡Ese es tuyo!_ las dos disparamos a la vez. No puedo creer nuestra suerte ¡Te quedan tres!


Karehn Red’s:

Bendita Madre de la Raza...
Tomo el arma que Beth me ofrece con las manos temblorosas, al sentir su peso, la textura de la misma, mi mente viaja.
Mi pequeña debes tomarla con ambas manos, sostenla frente a ti con brazos fuertes, que seas una hembra no quiere decir que seas débil. Fija tu mirada en el blanco, respira profundo, lento, debes ver a través de ella. Fundirte con ella, tú y el arma... el arma y tú... ambas ganarán o ambas perderán, tu sostienes la victoria, ella sostiene tu vida.
Las palabras dichas por mi padre en aquel momento cuando me llevaba en la oscuridad de la noche a campo abierto para mis clases de tiro vuelven a mi. Recuerdo Su amable rostro, ese que me enseñó con paciencia, esa mirada tierna pero hábil y calculadora, sonrisa sincera, y los ojos caramelos que brillaban con orgullo cuando lograba dar en el blanco.
Padre...
Volviendo al presente asiento hacia a Beth tomando el arma y apuntando. Tomo sus indicaciones y le sumo mis recuerdos, envío una oración a la VE pidiendo que los mensajes que envié a Sire Butch y Zypher sean leídos.
A la señal de Beth disparo.
Las ráfagas de luz salen una tras otras, las balas vuelan por el aire impactando en el pecho de esas cosas, puedo escuchar a Beth a mi lado disparando sin cesar. Logramos dar de baja a dos, las restantes se mueven tratando de esquivar los disparos, cada vez están más cerca, apretó el gatillo y mi cuerpo se paraliza, el cargador está desocupado. Trago fuerte y mientras Beth sigue disparando tal vez sus últimas balas escucho una voz tras mi espalda doy media vuelta y Marissa abre un poco la puerta enviando en arrastre varios cargadores.
_Usen estos, están cargados._
Rápidamente los recojo del suelo y recargo. Levanto los demás y los llevo al cinturón de Beth. Preparo de nuevo mi tiro fijando mi blanco a la derecha, acierto y el macho...cosa esa o lo que sea cae al suelo.
_!Si! ¡Lo logramos!_ exclamo emocionada. Me acerco a Beth quien solo tiene a uno en la mira.
Cuando el último cae y creímos haber ganado la risa maniaca del Aristócrata resuena helando mi piel. Ambas miramos preguntándonos ¿qué pasa ahora?
Y lo que vemos nos hace retroceder dos pasos. Aquellas cosas se retuercen en el piso, para después levantarse como si nada...


Throe, El Desertor:

Oh cómo puedes ser amada mía. Aún con sus burlas y sus sonrisas esperanzadoras, ahora veo lo que deseaba ver. Miedo.
_¿No te lo dije? Están acabadas. Ahora solo les conviene un solo asunto. Escapan o mueren primero. Y para que vean mi consideración. Les daré diez segundos para decidir. Nueve... ocho... siete..._
Mi cuenta regresiva le da paso a los juguetes Lessers para levantarse de los disparos. Sus cuerpos se retuercen frente a mi y comienzan la carrera contra las hembras.
Veo que han sido inteligentes, la hembra alta toma a la pequeña y la arrastra dentro del complejo. Oh amada, esto será tan sencillo. Con Zypher y los demás muertos, los demás no tendrán aviso y estas hembras serán mi primer gran botín.
Sin embargo algo que no tenía previsto sucede. Cuando los lessers se acercan las puertas los electrocutan. Las ventanas se cierran con paneles de metal y las hembras han quedado atrapadas dentro. Maldigo, maldigo amada, qué es esto!
Meto la mano a mi chaqueta y siento la piel de mi amada... la calma llena mi cuerpo... mis miembros despiertan ante su caricia.
_Esto no se ha acabado. Ataquen!!!!!_
Sombras y más lessers salen de las sombras, armas son disparadas a diestra y siniestra. Pronto mi amada. Pronto ellas serán tuyas.



Elizabeth Randall:

 Después de vaciar los cargadores sobre esas malditas cosas ¿ahora van y se levantan de nuevo?. Throe ríe como un maniaco así que tomo a Karehn del brazo y corro con ella dentro del complejo. Pulso la alarma y toda la seguridad del mismo se pone en marcha.
Desde dentro oímos los disparos y los gritos, me llevo a Karehn donde está el circuito cerrado para ver qué pasa. Esas cosas se están electrocutando y aún así siguen adelante ¡¡ Por favor que llegue pronto la artillería!! la pantalla nos muestra la Suv de Butch llegando y a Zypher, Syneb y Syphon desmaterializándose en las inmediaciones de lugar seguro.


Butch O’Neal:

Cuando recibo la llamada de Karehn desde el teléfono de Beth, casi me da un paro cardíaco al comprender que Safe Place está siendo atacado por las sombras y ¿¿¿un aristócrata demente??? Debe ser Throe.
Tiro del volante bruscamente hacía la derecha para devolverme.
Con el móvil marco a V, quien contesta enseguida .
_¡¡Dios, Lugar Seguro está siendo atacado por las sombras y Throe!! ¡¡Avisa a todos!!_ le grito a mi hermano antes de colgar y lanzar el teléfono en el asiento de al lado.
¡Conduzco como alma que lleva el diablo!
¡¡Joder!! ¿¿Porque no me quedé?? ¡¡Me quiero patear el culo!! ¡¡Mierda!! ¡¡Mierda!! ¡¡Mierda!! Si le pasa algo a Beth, o a Karehn o a Marissa, cualquiera de estas hembras tan preciadas para nosotros, no lo podría soportar.
A medida que me acerco la angustia aumenta en mi, pero nada me ha preparado para la visión de total terror que tengo frente a mi.
Hay un montón de sombras y restrictores alrededor de la casa, tratando de entrar y electrocutándose, cayendo al suelo y... ¡¡volviendo a levantarse!!
También está Throe. ¡¡Joder!! ¡¡La gran puta que lo pario!!
Freno y sin apagar el carro me bajo saltando del auto motivado por una rabia asesina, corro a toda velocidad hacia el grandísimo puto.
Mi Beretta dispara una lluvia de balas de agua del otro lado a las sombras mientras que lanzo mi daga al pecho de Throe.
Dejo escapar una maldición cuando una sombra aparece delante de él y ¡recibe la daga en su lugar!
Sin contar que tengo a 5 sombras rodeándome y Throe riéndose como un maniático!


Elizabeth Randall:

Desde las cámaras vemos a Butch, como lanza la daga contra ese maniaco y una sombra le protege. Marissa, Karehn, Mary Luce y yo estamos todas cogidas de las manos porque sabemos el peligro que corre. Cuando observamos que no solo se desmaterializan Zypher, y Syphon. También aparecen Vishous, Phury, Blay, Rhage, Z, Balthazar, y Syneb. Y mientras observamos impotentes desde lugar seguro, afuera se desata el infierno.


Zypher, El Bastardo:

 No había infierno ni Dhundh que pudiese ocultar a Throe de la ira de Zypher.
Cuando llegaron a Lugar Seguro, las dagas del Bastardo ya estaban en sus manos y había empezado a lanzar una a una contra los lessers... pero los desgraciados seguían levantándose.
_¡¡TÚ!! ¡¡MALNACIDO HIJO DE PERRA!! NO ESPERABA QUE CAYERAS MÁS BAJO PERO JODER!!!! TE SUPERAS HIJO DE PUTA!!!!_
Throe lo miró con los ojos fríos y altaneros. La sonrisa ganadora en sus ojos era algo que Zypher quería borrar para siempre. Aún no podía creer que ese macho había sido su hermano.
_Pagarás por esto maldito._ sin esperar, de su espalda desenfundo una espada corta dentada que no usaba mucho, a menos que la ocasión lo exigiera. Y aunque él ansiaba las peleas cuerpo a cuerpo, estar lejos del enemigo, era prioridad. No quería infectarse de esas pestes.
El filo fue bañando con el agua del santuario y los ojos verde amarillo se iban fijando metódicamente en cada lesser y cada sombra.
_¡BASTARDOS... CIRCULO!!! ATAQUE!!!_ a una orden Zypher y Syphon estaban de frente a Throe, espaldas a Lugar Seguro y con las armas en alto. Syneb y Balthazar más a los costados en posición directa a la retaguardia del aristócrata. Las sombras lo rodearon, protegiéndolo, pero la Banda ya tenía su objetivo.
_Una vez juraste lealtad con nosotros_ dijo Zypher _Cómo pudiste ser capaz de traicionarnos. ¡¡Cómo pudiste darnos la espalda!!_
La mirada de Throe estaba ajena a todo. No había arrepentimiento en su rostro. Solo malicia y altanería. Sonrió descaradamente y con un movimiento de su mano, las sombras les cayeron encima.



Throe, El Desertor:

Ellas no tienen oportunidad mi amada. Es todo lo que pienso al mirar cómo las hembras se esconden y mis lessers comienzan el ataque. El sistema de seguridad seguro caería con la sobrecarga de energía. Sé que el Hermano Vishous es capaz de proezas inimaginables.
Es hermoso ver como estos seres sin alma siguen y siguen sin descanso. De seguro caerá...
A lo lejos distingo un automóvil acercarse, el macho enorme que sale de ahí, lleva una gorra roja en la cabeza y me ataca sin demora. Mi instinto es escapar, pero mi amada me protege y las sombras vienen a recibir la daga para mi corazón. No puedo evitar reírme, oh amada mía eres grandiosa en demasía.
Ellas se giran torno a mi, protegiéndome del Macho violento. El Dhestroyer, ahora lo reconozco. Se dice que es pariente del mismo Rey Ciego.
Intensamente lucha para evitar mis planes, pero ¿cómo no puede saber que sólo no puede hacer nada contra mí?
Pero mi olfato no me engaña, mis hermanos han vuelto. Los Bastardos, el único que falta es Xcor. Me rodean en su intento de acabarme, oh mi amada cómo pueden creer que me harán daño. Es ridículo si quiera imaginarlo.
_ Ustedes me traicionaron. Desde un principio. No tengo por qué darles explicaciones. Ahora todos morirán. ¡¡¡Esta vez no podrán con todos!!!



Butch O’Neal

¡¡Y una mierda que estas putas sombras vayan a entran en Lugar Seguro!!
¡¡Estoy tan agradecido cuando aparecen los bastardos!! Las sombras que me rodean se fueron para proteger a Throe, lo que me deja libre para enfocarme en las que rodean la entrada y ventanas de Safe Place .Recargo mi pistola y camino hacia la invasión.
Esta vez, quiero buscar el punto débil. Estoy seguro que deben tener. Avanzo lo mas cerca posible y apunto a la cabeza a una que parece ser mitad sombra mitad restrictor y para mi gran júbilo la cosa chilla, se retuerce y.... ¡Explota!
¡¡HDP!!
_ ¡¡Chicos!! grito a mis compañeros , apunten a la cabeza las que son mitad Casper mitad Blondie!!_
¡¡Joder!!
Un segundo de distracción y una sombra me agarra el bíceps. El dolor es infernal, pero alcanzo a meterle un balazo y la puta cosa explota.
Atrás mío, ¡¡¡la batalla es sangrienta!!! Los bastardos luchan como demonios.
¡¡Joder!! ¡¡Necesitamos refuerzos!!


Syphon El Bastardo:

Rodeamos al hijo de puta y las sombras lo cercan para protegerlo, con la cercanía imposible sacar las armas. Dagas en mano comenzamos a atacar, buena cosa esa de tenerlas bañadas en agua del santuario, las perras chillan y se retuercen con cada golpe, sigo tratando de encontrar una abertura para atacar al maldito traidor.
_ Deja de esconderte detrás de estos engendros y pelea, cabrón. ¡¡No eres más que un puto cobarde Throe!!!
El idiota se ríe con suficiencia, se siente en superior numérica. Imbécil. Las cosas van a cambiar pronto. Siento a otra sombra acercarse y sé que estoy en problemas. En el instante en que está por tocarme una bala la hace chillar y retrocede. Por el rabillo del ojo veo el cañón humeante del arma de mi primo.
_ Gracias brathair.  Murmuro en dirección de Syneb.


Rhage:

¿Safe place? Maldición, Mary estaba allí esta noche. Sin perder un segundo, con las armas en la mano, me desmaterialicé y dejé que mis moléculas flotaran a través de la ciudad hasta llegar a la casa donde se refugiaban las hembras más vulnerables de la raza. Zy y el resto se me habían adelantado esa vez y ya rodeaban al bastardo traidor, Butch también estaba allí. Apunto desde la distancia a un par de sombras tras escuchar a tiempo la advertencia del poli. Una de ellas explota a la primera, la otra necesita un segundo disparo.
_Aquí tienes refuerzos, chico, digo mostrando mis Glock y volviendo a apuntar.
La Bestia se retuerce bajo mi piel, inquieta, deseosa de salir a pelear. Me cuesta retenerla con el olor intenso de los enemigos a nuestro alrededor y la proximidad de Mary y el resto de las hembras. Quiere salir a protegerla, asegurarse que esas criaturas venidas del averno no se acerquen a ella. Igual que yo, pero yo no puedo dejarme guiar por mi instinto animal como ella, hay que pelear con cabeza y por el momento la posibilidad de una gigantesca criatura infectada no es lo que necesitamos.
_Aguanta un poco, no pongas en peligro a Mary ni a los chicos. Vamos. Solo un poco más y acabamos con ellos.



Syn El Bastardo:

_ Cuando quieras mi hermano...
Giro apuntado al Hijo de Perra que alguna vez llamé hermano...
_ Pedazo de mierda cobarde ven aquí... deseo ver tu sangre correr por mis manos.
El cabrón solo sonríe con la maldad escrita en su puta cara.
Reviso rápidamente la escena, Rhage y el Dhestroyer luchan frente a las puertas de lugar seguro, mandando a la mierda a los malditos Resident.
Zypher lucha con una sombra del otro lado, Syphon llama la atención de otra enzarzando Golpe aquí y allá, los filos de mis hermanos resplandecen en mitad de la noche...
Fijo la mirada en Throe, el cabrón está oculto tras una sola sombra.
-Te veré sangrar esta noche maldito...o moriré intentándolo.
Saco el filo que guardo tras mi espalda y dos cápsulas de agua mojan la cuchilla. La sombra ataca.
Me lanzo a su encuentro con rapidez...sonrío, antes de tocarla, mi cuerpo desaparece frente a la jodida materializándome a espaldas del Traidor...
-Pensé que entrenabas a las pequeñas mierdas...te dije que tú sangre sería mía cabrón.
Gruñendo en su oído retraigo el filo contra mi muñeca, tomando el cabello del hijo de puta ladeó su cuello para morder, el cabrón logra ladearse...eso hace que mis colmillos perforen su hombro. Con ira desbordada arranco un trozo de carne de su hombro. Throe lanza un chillido maldiciendo.
Llevo el filo al frente para terminar el trabajo. Siento el filo cortar la carne de su espalda y el chillido de Niño marica de Throe es lo último que escucho...
De la nada me encuentro de espaldas contra un árbol... el crack de las costillas rotas hacen que rechine los molares.
Alrededor de mi cuello una mano evita que respire...cruzo la mirada con la sombra, la pequeña mierda dibuja una tosca sonrisa...el reflejo de una cara femenina se asoma...
-Que mierda...
_ ¡¡Es mío, no lo dañaras!!
El ardor bajo su agarre duele como una perra...
_Ya lo hice pequeña puta.
Con el filo cruzado logró cortar el brazo, la Jodida retrocede chillando...caigo sobre una rodilla tratando de respirar...
Levanto la Baretta disparando la carga completa...la sombra se retuerce y explota...
Rápidamente rasgó un trozo de mis camisa rompo las esferas de agua restantes empapando la tela y la llevo alrededor de mi cuello...
Me levanto con dificultad divisando como uno a uno se van materializando los refuerzos.


Phury:

 _ Para cuando llego a Safe Place, esto es un puto caos. Veo a Zeta enseguida, disparando a una sombra. Tomo posición espalda contra espalda con él y me grita:
_ ¡Dispara a sus putas cabezas a los infectados y los medios sombras!
Vamos girando como si de un baile se tratara mientras nuestros brazos extendidos se tocan desde el hombro a la muñeca, disparando simultáneamente. El y yo no necesitamos palabras para entendernos.
De repente veo una sombra aparecer justo a su lado derecho y como su zarpa intenta arañarlo. Levanto mi mano izquierda sobre su hombro derecho
_ ¡Lo tocas...mueres! Un disparo certero a la frente mientras la cosa chilla y se desaparece.


Vishous:

Al recibir la llamada del Poli, el macho sintió la furia emerger en él como lava recorriendo sus venas, sus dedos se movieron en microsegundos enviando un texto a todos de forma general.
 “Safe Place ya...ejército de bastardos allí.
Sin más se desmaterializo viendo a Zypher, Sy, Syphon y Balthazar encargándose de contener a Throe. Ese maldito era un bocado que no podía robarles, pero los malnacidos que había traído eran suyos, el Poli trataba de contener a los que intentaban entrar a lugar seguro y una maldita sombra casi le daba un ticket a Zombielandia pero el Poli logro contenerla. Los ojos Diamantinos del macho se fijaron en las aberraciones que intentan traspasar los muros; aunque él se había encargado de que fuera impenetrable, los hijos de puta no cesaban de intentarlo. Sujetando sus armas, los dedos del macho se movieron con presteza, las balas de agua comenzaron a ir justo a la cabeza como el Poli había gritado sin importar lo que fueran, sus manos se movían sobre sus enemigos derribándolos, cada bala se alojó en un maldito ente de forma certera hasta que ambas cámaras estuvieron vacías.
El guerrero pudo recargar pero en vez de eso baño sus dagas con agua del Santuario y arremetió contra los malnacidos abriéndose paso...sus dagas tenían solo dos objetivos, si las cabezas no rodaban su pecho era traspasado hasta el corazón sin demora. Esto no era una batalla, era el ataque más ruin que el maldito de Throe pudo planear, así que no había tregua ni combate cuerpo a cuerpo, esto se trababa de aniquilar o ser jodidos pero de ninguna puta manera llegarían a las hembras ni a los niños que estaban dentro. El macho estaba fuera de sí, su mente solo procesaba una palabra una y otra vez "MUERTE." El guante que cubría su mano no era suficiente para ocultar el resplandor porque su ira estaba fuera de control, era como una bomba de tiempo a punto de estallar.
Dos sombras se lanzaron sobre él simultáneamente mientras aniquilada a una tercera, el macho giró evitando su contacto y extendió ambos brazos haciendo que sus dagas se encargarán de ellas, las hembras necesitaban a alguien dentro para protegerlas y por ahora la mejor opción era Rhage, de seguir fuera la bestia se liberaría en cualquier momento por lo que su hermano necesitaba a Mary para contenerlo y su hembra estaba dentro, así que él debía llevar su culo allí
_ No sabemos lo que pueda ocurrir y no necesitamos una maldita lagartija infectada uniéndose a esto, cerciorarte de que las hembras y el resto estén bien Rhage, y mantenlas a salvo, ¡LARGATE AHORA HERMANO!,  ladró mientras se unía a la fiesta del Poli quitándole un maldito Casper Blondie de encima, esto era una maldita putada mataban a uno y aparecían tres.
 Zeta y Phury se movían con una sincronización perfecta y letal, los bastardos también hacían lo suyo pero esto parecía ser incontenible, supo que era hora de agregarle un parte aguas a esto.
Vishous liberó su mano del guante, la luz que emanó atrajo la atención de las sombras hacia él, como abejas a la miel, el Poli iba a moverse para apoyarlo pero Vishous lo detuvo.
_ ¡APARTATE!  Sin más se desmaterializo a varios metros de allí.  Al adoptar su forma a la distancia, algunas sombras parecieron desafanarse un poco del resto y concentrarse en él. Cuando las tuvo lo suficientemente cerca y apartadas de sus hermanos el guerrero rugió de forma poderosa, liberando la energía que estaba sobrecargándolo, la luz emergió de él como una onda que hizo añicos a todas esas hijas de puta frente a él y a las más cercanas, pero el imbécil de Butch obvio su orden y ya no pudo detenerse. Cuando se movió para tratar de ayudarlo, al ver que las hijas de puta iban sobre él, su hermano recibió el impacto también haciendo que su cuerpo cayera varios metros atrás. En dos segundos el guerrero estuvo con él para sacarlo de en medio
_ Si no te invitan al baile aún así llegas, ¿verdad jodido metiche? Aun aturdido Butch tuvo la destreza para apuntar y quitarles de encima una maldita sombra que iba justo sobre ellos. Viendo que sus sentidos estaban alertas Vishous se concentró de nuevo en la batalla, dejando que el Poli hiciera lo suyo pero con él a su lado.


Blay Lock:

Me levanté tarde, repuesto, pero no totalmente. Uno a uno fueron desmaterializándose hacia Lugar Seguro.
Ese maldito no solo buscaba destruir al Rey, usurpar su trono. Quería eliminar a todo aquel que se colocara delante de él y su objetivo.
Pero por la Virgen Escriba, a esos inocentes que no le han hecho nada a nadie, ¿por qué?
Esto solo comprobaba que estaba loco. Cerré mis ojos, respiré pausado y me dejé llevar.
Llegué al lugar, ¡pero que alguien me diga no es cierto!
La pelea estaba en su cénit. Mis dagas ya estaban en posición. Decidí avanzar, el dolor en la columna solo hacía lo posible por recordarme no ser más un hijo de la maldita madre y cuidarme.
Dos sombras me cerraron el paso, detrás de ellos Syphon luchaba tratando de llegar al maldito de Throe. Los constantes chillidos y destellos de luz hacían que mi mirada periférica esté alerta. Vishous, Butch, Rhage, Phury, Zsadist, Zypher y Balthazar, estaban luchando con todo lo que tenían.
Una de los malditos espectros negros se larga sobre mi.
En el último momento me desmaterializo hasta quedar detrás del otro que esperaba su turno y mis dagas bañadas con el agua traída del otro lado entran en su espalda barriendo hacía arriba, esto hace que se retuerza y desaparezca
Me vuelvo hacia el otro y lanzó las dos disparos directos a su cabeza, teniendo el mismo efecto.
La adrenalina recorría mi cuerpo y ya voy por otro.
Nadie dejará que tomen Lugar Seguro. Eso estaba por demás decirlo.
Otro movimiento me permite ver cómo Rhage habla hacia las cámaras para avisar que quiere… ¿Entrar?
Varios espectros se dan cuenta de la táctica y corren hacia Godzy. Apurándome para evitar sean obstáculos, empiezo a descargar mis municiones. Uno se aleja y dos se desintegran.
__ ¡Camino libre! Le grito y sigo peleando.

Rey Wrath:

Encerrado, asi me siento. Encerrado en esta enorme y maldita mansión mientras, en Lugar Seguro, hay una batalla enorme. Las hembras y los niños en peligro y el PUTO REY CIEGO a salvo en su hermosa mansión.
_¡GRRRRR!
George gime bajo ante mi gruñido de impotencia y la puerta se abre justo en el instante en que hago estallar la lámpara de mi escritorio contra la pared; Fritz tose bajo llamando mi atención y le gruño de vuelta
_ Que quieres anciano? Sin dilación el pobre Fritz me expresa su preocupación por las elegidas y las hembras, que junto a nuestros hijos se hallan en la mansión. Inspiro y expiro mi rabia y le pido que traiga absolutamente a todos y cada uno de ellos a mi despacho; en diez minutos mi despacho se llena de hembras susurrantes y niños risueños. Serena y Bitty se sientan a mis pies y Fritz me entrega a W junior en brazos, los demas niños de la casa están repartidos en brazos de las elegidas, a las que indico se sienten en el suelo alrededor de mi, tomo aire y empiezo el relato
_ Hoy os explicare como un valiente Rey entrego hace mucho tiempo su vida para salvar la de su hijo, lo que mas amaba en el mundo. Sus caritas se iluminan y siento las palmaditas de Bityy y Serena:
_Un cuento papi, un cuento. Eso es, bebés, un cuento de valientes.


Rhage:

Aparto a un lado la figura de otra sombra que me roza el hombro provocando un ramalazo de dolor que ignoro, para perforarle el cráneo con mi daga. La voz de Vishous llega hasta a mí.
_ Oído, cocina, le grito al tiempo que esquivo otro ataque y planto una bala en la maldita cosa que está a espaldas del poli.
Realmente no es buena idea seguir allí. Solo de pensar en la Bestia convertida en un aliado del enemigo, hace que se me retuerzan las tripas. Y cada vez está más ansiosa por probar la ¿carne? de esos malnacidos. Salgo corriendo y coloco el rostro frente a la cámara.
_ Mary. Abre la puerta, deprisa, le gruño a la cámara. Mientras la hembra corre en el interior de la casa para hacer lo que le digo, Blay grita a mis espaldas y le veo lanzarse para detener a un grupo de sombras que se acerca para la casa.
Me giro para pegar mi espalda a la puerta, dejo la daga en mi pechera y empuño las dos pistolas frente a mí, para evitar que alguna de las sombras pueda acercarse, si se saltan la barrera de balas que Blay se ha encargado de formar para evitar que ninguna se cuele dentro de la casa. La puerta se abre y noto el calor que desprende en mi espalda, me apresuro a entrar y cerrar antes de que algo pueda seguirme. Listo. Me vuelvo y veo a un grupo de hembras encogidas, abrazadas entre si y a sus crías. Joder, esto es lo último que esas hembras necesitan ahora. Maldito bastardo traidor por hacerle esto a ellas. Con mi furia el hormigueo bajo la piel crece y me tengo que obligar a cerrar los ojos un minuto para controlarme. Mary me mira con preocupación, así que fuerzo una sonrisa y me enderezo.
_Tranquilas todas. Estamos aquí para protegeros. Lo mejor será que subáis a los dormitorios.  Inclino el rostro para mirar a Mary que ya tiene sus manos sobre mí, lo cual logra que la Bestia se apacigüe en parte
_ ¡Ey! Todo está bien. Solo me quedo para echaros un ojo, le guiño y le doy un cálido y rápido beso.
_ Vamos, ahora id arriba todas. No dejaran que entren aquí y si lo hacen, voy a darme un festín con ellas.



Elizabeth Randall:

Cuando entra Rhage en Safe Place y veo sus ojos azules casi blancos, entiendo que la bestia está cerca.
Escucho atentamente lo que dice y lo dejo con Mary mientras me dirijo a las mujeres que están dentro
_ ¡Atiendan por favor!  Vamos a ir al piso superior. Esto debe ser rápido. Veo como se organizan y van subiendo, siguiendo a Marissa, que lleva un niño en brazos. Karehn toma a otro y yo me quedo a la retaguardia.  
_ ¡¡Vamos Mary, no te quedes atrás!!



Throe El Desertor:

Sorpresa no, no hay sorpresa con Syneb. El siempre oscuro, siempre poderoso... siempre un animal. Oh mi amada. Ellos siguen siendo letales.
“Pero enojados y manipulables”
Escucho la voz de ella, seductora, perlada de deseo y dominación. Veo luces cuando la mordida alcanza mi hombro y todo se nubla por un momento. Es cuando la veo surgir entre las sombras. Usando su poder arremete contra mis hermanos.
“Ya no son tu familia, ahora eres mio”
Aye, bien dices. Soy tuyo, oh mi amada. Quiero lo que me das, quiero lo que me juraste. Lo quiero todo.
“Lo tendrás”
Antes de agarrar mi hombro para poder envolverlo en algo y sanarlo, ellos atacan de nuevo. Veo las dagas de Zypher pasar muy cerca de mi rostro. Las balas de Balthazar y Syphon vuelan en mi dirección. Y ya no tengo salida. Había pensado que las sombras acabarían con ellos en el callejón, pero ahora son muchos y no tengo más ventaja.
“Vete y déjamelo a mi, mi querido, yo te protegeré”
Sus palabras calman mi corazón, calmo mi respiración y desaparezco. Vuelve a mi, mi amada, amada Devina.


Devina La Malvada:

Mi niño, se atrevieron a dañar de nuevo a mi niño. MÍO. Devina usa sus poderes para sanar el hombro de su preciado Throe, en la actualidad su más preciada posesión y su boleto de salida de ese maldito infierno en el que seguía encerrada.
_ Vete y déjamelo a mí, mi querido, yo te protegeré.
Throe se desvanece en la noche con dirección a la mansión donde ella lo espera ansiosa. Devina reúne a todas las sombras y los infectados y como tontos los guerreros las siguen.
Que desperdicio, si sus hermanas hubieran hecho su trabajo dada de esto ocurrirá.
Las sombras y los híbridos se fusionan en una masa gigante y amorfa, y con un pensamiento de Devina, alcanzan la masa crítica y explotan. Los guerreros se dan cuenta justo a tiempo y retroceden lo suficiente para no ser historia a causa de la explosión, sin embargo las ondas de choche los lanzan por los aires unos cuantos metros. Sobre el pasto queda una mancha negra y apestosa, pasará tiempo antes de que algo vuelva a crecer verde en esa zona.
En la gran casa, Devina espera a Throe, deseosa de sentir sus manos sobre ella, ansiosa por que comience a crear sombras nuevas, porque ella sabe que con cada sombra que crea él le entrega otro fragmento de sí mismo y, con cada fragmento se acerca el momento de ser libertad.
Hasta que los últimos vestigios del poder de Devina desaparecieron de la atmósfera Lassiter, el ángel,  hizo su entrada triunfal. No podía permitirse el lujo de que ella supiera que estaba del lado de los hermanos. Al menos no todavía.

sábado, 8 de diciembre de 2018



Lesser     del Omega
QUINTO ANTIGUO: VIGGO.
Levántese, joven Amo -

<<Cómo si eso fuera posible>>

La pálida piel de Ratko centelleaba en sudor, su frente perlada sus ojos platinos entreabiertos, todas y cada una de sus extremidades temblaban ante la continua fatiga, sus músculos se negaban obedecer esa simple orden. ¿Cuánto tiempo le habían pateado el trasero?

- Protector ¿Tu cuerpo jamás se agota?

Su sonrisa fue amplia, su piel oscura contrastaba sus blancos colmillos, sus ojos resultaban estrellados cómo si un pequeño universo estuviera contenidos en ellos. Nebulosos y vivos.

- Honestamente sí -

- ¿Entonces?

- Aún es muy pronto, Joven Amo. Levántese e impresione a la bella dama qué lo alienta desde lo lejos-.

¿¡Bella dama!? Había un solo ser en el universo qué coincidía con aquellas características. De un brinco sus piernas reaccionaron. Quién.sabe.cómo. Ratko nuevamente estaba de pie, la empuñadura de su sagrada espada se fijó nuevamente en su mano, levitando en un brillo inmaculado desde el suelo. Los pies del más joven se despegaron del suelo: Más rapidez. Tenía las caderas hundidas hasta sus rodillas, en posición de ataque.

- No quiero corregirte con tan amable público. Mejora tu postura.

y en un gruñido, Ratko obedeció. Irguiendo los hombros y enderezando la espalda. Alineando los pies.

Su protector asintió y en un parpadeó tenía su cuerpo cubierto en sólidas escamas, una sonrisa plagada de afilados colmillos, garras negras y macizas. Facciones severas y frías, cómo la de un reptil. Su protector estaba descubriendo su forma verdadera.

Iba en serio. Maldita sea, iba a destrozarle el cuerpo sí no tenía cuidado.

Un centelleo envolvió el cuerpo del Ratko, su cabello rubio se ondeó junto a los poderes que poco a poco despertaban en él.

Un agudo dolor perforó su pecho, los ojos platinos del joven Dios se abrieron cómo platos, un rugido emergió de su garganta. Su cuerpo salió disparado, dispersando parcialmente sus partículas en lo que buscaba la cabeza de su contricante.

El filo de su arma chocó contra sus garras. Una y otra vez antes que la vista le fue negada: Sea lo que sea que tuviera clavado en su pecho era indiscutiblemente el responsable.

Veneno, su respiración empezó a agitarse. Tras cada inhalación una fuertísima oleada de ardor de apoderaba de él

El cuerpo de Ratko se congeló y no luchó contra la oscuridad. ¿La lección del día? Utiliza todos los malditos medios. No te confíes únicamente de tu vista.

Agudizó los oídos, su percepción. Era imposible qué el inmensurable poder de su protector fuera invisible para su piel.

<<Ahí estás>>

Ratko atacó, Guiando el filo de su espada hacia la indiscutible fuente de energía.

- Muy acertado, Mi joven amo. Hoy tus límites serán forzados.

Nuevamente su pecho estalló del intenso calor. Maldita sea. Se estaba quemando por dentro. Un sólido golpe se estrelló contra su rostro, uno con tal fuerza qué lo destabilizó y lo único que le impidió comer tierra era su peculiar habilidad de levitar. Ratko rápidamente se recompuso, atacando y defendiendo, inútilmente. Ninguno de los constantes ataques dañaban a su protector, no importa cuántas veces lo intentará.
Jamás pudo derrotarlo, y en definitiva ésta no sería la excepción. Ni por si acaso

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El dolor lo dominaba, su cuerpo entumecido ante él. Su ceño fruncido, su corazón palpitando con violencia mientras su garganta de cerraba, incapaz de recibir alivio alguno.

Lentamente abrió sus ojos. La desenfocada silueta de protector estaba allí,

- Recobraste la conciencia, mi joven amo -

Por más que intentase hablar, sus labios se negaron a obedecer, su garganta estalló en gritos de oposición.

<<¿Qué me ocurre?>>

Bien… esta plática mental era algo nuevo para él.

Su voz resonó en la cabeza de su súbdito, quién se acercó a él. Entrelazando sus frías manos contra las de Ratko. Elevando sus codos hasta que la mirada platina recobrará su función.
-Fue una de mis púas -

Genial, incluso en su mente quedó sin aliento. Todo lo que tuviera que ver con su protector era sinónimo de “Veneno mortal para dioses”

- Ya te fue suministrado el antídoto, tu vida no corre peligro alguno. Pronto estarás recuperado

<<Te haré azotar por esto>>

Su protector estaba sonriendo, aún en su parcial ceguera podía diferenciar aquella sádica e inconfundible sonrisa cuando inclinó su cuerpo en una reverencia para él.

- No hay nada más justo que tu voluntad-

¿Qué clase de fetiche tienen los protectores ante los latigazos?

<< Perdiste la cabeza >>

-Lo hiciste muy bien, mi joven amo. Su padre estará orgulloso de usted -

<<¿Puedes ahorrarte esa parte? >>

En el ideal caso que su padre supiera lo que “orgullo” significa, éste indiscutiblemente no estaría dirigido para él.

- Es verdad, son contados los dioses jóvenes que superan satisfactoriamente éste desafió.

Sus ojos se ensancharon de golpe, su cuerpo se enderezó y se encontró sujetando a su protector del cuello, con rabia tiñendo sus platinos ojos. Furia descomponiendo sus facciones.

Su protector permaneció inmóvil, su mirada estrellada sostuvo la suya

- ¡¿QUE LE OCURRIRÁ A HERMANA?! ¡NO TE ATREVAS A PONER TU MALDITO VENENO SOBRE ELLA!

Por un momento olvidó o más bien ignoró todo el jodido ardor en su garganta, su mente estaba enfocada en aquella preciosa silueta

- Las diosas jóvenes tienen sus propias pruebas, y son contadas las que perecen

-¿¡Qué le hicieron!? -

- Eso será revelado al momento de su absoluta herencia.

Lentamente regresaron las manos a su lugar, recostando su cuerpo cuándo la fatiga nuevamente lo arrolló. Joder. Más malditos secretos.

<< Voy a arrancarle la maldita cabeza a quien se atreva a lastimarla>>

- Difícilmente alguien podría siquiera tocarla mi joven amo -

De acuerdo, ése era un doloroso recordatorio, Ni si quiera él pudo poderle un mísero dedo encima en la sagrada e inmaculada piel de su hermana. ¿Cuán suave sería?

Odió de sobremanera la primitiva reacción de su cuerpo. ¿Por qué la deseaba tanto?

La habitación se sumergió en las penumbras, una gélida sensación de apoderó de su frente.

- Recobre sus fuerzas, mi joven amo. Aún tiene mucho qué descubrir antes de la ceremonia.

Ratko cerró los ojos. Maldiciendo por lo bajo una vez más antes de caer rendido en la oscuridad. Dónde se sentía realmente a gusto.

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Un inmenso pasillo de portales cuyos colores variaban del púrpura al verde pasaban frente a los inquietos ojos de Viggo, el quinto antiguo. Sus dedos temblaban inquietos, sus músculos tensos mientras una hilera de filosos y desacomodado colmillos se lucían. Tenía la mandíbula de un letal depredador capaz de triturar fácilmente la carne y los huesos de cualquier ser viviente.

- ¿A dónde deseas ir? – La inconfundible voz de Einar, el primero. Lo alcanzó por detrás. Sus pupilas vibraban ante la excitación qué sus instintos gritaban.

- Yo… - El inmenso cuerpo de Aren, el tercero se hizo presente. Y juzgar por su actuar alguien estaba desesperado por sentir el calor de su sangre.

-De ninguna manera- Sentenció Einar.

-Será rápi…

-De ninguna manera y no lo voy a repetir.

Bien, si algo no sabía hacer Aren era permanecer callado cuándo su líder pronunciaba una orden.

-Entonces deberías ser…

-Me haré cargo de ti cuando termine – interrumpió abruptamente y Aren sonrió. De oreja a oreja. Cómo si le acabasen de dar la mejor noticia de todo el maldito universo.

La pálida mirada de Einar se volvió severa, frente a Viggo en una de las cuencas del Omega se formaba paulatinamente la silueta de aquellos vampiros, guerreros de élite que pertenecen a la Virgen Escriba. Vampiros qué se hacen llamar “Hermanos”, los guerreros privados del Rey

- Quinto. ¿A dónde vas?

La imagen se borró cuando el quinto agitó la palma dentro del agua.

- A ningún lugar, aún -

Continua ………..
Gruesas lágrimas caían apresuradas de los orbes pálidos. Intensos gritos emergían desde lo más profundo de la garganta de un joven macho.

- ¿Por qué osas desafiarme? - El murmullo de Viggo fue el de un depredador, un oscuro, gutural y divertido gruñido, sus manos se deslizaron en lujuria sobre la mandíbula del macho quien se retorció ante él. Buscando tan desesperadamente alejarse…

<<Inútil>>

Los gélidos y largos dedos del quinto acarició la impecable piel, un lienzo inmaculado para la obra de arte que imaginaba moldear en ella. Con el índice y pulgar, con siniestra amabilidad, elevó el rostro del vampiro desde el mentón.

Todo su cuerpo vibró.

El sutil aullido del tensar de las cadenas lo encendió. De golpe. Lujuria centelleante y palpable se impregnó sobre aquellos pálidos ojos.

El vampiro gritó una vez más, y Viggo lo calló en un violento y hambriento beso. Dominante y pese a los constantes e inútiles intentos del más joven por zafarse. No había nada qué pudiera hacer contra él.

Bebió de él, saboreando todo aquello que tenían para ofrecerle. Aquel sabor amargo y ácido del miedo vibró y retumbó en su lengua. los últimos alaridos del joven macho.

Con precisión y brutal fuerza, Viggo hundió su impecable hilera de colmillos en la húmeda carne, el dulce y cálido sabor no tardó en inundar su boca, la sangre corría con libertad… alimentándolo. Un ronroneo escapó de su garganta.

<<Más>> El cuerpo del antiguo rugió.

La extirpó, arrancó aquella deliciosa lengua con sus dientes. La carne se estiró, desgarrándose en lentitud seductora hasta desprenderse. Cuán adorable sonido

El joven vampiro ya no podía rogar, la sangre escurría violentamente desde su boca, el espeso líquido carmín goteaba sin cesar sobre el piso de piedra.

¿Cómo contener el placer? Viggo empujó la carne con la lengua. Hacia adentro. Al interior de su propia garganta, tragándola sin si quiera masticar.

Los huesos del antiguo se adaptaron a la forma, en lo que el músculo terminó de deslizarse.

El antiguo sintió aturdirse ante el intenso placer que lo golpeó. Cómo despertarse con los pulmones cargados de agua, Su cuerpo había reaccionado con violencia. Su miembro erecto y palpitante. Viggo no se limpió la sangre.

Muy al contrario de lo qué sus colegas pensaban de él. El antiguo era incapaz de disfrutar de los gritos y estridentes alaridos. ¿Cómo podría ser de otra forma? Su placer vivía en el crujir de los huesos, en el desgarrar de los músculos, en la cálida e invaluable sensación de dominar y poseer. En el último aliento, el último latido. En el sabor de la carne fresca.

Tan pálido cómo el vampiro estaba, el tiempo de vida quedó indiscutiblemente afectado y limitado, Demasiado finito para saciar sus deseos.

- No perezcas, mi bella presa – Hierro, al rojo vivo. Que sujetó con sus manos desnudas. No existía aquel intolerable ardor para él frente al humeante calor. Apenas perceptible cómo el gentil corte de una daga. La piel del antiguo se tiñó paulatinamente de negro. Cómo si la oscuridad lo envolviera en un protector abrazo.

Tiró de la boca del vampiro, tan fuerte qué el sutil crujido del hueso lo confirmó: Se había desprendido su mandíbula.

Viggo frunció el ceño. Arrugando la nariz. En lo que la hilera de afilados y blancos colmillos se mostró.

-Ya no eres apto para ofrecer placer con tus labios- ladró.

El hierro hizo contacto con la carne herida. Quemando. Suturando la irreparable herida. Aquél sangrado debía ser detenido… Beber de un cuerpo seco no saciaba al antiguo.

- ¿Por qué son tan frágiles? - El enojó contaminó el centelleo de placer en sus pálidos ojos.

El vampiro se había sacudido, ya preso de la inconciencia. Tenía los ojos en blanco en lo que el hierro fue devuelto al fuego.

- No es momento de dormir – Lo sacudió. En lo que escarbó y arrancó su subconsciente, trayéndolo de vuelta en su roce ancestral.

Los planes del antiguo se vieron modificados y apresurados, No había ropa que despojar. El vampiro estaba completamente desnudo ante él. Su delgado cuerpo apenas relleno en el suave contorno de finos músculos. Era tan débil. ¿Por qué Einar le trajo algo tan patético?

El cuerpo maltrecho del más joven, se posó sobre la cama de metal que no había tenido la oportunidad de disfrutar con él. Viggo lo cargó con ambos brazos tras liberarlo de las cadenas. Las cerraduras obedecían a su voluntad. Con la suavidad de un amante. Apartó los cabellos húmedos qué opacaban su frente justo antes de girarlo. Con el culo al aire.
Una cintura delgada, la piel blanca, la agitada respiración en lo que cada hueso vibraba en el más puro terror. Todos y cada uno de aquellos delgados músculos estaban tensos y entumecidos.

La sonrisa que curvó los labios del antiguo fue diferentes a todas las demás. Totalmente siniestra.

<<Cuán estrecho>>

La erección de Viggo estaba expuesta, íntegramente lista para ser utilizada. Ansioso cómo se encontraba, la penetración no demoró. El miembro de Viggo se enterró de una sola embestida.

El antiguo siseó.

Su pesó se recargó sobre la débil espalda del macho, los húmedos labios del Quinto rozaban la nuca del más joven. Tiñendo en carmín la piel con los restos de sangre que aún conservaba. Tenía los parpados abajo en lo que se sumergía en el placer. El brazo del antiguo rodeó los hombros del vampiro soportando todo el peso en lo que lo mantenía estable.

- Eres virgen -

Murmuró contra su oreja, y su interior rugió cómo si no existiera mayor fuente de seducción y lujuria.

El interior del macho se desgarraba en cada embestida, la estreches combinada con la sangre que paulatinamente brotó de las paredes interiores lubricó e intensificó aún más su regodeo. Incapaz ya de resistir a sus deseos, Los dientes del antiguo perforaron la vena principal del joven vampiro, un mordisco brutal y voraz. Uno qué desgarró cada mísero musculo que encontró, uno qué arrancó limpiamente la vena principal.

Tal fue la tensión, la compresión sobre su miembro qué Viggo fue incapaz de contener el gutural rugido en dicha y aprobación. Cuándo el último latido del maltrecho cuerpo realizó su épica y triunfal entrada el antiguo finalmente consiguió su tan anhelada liberación.

<<Maldita sea>>

La odiosa presencia de Einar lo perturbó. Su líder estaba llamándolo.

Viggo fue incapaz de saciar su hambre.

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El primer antiguo tenía los ojos cerrados, los brazos cruzados a la altura del pecho en lo que apoyó su importante peso sobre las gruesas paredes de piedra

La paciencia era algo que lo caracterizaba, más este caso se volvió una excepción.

Su amo lo había solicitado, la presencia de su colega.

<<Acude a mi voz, Quinto>>

La presencia del antiguo fue fácil de rastrear. ¿Cómo podría ser de otra forma? Los agudos gritos fueron percibidos por todos dentro del refugio.

La pesada puerta se abrió. Viggo hizo acto de presencia junto a un nauseabundo olor.

Einar abrió los ojos.

El Quinto estaba untando en sangre, concentrándose principalmente en la comisura de sus labios. Tenía un tinte asesino sumergido sus ojos. Con las manos cubiertas en negro, el cuerpo abrazado por las sombras.

Einar no se inmutó, era una escena tan común y casual entre ellos.

- Nuestro Amo requiere tu presencia- Habló con usual y calmado tono – Limpio. – Agregó ya con severidad.


De ninguna manera permitiría qué aquella inmunda sangre entre en contacto con la sagrada presencia de su Amo.