Amante en Calma
Alexandry Alicaison
Alexandry hijo Alicai era para todos los
casos, el hijo ejemplar de una familia pudiente de la glymera. Su padre era un
aristócrata que lucía sus trajes finos y camisas de seda y que había ostentado
una shellan de trofeo. Enjoyada y perfumada como un buen objeto de colección.
Pero él... bajo el ataviado traje Gucci y las
solapas, debajo de esa sonrisa elegante e integra, incluso agradable... debajo
de todo ese disfraz... estaba la bestia que se saciaba de la desgracia de una
inocente.
No podías decirlo solo mirándolo a la cara. No
importaba que entre las cotillas de la glymera se sabía que su mahmen era una
zorra, que había muerto en la casa de otro macho en los ataques de los lessers,
que su padre tenía de macho elegante solo el título. No, tenías que verlo en
sus ojos fríos, su mirada calculadora y su caminar seguro... como si todo el
mundo fuera suyo.
Y eso era exactamente lo que sus ojos ahora
mostraban. Posesión, rabia, celos... lujuria lasciva.
Alexandry estaba sentado en el gran sofá de la
casa colonial. Las alfombras caras y las lámparas de colección eran parte del
espectáculo que era su vida. Todo para tapar la mierda que crecía en su
retorcido corazón. Él era dueño y señor de su prima de sangre. Lo habían
nombrado Wahrd de Karehn apenas ella había llegado.
Su pequeño cuerpo moreno, sus enormes ojos
tiernos, ese cabello largo negro como su oscura y asquerosa alma... ella era
demasiada luz... demasiada ternura. Ella era demasiado buena... y él quería eso.
Saborearlo, poseerlo, dominarlo.
Las hembras eran unas zorras... ella lo era
también, era una zorra que lucía como un ángel y necesitaba borrar esa luz de
su mirada. Y lo había hecho. Se había deleitado en sus lágrimas, en su cuerpo
inocente que había sido suyo para corromper...
Newling, ella había sido newling cuando había
llegado desde los ataques. Benditos Leesers... además de librarlo de la zorra
de su mahmen le habían hecho el favor de matar a sus tíos mediocres y le habían
dado a su prima mestiza... su dulce rociado de azúcar.
Su polla respondía al recuerdo... y su genio
se jodía porque ella no llegaba. Estaba con el brazo sobre el pecho, frotando
su barbilla, mirando la puerta con tal odio que sus ojos eran pozos oscuros de
avidez. Ella era suya... qué mierda hacia la hija de perra fuera de casa a las
4 de la mañana...
Los tatuajes ocultos en sus brazos y pecho se movían
por la tensión de sus músculos... la violencia y la ansiedad vibraban en su
cuerpo, sus colmillos bajaron y gruñó celoso...
Entonces la puerta se abrió y el aroma
tropical de su dulce favorito llenó sus fosas nasales...
— Dónde estabas...
Karehn Red’s
Miro a través del cristal del auto, después de
todo logre salir del gran....complejo. Cruzamos puerta tras puerta todas
aseguradas por cámaras y paneles de alta tecnología, muros reforzados
elevándose como gigantes protectores...si...todo un complejo.
Una última mirada atrás y solo puedo recordar
esos hermosos y exóticos ojos, ese rostro atractivo, el rose de sus manos y su
presencia, la única que me trajo un poco de paz y seguridad.
-Zypher....
Susurro dentro del silencio del auto.
A mi lado el guerrero de aura letal y
silencioso mantiene su postura firme como una estatua, sé que sigue vivo por el
subir y bajar de su pecho al respirar y los movimientos esporádicos al
conducir.
30 minutos después de cruzar la ciudad la
vista frente a mí es la de siempre, casas adornadas con los estilos finos de la
nobleza y el estatus que sólo la Glymera puede otorgar.
-Puedes decirme en donde debo detenerme.
Asiento y señaló con la mano.
-En la casa dorada con vino tinto.
Un temblor recorre mis piernas, mis manos
empiezan a sudar y el miedo se instala dentro de mi ser.
El auto se detiene, miro la puerta adornada
con los más altos estándares de prestigio y alcurnia,¿ quien...quien podría
decir que detrás de tal belleza se esconde mi propio Duhmn...abro la puerta u
bajo del auto?.
-Te agradezco mucho traerme a casa.
Desvió la mirada de nuevo y tragó el nudo en
mi garganta.
-¿Chica estas bien?
El guerrero mira entre la casa y yo con el
ceño fruncido, sus ojos amarillos se achican con la duda y sospecha empañando
su mirada...
-Estoy bien. Feliz noche guerrero.
¡¡Doy media vuelta y aunque mi corazón y mi mente
me gritan DETENTE!! Mis pies cruzan un paso delante del otro, llego a la
puerta, giro el pomo de la puerta....y entro.
-Donde estabas....
Cierro la puerta detrás de mí, aún con la mano
sobre la manija levanto la mirada para enfrentar una vez más a la única familia
de sangre que me queda.....mi primo...mi captor....y mi actual demonio....
-Tuve un accidente.....
Alexandry Alicaison
Sus ojos se agudizaron cuando la miró. Tenía
un cabestrillo... y olía a otro macho... a otros...
— Estabas de puta... — gruño levantándose
hacia ella. Su cuerpo alto y firme se mueve como el amo que es. La puso contra
la pared enjaulándola con sus brazos, la miró hacia abajo y volvió a gruñir —
Con quién estabas. Hueles a macho... a más de uno.
La bofetada vino de ningún lado, y su mano se
sostuvo con fuerza en su barbilla. Su mirada la traspasó con lascivia.
—Ya que has estado tan ocupada siendo una
zorra... hazme de comer. Por tu culpa no he comido nada. — su mano se deslizó
hasta su cabello y jaló de él para golpear su cabeza contra la pared — Dulce...
dulce prima... si no lo haces bien. ¿Voy a hacerte Mierda, entendiste?
Se alejó de ella con una mirada negra y una
mueca en el rostro... la suficiencia de saberla asustada. El olor del miedo que
la rodeaba, esos ojos brillantes de lágrimas. Ella iba a servirse para él, como
la zorra que era.
Karehn Red’s
Dentro de la cocina dejo caer la maleta en el
suelo al lado de la encimera, con la manga del suéter limpio las lágrimas que
bajan por mi rostro, me acerco mirado qué hay en la nevera y las gavetas,
pienso en algo que pueda preparar rápido,
Mis movimientos están limitados por el cabestrillo,
pero la ansiedad y el miedo hacen mi única mano muy útil y rápida en estos
momentos. Casi 20 minutos después de llorar en silencio y usar hielo sobre mi
mejilla maltratada estoy lista para servir y poner la mesa. Mi hombro palpita
con dolor, busco entre mi maleta las píldoras que me recetó Doc. Jane y tomo
dos, recuesto mi cadera sobre el frío mármol y tapando mi boca con la mano evito
el duro llanto que sale de mi alma....
¿Querida Virgen...por qué? ¿Por qué yo? ¿Por
qué mis padres? Los ataques de los lessers no solo me quitaron a las personas
que más amaba en este mundo, también sentenciaron mi destino.
Una presencia a mi espada me dice que ya no
estoy sola, miro y sabré el marco de la puerta esta su figura imponente y
amenazadora.
Trato de reponerme rápidamente, limpio mi
rostro y aclaro mi garganta.
-Está listo, te serviré ahora.
Me apresuro y sirvo la mesa, platos,
cubiertos, servilletas, bebidas y por último la cena.
-Me retiro a mi habitación, quiero asearme y
descansar.
Antes de partir sujeta mi brazo con fuerza,
cierro los ojos y nuevas lágrimas surcan mi rostro.
-No tan rápido Dulce....Cenarás conmigo....
Alexandry Alicaison
Su
cuerpo menudo se mueve hasta la cocina donde su inútil brazo se mueve como
poseso buscando y rebuscando para la cena.
La cocina era amplia, y desde la sala podáis
verla directamente gracias a las anchas puertas de roble que siempre estaban
abiertas.
Su cabello negro ondeaba al caminar. Se movía
como si una brisa fresca siempre estuviera allí para darle ese efecto
malditamente mágico, puro, ideal. Su mirada seria se clavó en ella, en sus
piernas, sus caderas... la figura de su cuerpo. Su padre llevaba tres días sin
aparecer y para Alexandry era su mejor momento. La tenía completamente para él.
Y lo había aprovechado al máximo.
Podía recordar todas las cosas que le había
hecho a ese cuerpo, su dulce rociado de azúcar había sido atada por él a la cama,
había sido vendada y amordazada y él había jugado con su piel. Había mordido,
chupado y lamido cada tramo de esa carne, el llanto de su Dulce era la guinda
de la torta.
Los temblores de su interior cuando sus manos
violaron su tersa piel morena, apretando y golpeando a esa mirada iluminada que
necesitaba apagar. Su miembro estaba duro de solo pensar que ella era su puta
para lo que deseara.
Con la avidez marcada en sus ojos negros y los
colmillos medio abajo se acercó a ella por detrás.
— No tan rápido Dulce... cenaras conmigo.
Ese pequeño brazo se ajustaba perfectamente a
su gran mano. Con deleite vio el terror en sus ojos y sonrío casi amable.
— Muévete, hembra. Vas a comer conmigo, dije.
— la tiró y la empujó a la mesa.
Se sentó a su lado y cuando ella no movía un
dedo para comer, se cabreo con ella. Por que qué mierda le pasaba... era una
zorra desagradecida. ¿Él estaba dándole un lado junto a él y la muy sucia no
comía?
Azotó la mesa, hirviendo en rabia y la agarró
del cabello, jaló de este y le gruño violento.
—Abre la puta boca y come. — cuando no hizo
nada agarro la cuchara y se la hundió en la boca — Dije... abre la boca...
acaso olvidaste cómo? Ayer la abriste para mi polla y te gustó. ¡¡¡Ahora
come!!!
Karehn Red’s
-Por favor....no más...
Susurro con el llanto desbordado, mi mano
libre toma su brazo intentando alejarlo, restos de comida llenan mi boca y con
dificultad logro tragarlo, jala mi cabello hacia atrás y mi rostro se encuentra
con esos ojos maniáticos y enfermos, me levanta de un tirón de la silla y
tomando mi brazo me lleva a rastras zarandeándome por los pasillos, el
recibidor y las escaleras, a medio camino mis piernas se enredan y caígo sobre
mis rodillas, en su enojo suelta un revés contra mi cara, me levanta de nuevo
del suelo y continúa su camino.
-Te enséñate a comportarte Dulce...eres mía…soy
tu dueño!!!
De un fuerte empujón abre la puerta de la
habitación, con la poca fuerza de mi cuerpo agarro el marco de la puerta para
evitar entrar....el pánico que siento hace que quiera huir desesperadamente,
Mis pies frenan y en reversa trato de
escapar...
-Por favor!!! Noooo!! ¡¡¡Suéltame!!!
Mis gritos lo llenan de excitación, su mirada
llena de lujuria y promesa de dolor hacen que mi estómago se retuerza y la
bilis suba por mi garganta.
-Grita más dulce…Grita para mí!!!
Con violencia me jala liberando la mano del
marco y de un fuerte golpe en mi cien caigo sobre el suelo, mi vista se pierde
por las lágrimas y el palpitante dolor en mi cabeza.
No...otra vez...desde mi llegada ha tomado
todo de mí, me arrebató la inocencia de mi cuerpo, tomo cuanto quiso, como lo
quiso y cuando así lo deseó....lágrimas y dolor es lo único que me ha
acompañado desde que mis padres murieron. El solo pensar estar de nuevo bajo
sus crueles manos y sus deseos perversos me dan ganas de morir...oh Querida
Virgen,¿ por qué no reclamas mi alma ahora mismo?!! siento como me levanta del
suelo y soy arrojada sobre el colchón, mi cuerpo rebota y tomo mi brazo
lastimado para mantenerlo libre del golpe.
Ahora los grandes sollozos escapan fuertes y
claros....es el llanto de mi alma...pidiendo....clamando....un milagro....algo
qué tal vez no llegará....
Alexandry Alicaison
— Jodida puta deja de llorar — gruño hacia
ella mientras se quitaba la ropa.
Se lanzó a ella como depredador a su presa. Rasgó
sus ropas y miró ese cuerpo menudo que tantas veces había follado.
De espalda a él... siempre de espalda a él.
Jamás de frente, porque no soportaba esos ojos brillantes... no soportaba la
luz de esa mirada. No, porque las zorras no tienen luz en la mirada.
Se sonrío cuando su mano tocó todo lo que le
pertenecía, cuando apretó lascivo y descarado su carne suave, cuando el aroma
del miedo se mezcló con las lágrimas rio.
La carcajada vibró en la casa y en la habitación.
Entonces estuvo sobre ella, su cuerpo se veía pequeño debajo suyo y le ponía
verla así, temblando. Agarró con fuerza su cabello y la puso a cuatro. Sus
colmillos bajaron por completo cuando se enterró en su cuerpo, ella no lo
deseaba... ella no lo esperaba. Y eso lo excito más. Porque el daño era mayor,
porque su llanto le decían cuánto le dolía y le encantaba que eso pasara. La
golpeó en el brazo sano y jalo su cabello cada vez que ella intentaba moverse.
Se bombeo a sí mismo dentro de esa piel tierna
y con el violento acto de posesión la mordió en la espalda, con fuerza, brutal...
no una, ni dos... sino tres. Dejando que la sangre escurriera por su espalda.
Gruñendo cada vez que su centro lo apretaba.
— Dulce bañada en fresa... — gimió en su oído
y cuando iba a comenzar de nuevo un temblor trémulo lo detuvo. — Qué putas es
eso...
El rugido que provino de todos lados lo hizo
levantarse y salir de ella. Tomó el pantalón y se lo puso para correr las
cortinas de la habitación. No había nadie afuera.
Cerró de nuevo y se dirigió a su Dulce
favorito.
— Esto te lo cobraré, zorra maldita.
Cuando iba a quitarse otra vez la ropa, una
presencia lo paralizó...
— Aléjate de ella, puto malnacido.... hijo de
perra.
La voz era gruesa, violenta, bestial. La
presencia era poderosa... y al dar la vuelta Alexandry encontró al macho más
grande, salvaje y tenebroso que jamás había visto...
Zypher Bastardo
Cuando había despertado del jodido letargo que
Phury le había provocado con la tacleada, primero que hizo fue correr a la
habitación contigua buscando a la pequeña hembra. Pero ella no estaba.
Su rabia le hizo golpear la puerta tan fuerte
que la hizo pedazos de un solo toque. Su pecho se hincho de coraje... y un
jodido dolor en medio que era más parecido a angustia.
Necesitaba verla... oírla... tocarla una vez
más. Lo único que tenía claro era que Zsadist de la había llevado y la sonrisa
de suficiencia del cabrón lo había emputado.
Su mirada buscó alrededor y no vio a nadie.
Así que sus sentidos se esparcieron en el aire y como buen cazador captó el
aroma tropical. Ese que calentó no solo el centro de su pecho.
El aroma lo llevó todo el camino hasta las
afueras del centro de entrenamiento. No lo pensó dos veces y tomó su
motocicleta para seguir el rastro.
Y una mierda iba a dejarla ir. Menos con el
cabrón ese. No, ella... era suya. Al menos en su pecho lo era. Joder, solo su
mirada dulce y tierna podía ponerlo de rodillas. Si ella lo mandaba a morir...
quizás hasta le daba su palpitante corazón en bandeja.
Pero había otra cosa que lo contrariaba. El
miedo en sus ojos, la sensación de pánico cuando fue evidente que él la deseó.
Y los moretones en su cuerpo.... quién carajos había tocado a esa tierna
morena.
Cualquier culpable iba a pagarlo caro...
putamente caro.
Le tomó casi una hora encontrar el auto de Z ,estaba
dando la vuelta por una manzana de casas lujosas.
Al fin... podía sentirla cerca. Dejó la moto y
comenzó a buscarla...
Hasta que vio a Z parado frente a una de
esas... mirándolo seriamente
Zsadist
¡Joder! El aroma de la hembra era
inconfundible, Miedo así de sencillo
_Mierda!!
Cierro los puños sobre el volante hasta verlos
de un jodido color blanco, rechinó los molares con furia, está claro que la
hembra tenía miedo de entrar a esa casa.
¡¡¿¿Que mierda está pasando??!!
Saco el teléfono móvil del interior de la
chaqueta y envío un mensaje a Phury
<<Hermano, acabo de dejar a la hembra,
algo no está bien, revisaré el perímetro, te envío la dirección....>>
Guardo el móvil, giro el encendido dejando
rodar el auto en silencio. Recorro el entorno con la mirada puesta en los
pequeños detalles, una cortina fuera de lugar, las luces del interior, una
ventana abierta, agudizó el oído buscando.
¿Estacionó el auto bajo un árbol una cuadra en
dirección sur, salgo revisando mis armas al estar listas dispongo mis pasos
silenciosos a la búsqueda...que es exactamente lo que me tiene aquí como un
cazador nocturno? ¿Asechando entre setos y jardines jodidamente bien arreglados?
Simple conozco ese miedo, ese aroma, el sentimiento de gritar desde el fondo de
un alma muerta, pidiendo ayuda...y no siendo escuchado.
Llevando las manos sobre las SIG en mis
caderas sigo mi camino.
La maldita casa es enorme la rodeó verificando
a través de los ventanales buscando cualquier signo de disturbio o amenaza....
Antes de girar de nuevo siento una presencia
más adelante, el chasquido de una rama al ser rota me avisa que alguien más
merodea el área. Desenfundó el arma y pegó mi espalda a la pared, respiro
profundo y....
_Hijo de perra...
Avanzó a grandes zancadas para enfrentar al
Bastardo, al verme se detiene y maldice.
_Jodida Mierda!!
_Si idiota, ¿que mierdas crees qué haces? Pon
tu culo en movimiento y lárgate.
Una sombra tras su espalda me lleva a mirar
sobre su hombro, la silueta de mi gemelo sale entre los árboles luciendo un
bonito cabreo en su cara. Sonrió avanzando para poner al Bastardo en su lugar
hasta que unos gritos femeninos rasgan el aire, mi cuerpo se detiene en seco,
los tres giramos la vista hasta la ventana del tercer piso y antes de siquiera
pensar el Bastardo ya se ha desmaterializado.....
Phury
Mi móvil suena con texto de mi gemelo:
<<Hermano, acabo de dejar a la hembra,
algo no está bien, revisaré perímetro, te envío dirección>>.
Sacudo
mi cabeza como aclarando el
pensamiento, después de recuperarme de
que el cabrón de Zypher me empujara ,le sigo al pasillo, desde esa posición veo
como el bastardo ruge y a la civil esconderse con temor buscando protección
detrás de Zsadist.
Con la
última información que tengo, sé que alguien está abusando de ella, así que le
hago un leve gesto a mi hermano, sé que él no solo la acompañará, sino que
observará lo que está ocurriendo. _
_ Cuando se giran y se van, dejando a
Zypher en el pasillo, él gira y se aleja
en la otra dirección.
Vuelvo al presente y dirijo mis pies hacía la
sala del armamento, mis dagas están siempre conmigo pero, el resto están en el
rancho
¡por eso tienes que mudarte cabrón!, quizás
necesite algo más. Reviso la estancia y al final me decido por dos SIG y las
fundas para los muslos._
Me
materializo en la dirección que me dio y cuando salgo de entre los árboles, veo
a Zeta y a ¿Zypher? ¿Que mierdas hace aquí este mamón?. Mi cara de cabreo le da
pie a mi gemelo a ir a por él cuando oímos los gritos femeninos. Nos congelamos
por un segundo mirando a la ventana de donde salen, el bastardo se
desmaterializa y nosotros corremos a la puerta principal que cae si miramientos
tras la patada que soltamos al unísono. Subimos la escalera de tres en tres uno
detrás del otro y la escena que vemos ante nuestros ojos no deja lugar a duda.
Zypher ruge, la hembra se cubre con una sábana
llena de sangre. El cabrón malnacido mira a Zypher y con total odio le dice que
es esa hembra es su puta. Mis molares duelen y mis colmillos salen; pero mi
hermano y yo sabemos que nuestro cometido aquí es proteger a la hembra de
Zypher y la de él vengar lo que ese malnacido le estaba haciendo.
Zypher Bastardo
Zypher se convirtió en un animal en dos
segundos. Todo ese poder masculino, toda esa testosterona, todo lo que la
crueldad del campamento había hecho con él... estaba reflejado en su rostro. En
la forma en que su pecho se alzaba con fiereza al respirar.
Las venas de su cuello sobresalían como cables
azules tensos y sus músculos se movían... temblando de la ira.
— Tocaste a esa hembra — gruño ronco y fuerte
— tomaste algo de lo que no tienes derecho...
—Soy su Wahrd... tengo el derecho de hacer lo
que quiera con esa puta — respondió Alexandry. El cabrón lo miró con altanería
y sonrió cuando Zypher miró hacia Karehn sin moverse — Ella es mi zorra...
— Vas... a tragarte cada palabra.
El destello fue un flash, el Bastardo no se
movió, se desmaterializó tras él y la daga en su mano se alzó sobre su pecho.
Tomó el pelo del hijo de perra y lo movió
hacia la hembra, ella estaba temblando en la cama, cubierta por una sábana...
la sangre en la tela hizo que la mano de Zypher hiciera bajar la daga sobre su
hombro, esta se incrustó en la carne y entre los huesos.
El grito de dolor que salió de la boca del
macho violador fue lo más satisfactorio que el Bastardo había oído en su vida.
—Esto hembra, es lo que pasara con cada parte
de su cuerpo que te tocó.
Le dio vuelta a la daga e hizo palanca contra
el hombro. El ''crack'' sonó fuerte junto con el agudo grito del malnacido, la
sangre brotó como un río y el blanco hueso apareció astillado. La mano del
macho tomó el cuello y apretó hablando a su oído.
— No volverás a verla, ni a tocarla. Voy a
desmembrarte parte por parte para que sepas lo que le hiciste y te haré comer
tus pútridas pelotas. — miró a Z y Phury y gruño una orden — Sáquela de aquí...
no deseo que esto quede en su memoria.
Karehn Bastardo
¿Que...está pasando aquí? Hace sólo unos
momentos tenía a ese animal enfermo sobre mi....ahora hay tres machos más en la
habitación. Vergüenza....miedo, son dos de los muchos sentimientos que tengo,
El guerrero de cabello largo multicolor y ojos amarillos sostiene dos armas en
sus manos, su rostro una máscara de ira mirando directamente a Alexandry.
El
macho de la cicatriz en su cara luce realmente cabreado, sus ojos los que hace
solo un rato eran amarillos ahora son negros como dos pozos sin fondo, su labio
retraído y sus colmillos expuestos completan la imagen para ser llamado un
ángel vengador, un anunciador de muerte.
Subo la sábana hasta mi cuello tapando por
completo mi cuerpo.
Miro y al otro lado del cuarto está....Zypher,
no tengo descripción para lo que veo, un macho completamente en estado salvaje
y violento, su mirada fría y letal, su rostro desfigurado por la rabia
prometiendo dolor venganza y derramamiento de sangre, mucha sangre.
Escucho el “crack” del hueso al romperse y
no...no siento remordimiento o pena o lastima, aun en estado de shock con mi
cuerpo maltratado y sangrando no siento culpa. La promesa de Zypher sobre lo
que pasará con este...animal psicótico y enfermo trae un aire de alivio, cruzo
miradas con él, sus ojos por un momento cambian para mirarme con calidez.
Asiento con lágrimas bajando por mi rostro, una señal en acuerdo con lo que va
suceder.
-Sáquenla de aquí....
Los dos machos se miran entre ellos, tal vez
comparten un vínculo de telepatía o algo así, parece que sostienen una
conversación, al final el guerreo de los ojos negros gira hacia mí.
-Yo la sacaré de aquí.
Habla con voz ronca, baja y letal.
Envuelvo la sábana alrededor de mi cuerpo y la
sujeto arriba de mi pecho, bajo las piernas por el lado de la cama y me
levanto, camino tambaleando hacia Alexandry quien aún llora y se retuerce como
una nena bajo la mano de Zypher, llego frente a él, extiendo la mano pidiendo
la daga del macho, Zypher me mira y asiente entregándome el arma. Todos los
momentos infelices, tormentosos y oscuros que este maldito me hizo pasar de
agolpan en mi cerebro uno tras otro, abro el pantalón y sin dudar con la mano
firme tomo su asqueroso miembro y de un tajo limpio lo cortó separándolo de su
cuerpo. Alexandry suelta un alarido que retumba en la habitación. Intenta caer
al suelo con sus manos cubriendo su entrepierna pero la sujeción de Zypher no
lo permite.
Miro mis manos y suelto el asqueroso pedazo de
carne tomo la daga y la entrego a su dueño, mis manos ensangrentadas hacen
contacto con él, como si un manto fuese retirado de mi vista caigo en cuenta de
lo que acabo de hacer, mi pecho se aprieta evitando que respire, retrocedo unos
pasos, y veo el rostro de preocupación de Zypher antes de que mis ojos se
cierren y la oscuridad me reclame....
Zsadist
_Joder!!
Veo como la hembra se derrumba frente al
maldito pedazo de mierda, mi cuerpo reacciona y en cuestión de milésimas de
segundo tengo el cuerpo de Karehn sobre mis brazos. De las manos de la hembra
gotean sangre, manchando aún más la sábana que envuelve su cuerpo. La cara del
Bastardo se tiñe de preocupación, levanto su cuerpo laxo pegándolo contra mi
pecho.
_Respeto las leyes de la Raza Bastardo, el
derecho al Avenghe es tuyo, solo por eso no estoy arrancando tira a tira la
piel del hijo de perra. Haz un buen maldito trabajo. La llevare a la mansión,
te esperará allí.
Sostengo la mirada del Bastardo un par de
segundos, al final de esta larga jornada y solo por este momento asiento dando
la razón al macho. Camino hacia la puerta, al pasar por el lado de mi gemelo
solo basta una mirada para cerrar el asunto, él se encargará de dos cosas:
Presenciar la muerte del maldito y hacer
reaccionar al Bastardo cuando su sed de sangre no termine con la muerte del
Primo....
Sigo mi camino por los pasillos y la escalera,
no necesito abrir la puerta ya que está hecha añicos sobre la entrada, cortesía
de los poderosos golpes de Phury y los míos propios. ¿Cargando el peso ligero
del cuerpo de la hembra, pienso cuanto tuvo que pasar la pequeña? ¿Cuánto
dolor? ¿Cuántas lagrimas derramó bajo ese infierno? Su venganza hoy ha sellado
este duro capítulo en su vida. Bajo el rostro mirando los cabellos desordenados
y el rostro mojado por el roció de los miles de lágrimas que valientemente
derramo todo este tiempo.
_Lo has hecho bien pequeña, ahora tú alma
tendrá paz.
Llego al auto, abro la puerta trasera y con un
suave movimiento queda recostada sobre el sillón. Salgo, y recuesto la espalda
contra la puerta, tomo el móvil y envío un sms a Doc.Jane y a Vishous..
.<<la hembra civil en estado crítico,
necesita atención urgente, tiempo de llegada 20 minutos...>>
Tomo posición en el asiento del conductor,
ahora solo debo llevar a la hembra lo más rápido posible para que reciba
atención médica...
Phury
Zypher
Bastardo está fuera de control y la hembra acurrucada en la cama me preocupa,
su cara expresa tanto dolor por lo que su primo le había hecho.
Cuando veo como el bastardo nos dice que la
saquemos de aquí, la civil se levanta como puede cubriéndose y cuando le veo
tomar la daga y cortar de un tajo el miembro de su primo no puedo dejar de
pensar
“Has sufrido pequeña, esta es tu parte de la
venganza”, entonces cae perdiendo el conocimiento y Zeta la atrapa para que no
se golpee, lo miro y sale de la habitación con la pequeño civil. Necesita
atención médica urgente pero yo me quedo aquí, apoyo mi espalda contra la pared
y espero pacientemente, esto va a ser lento y doloroso pero el mierda no me importa,
estoy aquí porque cuando todo termine será mi turno de traer a Zypher de nuevo al ahora porque sé que mientras
cumpla su venganza se perderá en el campamento del bloodletter_
Zypher Bastardo
«La voz del guerrero resuena en el paisaje
oscuro. Su enorme envergadura es una oda a la brutalidad. Su sonrisa torcida,
sus ojos malignos.
— Zypher... no vayas a decepcionar a tu sire.
Vas a dejar que esta rata quede impune a su falta o tomaras la venganza en tus
manos. — su voz gruesa fue un eco en su cabeza.
El cuchillo fue alzado sobre su cabeza, el
rostro deformado por el terror de su víctima le trajo un vacío en el pecho.
El vampiro frente a él había tomado lo que era
suyo... y lo había disfrutado. Cuando finalmente Zypher había sido el más feroz
del campamento, y había ganado cada pelea y había tomado lo que debía de sus
víctimas, el Bloodletter lo había puesto en combate con quien había sido su
Dhundh constante.
Y Zypher había ganado. Y el Bloodletter había sonreído
y le había ofrecido la venganza. Y estaba dispuesto a tomarle la palabra.
Esa noche llovía, el cuchillo parecía que
temblaba en su mano. Miró a los ojos del macho y solo vio que él no lo creía
capaz de tal proeza y sin embargo estaba aterrado por lo que se reflejaba en
esos ojos verde amárela.
Los truenos iluminaron su rostro torciéndolo
en la imagen de un demonio hirviendo en ira. Y exactamente así fue como actuó.
Con un grito desgarrador separó los miembros de su víctima parte por parte...»
Los ojos de Alexandry eran pozos de miedo
morboso. Los del Bastardo estaban perdidos en el pasado y en cómo iba a usarlo
para esta situación.
Metódico, medido, calculado.
Así quería hacerlo esta vez. Iba a ver los
ojos del hijo de perra y lo iba a disfrutar.
Y retomó los cortes donde ella había empezado.
Había empujado al gritón malparido a la cama y la larga daga había entrado
donde la carne fue separada. Y había ido hacia arriba. Los ojos del hdp lo
miraban idos del horror.
—VAS A MIRAR HIJO DE PERRA... MIRA LO QUE HAGO
CON TU CUERPO!!! —¡¡¡¡Los gritos de súplica no lo detuvieron, ni las lágrimas...
eso solo avivo las llamas — CUÁNTAS VECES CABRON!!!! ¡¡¡¡¡CUÁNTAS VECES ELLA
SUPLICÓ Y LLORÓ Y GRITO!!!!! ¡¡¡CUÁNTAS HIJO DE PUTA!!! Y NO PARASTE MARICA....
El metódico Zypher se había perdido en algún
momento entre las costillas y el esternón.
Joder... era tan sucio... Había tanta sangre,
tantos órganos esparcidos. Los gritos de dolor se habían acallado luego de hora
y media de tortura. Pero él no se había detenido... incluso cuando ya no había
huesos qué romper.... sangre qué derramar... músculo que cortar o morder...
Cuando no supo qué más hacer su ira lo llevó a
romper la cama romper la habitación... sus manos sangraban, se cortó con
cristal el pecho cuando hizo trizas los espejos y las lámparas.
Zypher era un animal... sin control y el
rugido de su pecho hizo temblar toda la casa.
Phury
_ Me
muevo hacia la sombra de la esquina sin perder detalle, Zypher empieza metódicamente pasando el cuchillo por
el cuerpo del hijo de puta que abusó de su hembra. No quiero ni pensar lo que
ese cabrón le ha hecho a esa pobre criatura, pero poco a poco su pasado salvaje
en el campamento del sanguinario va saliendo a la luz.
Las arremetidas y los cuchilladas van dejando
desmembramiento a su paso y la habitación se vuelve un puto caos de sangre y
trozos del malnacido, ya no grita, no implora, no tiene ni miembros, ni órganos
para moverse. Pero Zypher continúa, no
puede parar, y sé que ya no está aquí y es hora de que regrese.
_Con calma y atento no sea que tenga que defenderme
de él me acerco y sujeto su mano. Alza su cara y me mira, su mandíbula
desencajada por la ira, me muestra los colmillos y su mirada...su mirada está
perdida. El dolor que siento en mi pecho por recordar mis tiempos cuando Zsadist
estaba así me hace reaccionar rápido
_
Zypher ¡¡vuelve de donde mierdas hayas ido!! ¡¡vuelve!!_ me mira sin entender,
pero parpadea, así que continúo es la señal de que empieza a tomar conciencia_
_ Ya está Zypher, ya está_ esta vez le hablo
con una voz más calmada_ Tu hembra está a salvo, su venganza cumplida_ y me
siento orgulloso de lo que la pequeña civil hizo_ tu venganza cumplida. Ahora
sólo importa ella, solo ella compañero_ lo veo que toma aire y se levanta en
toda su estatura, mira hacia el desastre que es ahora mismo el cuerpo o lo que
queda del malparido y se pasa la mano por el pecho tomando grandes bocanadas de
aire, camina hacia la ventana, la abre y toma una buena bocanada de aire_
_¿Donde está? ¿Donde está?_ pregunta con vehemencia_ Mi gemelo la llevó al
complejo para que la Doc la chequeara, deja que llame a alguien_ y hago un arco
con la mano hacia el desastre que es la habitación_ para que limpie esto y
nosotros nos vamos a la mansión, saco mi móvil y mando un mensaje a V
<<te mando dirección, hay que limpiar
este puto desastre>>, salimos hasta el jardín, más para que él se calme
que otra cosa y allí nos desmaterializamos directos a la mansión.

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