miércoles, 3 de octubre de 2018




Pensamiento 3

Un plato de comida, o al menos eso creo que es, sobre el triste recipiente de metal dos rodajas de pan duro y arruinado por el tiempo descansan unas sobre otras, al lado en un frio vaso metálico agua, de un origen bastante dudoso….
Sonrió sarcástico al mirar la comida digna de un rey, si, una gran mierda….
Las cadenas fijadas sobre la pared que normalmente retienen ambas muñecas custodiándolas de cualquier ataque contra la….Mistress, hoy no apresan mis manos, No, hoy han decidido privar mis pasos y sujetan mis tobillos.

Mi cuerpo, sangrante, maltratado y adolorido tiembla de rabia, ira contenida por las preguntas sin respuestas que mi mente susurra una vez tras otra…porque sigo aquí, porque no he podido ser libre, porque me cubre tanta mierda?
Tomo el vaso llevándolo a mis labios, inhalo y un olor a orina llega a mi nariz, es el agua? o es solo mi acostumbrado olfato al olor nauseabundo de este lugar olvidado por la VE. Pienso un momento mirando el líquido amarillo en el interior….porque he de esperar esta vez algo diferente? Aprieto el vaso queriéndolo hacer pedazos, lo lanzo contra la pared regando el líquido por el apestoso suelo.
- Hijos...de...Puta…. Susurro en la solitaria celda.

Cierro los ojos y los malditos recuerdos golpean mi mente como una estampida de animales, en mi rabia rechino los molares tomando la cabeza tratando con desespero de borrar todo….cuantos cuerpos tuve sobre el mío, cuantos colmillos rasgaron mi piel sin cesar, cuantas risas burlonas escuche al oído, cuantos de mis gritos de dolor se fundieron con los gemidos de placer de todos los que esperaban por un pedazo de mi culo en esta asquerosa celda del demonio? Lleno de frustración e impotencia tomo mi cuello con ambas manos mirando al techo de roca solida sobre mi cabeza…

- Cuantos? *Susurro…*
- Cuantos? *Elevo más mi voz….*
- CUANTOS?!!! *Un poco más….*
- CUANTOS MALDITOS HIJOS DE PUTA?!!!!! *El grito es desgarrado por mi garganta….*

Entierro las uñas en mi nuca y trayendo las manos hacia adelante rasgo mi piel, puedo sentir la sangre brotar de los cortes deslizándose por mi escuálido pecho, sostengo la mirada sobre mis manos pensando, mi cuerpo está sangrando por todos lados, que hay de malo en agregar un poco más? El sonido chirriante de la reja al ser abierta me hace levantar la mirada, un guardia me mira con el ceño fruncido, se acerca sacando un juego de llaves de su cinturón.
- Maldito esclavo, guarda tu sangre para la Señora y sus invitados.

Sonrió de lado, levanto la rodilla y apoyo el brazo sobre la misma.

- Ven aquí pedazo de mierda, quieres confinar de nuevo mis manos? Hoy te daré lucha….*suelto una carcajada estridente* como siempre…

Detrás de su espalda saca un Flagrum de puntas metálicas camina decidido levantando el arma de castigo, como si la mierda no hubiera destrozado mi piel y huesos miles de veces.

Aun con las restricciones logro barrer sus pies, me lanzo sobre su cuerpo tratando de atacar, el pedazo de mierda libera el tapón de cuero que lleva al final del mango revelando una punta filosa como una cuchilla, ladea el filo enterrándolo en mi hombro hasta el hueso, un fuerte gruñido rasga mi pecho y retrocediendo tomo el mango sacándolo de mi hombro, arrojo el Flagrum unos cm y aprieto la herida, el guardia camina dos pasos hacia atrás recogiendo el arma del suelo, lo batea frente a mi probándolo al aire, con una sonrisa fría que promete dolor y venganza encamina sus pasos hacia mi…

Desnudo mis colmillos rugiendo dolor y rabia con cada resoplido de sus botas, el arma es levantada, sus puntas metálicas tintinean susurrando el hambre por mi sangre, las cuerdas bailan al viento antes de enterrarse profundo en mi piel, con la maldad escrita en su rostro el guardia retrae las puntas desgarrando pedazos de carne de mi hombro, pecho y cuello, sangre por borbones salpica el cuero de sus botas y el suelo de piedra. Sostengo su mirada para no darle el gozo de sonreír por el dolor que grita mi cuerpo.
De pronto una sombra cae tras su espalda, miro más allá del hombro delineando un cuerpo enorme, robusto y fuerte. El aire crepita con vibraciones de ira, dolor y sed de venganza. En una rápida sucesión la cabeza del guardia vuela al otro lado de la celda, cayendo y rodando hasta ser detenida por el muro.
Fijo la mirada en el macho frente a mí, denoto cada detalle, sus ropas de cuero enfundan perfectamente su cuerpo, muslos fuertes trabajados para la lucha, hombros anchos, puños cerrados, una daga es empuñada por su gran mano, tras su espalda un largo cabello multicolor brilla con la luz de la luna que se filtra por la única ventana, el macho gira revelando un rostro teñido de ira, se acerca guardando sus armas sobre las fundas que cruzan su pecho, se agacha quedando al nivel de mis ojos, con la mente embotada por el dolor, la frustración y la ira agarro su chaqueta acercándolo para quedar cara a cara.

- Quien mierda eres? *gruño bajo*
- He venido por ti, te sacare de aquí.
- Si algo he aprendido en este puto infierno es a no confiar en nadie, ahora antes de que te corte la garganta, contesta….quien eres y por qué estas aquí?

La mirada del macho recorre mi cuerpo, suspira con pena…y culpa, su rostro y su Mirada amarilla-dorada se nubla con las lágrimas contenidas…

- Te sacare de aquí Zsadist *traga fuerte parpadeando rápido para evitar derramar el líquido en el que nada su mirada* mi nombre es Phury, soy tu hermano Z, te he buscado por casi un siglo, ahora que por fin te encontré te sacare de este lugar y serás un hombre libre….lo juro.***

Con el sudor empapando mi cuerpo levanto mi agitado torso quedando sentado sobre la cama, a mi lado la silueta de mi Nalla es delineado por las suaves sabanas, saco los pies por un lado y los planto sobre la cálida baldosa, paso las manos por mi cuero cabelludo, me levanto caminando hasta el ventanal, tomo el marco agachando la cabeza hasta que el mentón toca mi pecho.

- Por la Virgen....*susurro* Phury, hermano…
Levanto la mirada dejando que la brisa cálida de la noche seque el sudor de mi rostro….y mis lágrimas…








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