martes, 15 de enero de 2019




ASESINA PIZRAKI.
CAPITULO DOS.

Mad hace una mueca al recordar las despedidas.
Primero su Uncail, después su Mahmen y al final su tía, quien bueno o malo siempre estuvo para ella. La alimento, velo por su seguridad y protegió siempre que pudo. Un espacio despejado bajo un enorme pino es el mejor lugar que ha visto para pasar la noche en todo el recorrido que lleva. Desmonta de Felim llevando sus riendas cerca del tronco húmedo. De las forjas que cuelgas del lomo del caballo saca unos cuantos trozos de madera seca y algo de guasca para encender un pequeño fuego. Su estómago gruñe recordándole que no ingirió alimento en más de 8 horas. Descarga el arco y el cajac mientras el crepitar del fuego aumenta iluminando el pequeño espacio. Saca una manta y cubre a Felim guardando al viejo caballo del intenso frio.

- Saldré de caza compañero, espera aquí.

Con arco en mano y la flecha lista camina sobre la hierba, sus pies en total silencio rodean arboles pendientes de su presa. Una bola blanca salta entre los troncos caídos, escurridizo trata de esconderse. Mad levanta su arco apuntando a su objetivo. Su respiración se ralentiza, sus manos pierden la tensión preparadas, el viento deja de soplar por un breve instante, la cuerda se tensa y el cosquilleo de las cortas plumas de la flecha roza la mejilla de la hembra. Un suspiro y al contener la respiración la flecha es liberada, cruza el espacio a gran velocidad atravesando el cuerpo del conejo que se escabullía entre las hojas y los troncos.

Mad recoge su presa retirando la flecha del animal. Ya cerca del fuego busca su cuchillo y despelleja la piel dejando solo la carne, la prepara y ensarta trozos en palos delgados con punta, los clava alrededor del fuego esperando a que se cosan para poder comerlos. Alimenta a Felim con dos de las manzanas que lleva guardadas en sus forjas y se sienta a comer despacio con el fuego calentando su cuerpo, con su fiel amigo al lado bajando cada trozo de carne con agua. Satisfecha guarda el resto de su presa para el día siguiente. Con una manta extra se acerca al costado de su caballo buscando calor. Felim ladea su cabeza acercando la cabeza al cuerpo de Mad, y bajo el manto de la luna en la noche fría ambos cierran los ojos, dejándose llevar por el cansancio de un día extenuado por la montura....

<<...En el puerto de Aberystwyth, Gales el barco atraca y los tripulantes desembarcan. Un nuevo país recibía a Mad. Mientras viajaba sobre las aguas del mar de Irlanda divagaba en lo que podría pasar cuando tuviera a su Sire frente a frente. Podría golpearlo en el rostro rompiendo su nariz, borrando esa sonrisa pícara de la que tanto hablaban. Otra posibilidad era disparar una de sus flechas atravesando el pecho del macho. Tal vez golpear sus pelotas y hacerle un favor al mundo, evitando que el macho tuviera más descendencia. Pero al final de cada posibilidad Mad muy en su interior soñaba con un abrazo cálido, una sonrisa verdadera de cariño y las respuestas que con tanto fervor buscaba.

La ciudad de Dyfed se veía concurrida, personas trabajando, vendedores, marineros, mujeres con sus bebes, chicos corriendo, nada nuevo para Mad. Una punzada de extrañeza oprimió su pecho, al recordar su vieja patria. Negando con la cabeza despejo su mente y se concentró en su próximo paso. Mad necesitaba dos cosas. Primero suplir sus necesidades básicas. Una cama, un plato de comida, agua para su aseo personal, etc. Segundo, necesitaba un transporte y por transporte se refería a un buen caballo, si su meta era llegar a Landres tenía miles de kilómetros por delante, montañas, ríos, aldeas, ciudades que cruzar y no lo haría a pie. Camino por alrededor de una hora preguntando por los hostales más baratos, debía cuidar y saber administrar el dinero que tenía, al menos hasta encontrar un trabajo que sustentara sus gastos. Llego a una casa de dos pisos, ventanas y puertas de madera. Al entrar el fétido olor de machos perdidos en el alcohol y la mugre le hizo arrugar la nariz. Una mujer de cuerpo grueso, con un delantal machado y una bandeja de madera sobre la mano le saludo.

- Bienvenida niña, que busca? Una habitación, comida, bebida, o compañía?
- Una habitación para empezar. Un plato de comida y bebida. Dejare pasar la oferta de la compañía por esta vez. También busco un lugar donde pueda adquirir un caballo, necesito transporte.
- Déjame darte una excelente noticia querida, tengo todo lo que buscas, llegaste al lugar indicado.

La mujer sonrió tomando su brazo para llevarla hasta una barra de madera, busco sobre los ganchos de la pared una llave y se la entrego indicándole el camino a su cuarto. Mad pago el valor cobrado por la dueña del hostal. Un precio justo para el desagradable lugar. Al entrar en la habitación pensó que no podía pedir más, una cama con un colchón de paja y una manta de tela ordinaria, almohadas? Olvida eso, parecía que era un lujo. Una mesa al lado, de patas torcidas, sabrá Dios porque se mantenía aún en pie. Un estante pegado a la pared con un tazón metálico con abolladuras y una toalla colgada al lado.


Descanso unos pocos minutos suspirando pesadamente, devolverse a Irlanda no era una opción solo tenía camino hacia a delante y costara lo que costara, encontraría a su padre. Se levantó revisando la chapa de la habitación, dudaba en dejar su maleta aquí mientras salía, la cerradura se veía firme pero su instinto le decía que no confiara. Del otro lado de la cama sobre el suelo de madera encontró una grieta, se agacho y con su cuchillo logro levantar un par de tablas, el interior del hueco, era del tamaño perfecto para guardar su maleta, su arco y el cajac. Y así lo hizo, puso de nuevo las tablas y corrió un poco la cama de manera que tapara ese pedazo del suelo.
Ahora con el dinero bien escondido y su capa gruesa salió hacia el comedor, o la cantina que servía de ambas cosas. Tomo una de las mesas apartadas y pidió un plato de comida. Carne seca con un trozo de queso y algunas uvas, de beber un vino de extraño sabor. Mientras comía permanecía vigilante, ojos, oídos y manos listas. Aunque a los ojos de los demás era una simple chica concentrada en cenar, la realidad era muy distinta. No hablo con nadie, no cruzo miradas con ninguna persona, no se hizo notar en lo absoluto, nadie se percató de su presencia y era justo lo que buscaba. Al terminar retiro el plato unos centímetros y termino su bebida. Cruzo las piernas sobre los talones en la silla del lado. Recostó su espalda y continúo mirando atenta su entorno.

Vio como la mesera era manoseada por los borrachos y el desagrado en el rostro de la mujer le hizo pensar que tarde o temprano se cansaría y esa bandeja de madera golpearía la cabeza de algún mañoso. y vaya sorpresa, la chica reaccionó más temprano que tarde, el golpe sonó en la taberna acallando las risas y habladurías de todos los presentes. La dueña se interpuso entre la joven y el ebrio, defendiendo por supuesto a la mujer. El borracho pervertido fue sacado del lugar lanzado por la puerta cayendo de cara contra el suelo, embardunando su fea cara de barro. Minutos después la joven dejo su delantal sobre la barra, renunciando al trabajo. La dueña tomo su cabeza viéndose perdida. Al parecer era su única empleada y su única ayuda. Mad vio la oportunidad y la tomo, un par de monedas extras mientras buscaba su caballo y más datos con la descripción de los 6 mercenarios parecía una excelente idea. Una semana, eso fue lo pactado.

Trabajaba de mesera en la taberna en el día, al llegar el atardecer su turno terminaba, dormía un par de horas y en la noche salía en busca de cualquier información que la acercara al paradero de su Sire. Preguntaba cerca de los burdeles, entre prostitutas y damas de compañía que básicamente eran lo mismo, pero para ellas había una diferencia. El valor supuso Mad, unas valían más que otras. Se encontraba con unos *tal vez lo he visto*, otras más descaradas decían estarían pendientes del hombre, no perderían la posibilidad de tenerlo sobre sus cuerpos, y otras enviaban razones de que si lo encontraba les diera su dirección, por que deseaban montar ese semental. El asco se reflejaba en la cara de Mad, al pensar en sí, su padre realmente pasaría una noche con estas mujeres tan sucias y desagradables.
Los días pasaron volando y la hembra de cabello rojizo no encontró más que posibles, y eso no ayudaba en nada. En su último día se dedicó a buscar un caballo, no podía perder más tiempo, en ese momento su Sire podría estar viajando alejándose de ella. Fue a las caballerizas tratando de negociar un buen animal. Pero los pecios eran demasiados altos, así lo pudiera pagar sus recursos monetarios se recortarían en un 70%. No era opción, debía seguir buscando uno más barato. Después de recorrer la cuidad casi entera no encontró nada. Volvió al hostal para alistar sus cosas, pensando en otra salida. Antes de salir se despidió de la dueña, agradeciendo su hospitalidad y la oportunidad de aumentar su dinero. Al verla preocupada la mujer le pregunto si había encontrado el animal.

- Dime querida, compraste un buen caballo?
- Aon bhean, sus precios están demasiado altos. Ideare otra manera de viajar.
- Oh! Mi niña! Buscaste con el viejo Saith? Tengo entendido que tiene algunos en venta. Ve con él, seguro consigues algo.

Mad agradeció de nuevo y salió hacia la dirección que la dueña le había indicado. Llego a un establo de puertas enormes. Un hombre viejo cargaba un lote de paja, al verla le ofreció una sonrisa amable.

- Que puedo hacer por ti niña?
- Buenas noches señor, estoy buscando a Saith, me han dicho que tiene caballos a la venta, estoy interesada en uno de bajo precio.
- Ese sería yo, y tengo algunos, ven, entra y te los enseñare.

Las caballerizas se extendían hasta el otro lado del establo, caballos marrones, blancos, con manchas, asomaban sus cabezas por encima de las puertas de madera. Uno a uno los miro, y aunque eran una preciosidad seguían teniendo un valor muy elevado. Irritada, enojada y confundida Mad decidió darse por vencida. Al llegar a las puertas del otro lado, una de las caballerizas estaba vacía o eso pensó, se asomó solo por curiosidad y vio un caballo acostado. Negro azabache de pelo largo.

- Señor Saith, y este caballo? Está a la venta?
- Querida, ese animal es algo viejo ya, tal vez no aguante el camino que deseas hacer.
- Me permite entrar y míralo más de cerca?
Con un asentimiento el hombre dio su permiso, Mad se acercó con pasos suaves tratando de no asustarlo. El caballo se levantó retrocediendo. Con susurros bajos, intento calmar al animal. Al llegar frente a él, acaricio su cabeza, una mirada basto para que Mad supiera que este sería su compañero de aventuras.
- Que dices compañero? Listo para una búsqueda especial? Eres un buen caballo. te llamare Felim, que te parece? en mi lengua significa bueno para siempre.

Después de pagar un precio que era mucho más accesible monto sobre su lomo, con la mirada siempre puesta en el horizonte golpeo el costado de Felim y ambos emprendieron su camino a la ciudad de Powys.
Sus viajes terminaban en la misma monotonía, cada ciudad que llegaba, buscaba el hostal más barato, trabajaba de mesera en tabernas, o de mucama en otros hostales, lavaba pisos o alimentaba caballos. Descansaba en las horas de la tarde y despertaba en la noche, se aseaba y salía en busca de nueva información. Los datos que encontraba la llevaron a cruzar la frontera de Inglaterra, por Gwent. Gloucester, Oxford, Aylesbury y finalmente Londres. Allí después de dos semanas de intensa búsqueda y trabajo, perdió el rastro de los machos.
Sus últimos datos de posibles caminos eran que, había dado vuelta atrás, o había continuado su camino hacia Europa. Indecisa Mad lo pensó durante dos días, al final opto por la segunda opción. Hacer un viaje tan largo solo para devolverse no se escuchaba del todo coherente. Viajaría a Europa, seguiría buscando entre los machos de la raza cualquier información. Con la decisión tomada cabalgo hasta Maidstone y de allí hasta el puerto de Dover. Busco un barco que pudiera transportarlos a ambos, se negaba a dejar a Felim, venderlo para comprar otro cuando llegara a Bélgica no estaba en sus planes. El viejo caballo como lo había llamado el señor Saith demostró más resistencia y lealtad que cualquier otro que ella hubiera conocido. El capitán de una embarcación grande acepto transportarlo por un precio alto, aun así lo pudo cubrir, recuperaría el dinero trabajando como lo venía haciendo todo este tiempo.
De nuevo en alta mar Mad pasaba el día con Felim y en las noches antes de dormir en su pequeño camarote miraba la luna, pidió a los destinos o a la deidad de la raza la Virgen Escriba que enlazara su camino con el de su padre.

Tras navegar por el mar del norte arribaron al puerto de Oostende en Flandes, Bélgica. Paso la noche en un hostal en la pequeña ciudad, a la mañana siguiente, Felim y Mad emprendieron un nuevo viaje con la rutina de pueblo que les había funcionado tantas ciudades atrás.

Llegaron a Brujas y luego se detuvieron el Gante, en esta última ciudad los rumores de una banda de mercenarios, despiadados y asesinos que mataban enemigos de la raza cobrando inmensas sumas de dinero por salvar vidas de inocentes le dieron más esperanza de las que Mad nunca había tenido, sentía que su Sire estaba a solo unos cuantos pasos, llena de energía siguió los rumores de hembras y machos. De nuevo visitaba burdeles y entrevistaba prostitutas, pero la diferencia era que ahora lo hacía con una media sonrisa en el rostro. En cada bar, cada visita a los antros y cada que veía la espalda de ancha de algún macho Mad contenía la respiración, imaginando que podría ser su Sire, no se desanimaba cuando veía los rostros, ninguno tenía el mismo color de ojos llamativos que ella.
Los últimos rumores decían que la banda viajaba en dirección sur/occidente, que su destino era Bruselas. Así que la pequeña Mad, monto el lomo de Felim y galopo a las tierras de Bruselas con el invierno asomando, pequeños copos de nieve empezaban a pintar los paisajes y el viento helado rozaba quemando sus mejillas...>>

El relinchar de Felim despierta a Mad, amaneció y aunque el sol no ha salido su reloj interno le indica que es hora de levantarse y continuar. Asea su cuerpo, desayuna algo liviano, alimenta a su fiel compañero, recoge su cabello, trenzándolo y abrigando su cuerpo bajo la capa de tela, monta de nuevo con el horizonte frente a ella. Una plegaria a la madre de la Raza y las herraduras de Felim golpean la hierba húmeda bajo sus patas galopando hacia un futuro incierto.
Los destinos juegan con la vida de los hombres, machos, hembras o a quien puedan joder, la vida tranquila de Mad junto a su suerte acaba de expirar. Si está o no preparada, solo el tiempo lo dirá, lagrimas, muerte y un sinfín de dolor la esperan más allá de las tierras nevadas de Bruselas...
Continuara...




ASESINA PIZRAKI.
CAPITULO 1.

Los cascos de Felim, su inseparable amigo de pelo negro azabache levantaban tierra húmeda con cada galope. El relinchar del caballo creaba una densa bruma blanca frente a ellos en un paisaje inhóspito que se extendía por kilómetros y kilómetros, El viento frio del invierno golpeaba el rostro de la hembra quien llevaba las riendas sobre la montura, congelando sus mejillas que en tiempos cálidos se teñían de rosa suavizando las pecas caramelo que cubrían esa tersa piel blanquecina. La capa que protegía su cabeza voló hacia atrás liberando el largo cabello rojizo, mechones de hilos rojo fuego contrastaban a la perfección con la blanca nieve que cubría árboles, troncos y vegetación congelada en las tierras de Bruselas. Los ojos verde/amarella de Mad se achicaban buscando el mejor camino. Jamás perdía de vista el horizonte, aguardaba pacientemente que cada paso la acercara más a las respuestas por las que su interior suplicaba.

Hace un año, en su país natal Irlanda, enterró a la hembra que le dio a luz. Su Mahmen según la palabra usada por la Raza de vampiros. Fue una hermosa mujer humana irlandesa, llamativa por su esbelto cuerpo, cabello, piel y pecas como las suyas. Deseada entre los hombres por su buen desempeño en la cama. Vendía su cuerpo al mejor postor al igual que sus hermanas. Eran trillizas y juntas dejaban a los hombres con ganas de un segundo revolcón. Mahmen era una palabra que conllevaba algo más que parir a una pequeña para desecharla al cuidado y protección de alguien mas por la cobardía de enfrentar la misma mirada del macho que la preño. La cobardía se vestía de mil formas, pensó Mad mientras revivía los recuerdos para alimentarse de ellos, para jamás perder el norte de su búsqueda.

El objetivo que la llevo a empacar sus pocas pertenencias, tomar su sencillo arco y flechas fabricadas por ella misma, trazar una ruta basándose en la poca información que había reunido sobre su Sire. Aquí otra palabra de la raza para llamar al macho que aporto la semilla para su concepción. Y al igual que su Mahmen, el macho no era digno de portar ese título. Los datos de su Sire, básicamente eran nulos. Un macho grande, musculoso, de sonrisa pícara que incitaba a noches y días de placer, sus proezas sexuales eran contadas por igual entre mujeres y hembras. Altura promedio entre 1.88 a 1.90 metros. Cabello oscuro, vestimenta de cuero negro, era la descripción que había recopilado en el mar de hormonas donde pregunto. Más datos interesantes, era parte de un grupo de 6 machos, forajidos, maleantes, caza recompensas, en fin, las historias solo se multiplicaban como la plaga.

Liderados por un macho enorme, de aspecto peligroso. Las hembras que tuvieron la desgracia de sacar la pajilla más corta ganando la noche de sexo, solo hablaban de su deforme labio. Se escondía entre las sombras, tomaba por lo que había pagado y desaparecía. Tres de ellos familia. Nunca obtuvo información del lazo que los unía, tal vez hermanos, primos. Lo que fuera lo mantuvieron en secreto. Uno de ellos adicto a las dagas, salvaje. El otro adicto a los puños, rodeado de oscuridad, jamás hablaba, creando el rumor de haber caído en las manos de algún enemigo, perdiendo su lengua dejándolo mudo. Del siguiente macho solo había descripciones de su excelente puntería, letal cuando ponía a su objetivo bajo la mira. Fallando solo por voluntad propia. Pero nombres, ninguno.

Felim azuzo las riendas llamando la atención de Mad. Un pequeño rio corría frente a ellos. La corriente era lenta, la marea era baja lo pudo ver por las piedras que se asoman en el agua cristalina.
- Vamos Felim, podemos cruzarlo compañero.

Con el golpe suave en su costado Felim reanuda el paso. Poco a poco el chapotear del agua suena a medida que atraviesan el rio de aguas calmas. El cielo se oscurece sobre sus cabezas indicando a la hembra que debe buscar refugio donde pasar la noche. Del otro lado del rio un bosque de pinos altos y copados de nieve es su nuevo paisaje. A paso lento Felim avanza. Mientras el caballo hace su trabajo Mad vuelve al recuerdo del último integrante del grupo.

Su Uncail. Un macho de porte aristócrata, alto de cuerpo normal, cabello rubio y ojos azules claros. Decente en su aspecto, en el modo de hablar, el trato con las personas y las hembras. Servicial, paciente y de un modo extraño cariñoso. Su Uncail Throe. Era el único nombre con el que contaba. El único dato verdadero, confiable que poseía. Lo conocía de primera mano puesto que el macho fue quien le hablo de sus orígenes, de su estado como mestiza y la transición. Un cambio físico que su cuerpo atravesaría a la edad de 25 años. Él fue quien presto su sangre, el vital líquido necesario para un cambio exitoso. Estuvo a su lado desde los 5 años, cuando una noche llego a la puerta de su casa con su tía colgando ebria de los brazos para dejarla a salvo en su hogar. Una mirada a la pequeña niña hizo que sus ojos se abrieran con asombro e incredulidad. Después de dejar a su tía borracha sobre la cama, se agacho frente a ella e hizo la pregunta más extraña que había escuchado en su corta vida.
- Hola, pequeña lass. Dime quien es tu padre?
Mad solo tiene vagos recuerdos de haber encogido los hombros sin saber que contestar. Días después el macho se apareció de nuevo frente a su puerta, y así lo continúo haciéndolo por 22 años más. A los 9 años Mad se acercó a su Uncail decidida hablar sobre su Sire, pues había escuchado que él lo conocía.
- Uncail, quiero saber quién es mi padre, sé que tú lo sabes, quiero que me lo digas. Ahora.

La mirada de Throe había brillado indecisa. Al final le negó la información a Mad, basándose en la popularidad y la reputación de su padre.
- No necesitas saberlo Mad, créeme él no está interesado en ti. Solo busca placer de las hembras, las mujeres y de lo que logre satisfacerlo, una hija no está en sus planes, ni ahora ni nunca. Por tu bien olvídalo pequeña.
Mad enfurruñada con su tío por la negación salió a campos abiertos, corriendo buscando calmar su salvaje espíritu. Se detuvo para calmar su respiración con las manos sobre sus rodillas, sobre el suelo un puñado de piedritas sofocaban una flor blanca de centro amarillo. Levanto la mirada y a un par de metros un manzano lucia orgulloso sus frutos. Con el enojo a flor de piel y la sangre corriendo caliente por sus venas levanto las piedras y una por una la lanzo contra el árbol. Cuando sus brazos protestaron del cansancio cayó de espalda contra el suelo. El rostro de su tío le sonreía mirándola hacia abajo.
- Te sientes mejor?
Le pregunto extendiendo la mano para ayudar a levantarla. Mad con la respiración entrecortada acepto la mano y estuvo sobre sus pies en un segundo. Throe apretó su mano indicando que caminara a su lado hacia el interior de la casa.
- Espera!!! Olvide las manzanas.
Corrió hasta el tronco del árbol recogiendo las frutas que se esparcían alrededor del árbol. Con los brazos a rebosar de fruta fresca y roja llego al lado del macho con una sonrisa que iluminaba su rostro infantil.
- De donde las has sacado lass? Solo te vi aventando piedras como loca, jamás te vi acercarte al árbol.
Mientras Mad hundía sus dientes en la piel de la manzana y masticaba, negaba con la cabeza.
- Las he bajado yo. Por cada piedra que lance lograba darle a una manzana y caían al piso. Siempre hago lo mismo, cada vez que estoy enojada. Así me libero.
La mirada de Throe era de incredulidad. El árbol estaba a unos buenos 10 metros, si era cierto lo que Mad decía la hembra tenía una puntería increíble. El corazón de Throe bombeo mas fuerte hilando ideas para pulir la habilidad de la pequeña.
Después de despedirse, dejando a Mad dormida profundamente en su cama, el bastardo de gustos finos paso todo el día pensando. El sueño fue dejado a un lado, se paseaba por la habitación intranquilo. Un don como ese debía ser explotado, pulido, sería una gran arma. La pequeña lass se convertiría en su mejor aliada para el futuro.
Al caer el sol escondido como todas las noches tras la excusa de buscar placer de alguna hembra, camino hacia el pueblo buscando quien pudiera fabricar al arma que sabía concordaba con las habilidades de Mad. Entre preguntas aquí y allá dio con un hombre quien por unas buenas monedas se comprometió con el pedido especial de Throe. No le dijo nada, en los siguientes días continuaron con las clases de historia, etiqueta y modales que su Uncail insistía en enseñarle. Mad solo giraba los ojos con aburrimiento pero al final siempre cedía, prestaba atención absorbiendo como una esponja todas las clases que Throe le daba. Una semana después, en campo abierto Mad lo esperaba grabando su nombre sobre una enorme piedra que estaba plantada en medio de la maleza.

- Mad, ven aquí. Tengo un regalo para ti, y sé que te encantara.
Limpio sus manos en su pantalón y corrió hasta quedar frente a Throe, con los brazos cruzados sobre el pecho, el ceño fruncido en medio y esa mirada Verde/Amarella, era ver al mismo Zypher frente a frente. Su misma aura, la peligrosidad de su mirada, el porte de su cuerpo, pero más femenino, los rasgos físicos increíblemente idénticos, como dos gotas de agua. Su posición con la cadera semi ladeada, pies separados y el dedo golpeado su brazo, esperando impaciente erizaba la piel del bastardo. Si alguna vez el macho tallador descubría la verdad….no, se negaba a pensar en eso.
Saco las manos detrás de su espalda y ofreció el regalo. Mad con cara de confusión los tomo mirando del uno a otro.
- Y que se supone que es esto? Que hago con estas…cosas.
Throe soltó una risilla, cruzo el cajac de flechas sobre su pecho, giro su cuerpo con mira al manzano y acomodo sus manos enseñándole como sostener el arco.
- Esto es mejor que las piedras Mad, y con mucha práctica serás una hembra increíble, y apuesto que salvaras tu vida muchas veces lass.
Con una mirada seria, tomando sus escuálidos hombros, agachado frente a ella, Throe hizo un trato con la pequeña Mad.
- Escucha lass, te enseñare como manejarlo. Me quedare contigo hasta que seas la mejor arquera de Irlanda. Serás una hembra poderosa, envidiada por tu mágico don. Te llevare a la cima del poder y la gloria. Solo debes prometerme que jamás volverás a pedir información sobre tu Sire. Nunca. Jamás Mad. Promételo ahora.
Con su daga Throe hizo un corte en el centro de su mano, el hilillo de sangre broto y así la extendió hacia la pequeña. Mad pensó en ese momento que la decisión que tomara ahora la alejaría de la verdad quien sabe por cuánto tiempo, una mirada al arco que sostenía sobre sus manos, y el susurro del mismo le dio la respuesta.
- Acepto Uncail. Jamás mencionare de nuevo a mi padre. Es una promesa.
Throe corto de igual manera la palma de su mano y ambos sellaron el pacto con la luna como testigo y el aire agitando sus cabellos.
Y con esto el entrenamiento arduo y constante dio sus frutos, años después la puntería de Mad era tan fina y letal como la hoja de las dagas que Throe usaba. Hasta que una noche después de su entrenamiento se sentó en la roca enorme que cubría el campo de tiro, cabizbajo, pensativo y susurro palabras de despedida.
- Debo hacer un viaje Mad, esta vez será un largo viaje. Si los destinos lo tienen escrito volveré por ti pequeña lass.
Un beso en la frente y un cajac de flechas nuevas fue todo lo que dejo. Tres meses después de su partida murió su Mahmen y siete meses después Mad decidió salir en busca de respuestas. Nada la ataba a Irlanda, ya no. El esposo de su Mahmen busco entre sus pertenecías una bolsa de cuero con monedas dentro. Una ayuda monetaria que Mad agradeció y acepto. El hombre de piel arrugada y rostro cansado le deseo un buen viaje, ofreciendo una oración a los santos para que al final encontrara las respuestas que buscaba con tanto desespero. Otra parte de dinero fue donado por su tía. La hermana mayor de su Mahmen y al igual que aquel hombre solo buenos deseos y una bendición irlandesa fue lo que recibió en el puerto de Arklow donde se embarcó hacia Londres.
Continuara...



Amante en calma
Capítulo 22


Butch O’Neal

Caldwell 12 AM

https://www.youtube.com/watch?v=tvTRZJ-4EyI    está sonando fuertísimo en el Escalade , mientras manejo hacia el centro .
A mi lado , V ahogado en una nube de humo y atrás Syn con los ojos cerrados mueve la cabeza al ritmo de la música .
Normalmente Phury debería patrullar con nosotros pero con lo de la mudanza , Syn lo remplaza esta noche .
Llegando a unas cuadras antes del Screamer , encuentro donde dejar el carro. Bajamos y nos acomodamos las armas , dagas , Glock , balas de agua especiales para las sombras, etc.
Caminamos, voy adelante y mis compañeros atrás ,uno en cada lado formando un perfecto triangulo .
Inspiro el aire y mi radar de restrictores se pone a mil.
_ Joder !! Preparense , próxima calle a la derecha vienen 4 _ Avanzamos más hasta la intersección y aparecen 4 blondies ,grandes y armados hasta los dientes .
_ Puta mierda !!! _lanza V al mismo tiempo que Syn deja escapar una sarta de maldiciones.
Delante nuestro ,4 restrictores .Y para mi gran horror , detrás de nuestros culos 2 Casper Endemoniados!!!!!

Nos posicionamos en círculo sacando nuestro arsenal.
Y el infierno se desata .....
Los restrictores están ya sobre nosotros, apuñalo a uno en el pecho mientras lanzo una patada al que está a mi derecha .....no habrá tiempo de jugar a la Dyson .Mierda !!!Me doy cuenta que las sombras están ya sobre V y Syn quien están regando una lluvia de balas !!
Debo decir que si no fuera por la gravedad se la situación , me habría cagado de la risa al ver la cara de confusión de los restrictores frente a las sombras.
De puta madre!!

Syneb , El Bastardo

Al fin...una puta noche de rotación...las manos cosquillean ante la imagen de sentir sangre caliente....deslizarse entre mis dedos.... el Chivo alias Vishous fuma en la parte delantera esa mierda que arma con sus propias manos....el poly conduce al ritmo de la música en el estéreo...
Nos detenemos....
Bajamos del auto...puedo sentir la tensión en todo mi cuerpo...estiro los brazos y hago tronar mi cuello...
-Hora de la acción compañeros...muero por matar algo..._los dos se miran...y vuelven sus ojos rodeándolos.
-¿Qué..? _ encojo los hombros....preparamos las armas...las barettas.... cortesía especial, van enfundadas a mi espalda...puedo sentir mis cuchillas favoritas susurrar sobre mis caderas...caminamos un par me metros....el poly maldice y nos avisa sobre lesser’s cerca...y el animal sediento de sangre y carne...sonríe en mi interior....
-Si....Jodida Virgen..!!!__damos un giro en la esquina...y ahí están...putos lesser’s...nada parecidos a los del viejo país...pero servirán...sujeto las cuchillas por el mango y atacó...mis pasos acortan la distancia con velocidad...llegó frente al pedazo de mierda lechudo y golpeó su pecho con una patada certera...queda estampado contra la pared del callejón....
entierro el filo de la cuchilla en su estómago en forma horizontal....el grito del lesser’s es melodía pura...giro la muñeca cortando la carne.....con el filo de la hoja ahora en vertical....ejerzo presión y fuerza...abriendo en canal al pedazo de mierda...retracto los filos...cruzó los brazos en X....y sonriendo cortó la cabeza haciéndola volar por el aire.
-Mala noche para salir maldito...__habló sobre el cuerpo que está cayendo tajado al suelo....los BANNNNNG! BANNNNNG! De las armas me hacen mirar sobre el hombro...el poly sabe defenderse y matar jodidamente bien...al otro lado el Chivo...dispara todo lo que tiene con la mirada seria...sin inmutar su rostro....unos chillidos resuenan al final del callejón...cruzo la mirada hacia ese lugar....y....
-JODIDA....MIERDA....!!__Sombras...negras...con un contorno ondulante se acercaban rápidamente....
guardo los filos y desenfundo las armas de mi espalda. Asiento a mis compañeros de esta noche.....y empiezo a disparar...

Vishous

Apenas visualizaron el cuarteto de indeseables ,el macho esbozó una sonrisa que en realidad era todo menos eso. Apretó los puños dando un gran rugido al sentirse liberado antes de lanzarse sobre los malnacidos, el Poly no se había equivocado de los cuatro, dos malditos Lesser’s estaban libres para él y eso era mejor que sacarse la lotería, mientras Butch se encargaba de uno y Syneb de otro, Vishous vio al más cercano midiéndose con él, la complexión del asesino era tan grande como la suya y parecía estar tan ansioso por la lucha como lo estaba él.
La escoria fue en su busca y el guerrero se movió yendo también por él. Vishous se inclinó lo necesario para que su hombro derecho se impactará con la fuerza suficiente en el estómago de la escoria dejándolo sin aire, sujetó su cintura y lo tacleó con fuerza haciendo que el asesino impactará de lleno sobre la pared a su espalda.
En respuesta el imbécil aferró sus hombros y estampó la frente sobre su nariz aturdiéndolo por unos segundos, Vi sacudió la cabeza furioso mientras la escoria intentaba zafarse de él, su puño fue directo a la mandíbula de su presa que no pensaba soltar ni de puta, le devolvió el mismo golpe en el pálido rostro con más saña, justo cuando la diversión iba a comenzar escucho a Syn maldecir seguido del Poly, el Lesser’s estaba tan sorprendido como ellos y eso al guerrero le bastó para ganar unos buenos segundos que él aprovecho para sujetar su daga y traspasar el pecho del asesino reduciéndolo a nada, mientras sus manos se movían rápidamente a sus armas comenzando a disparar igual que Syn a los malditos entes oscuros
— Que acaso tenemos un jodido radar en el culo para que los abortos del puto Omega se aparezcan en todas partes — una sombra se movió rápidamente cual si fuera un pequeño remolino que iba rápidamente hacia él, escasos centímetros el macho se lanzó contra el piso mientras descargaba el resto de sus balas sobre ella — Sabes que vendré por tu culo si una mierda de estas me toca Poly — gritó al ver preocupación en el rostro de Butch por lo cerca que estuvo de ser el aperitivo de la maldita sombra, la oscuridad solo podía combatirse con la Luz y de eso él tenía mucho, sin pensarlo más miró por un segundo a Syn sonriendo de forma letal para después hacerlo con Butch asintiéndole , liberó su mano enguantada y permitió que ese poder que tanto odiaba iluminará su cuerpo, si la maldición de la puta servía para algo, este era el momento de probarlo.


Jo Early (la bloguera)

Me excuso con los chicos y salgo de la fila para entrar al Screamer, hace días que el inicio de un dolor de cabeza me ataca en los momentos menos esperados, justo como ahora… pensar en las luces y el volumen de la música hace que se me revuelva el estómago, prefiero retirarme a tiempo que arruinar la celebración de la novia de T.J. con una muestra de la pirotecnia que tiene lugar en mi estómago.

_En verdad no me siento nada bien… Disfruten ustedes la noche… Dona te compensaré en la semana… ¿cena en el Taco Time el miércoles?

_ Firmaste la sentencia de muerte de tu quincena, pienso dejar de comer desde mañana para desquitar la invitación. – Ríe.

_ Es una cita entonces, asegúrate de usar tus pantalones anchos.

Me giro y comienzo a caminar por la acera, por la hora resulta imposible encontrar un taxi, todos esperan a la hora de cierre para abarrotar las calles y llevar a casa a los que están imposibilitados para manejar. Podría llamar un Uber pero la batería del celular decidió morir hace diez minutos. Soz, se ofreció a acompañarme hasta la avenida a un par de cuadras, pero estando tan cerca de la entrada no quería que lo dejaran fuera y decliné su oferta.
Giro en un callejón para acortar camino y al principio todo parecía normal, vacío hasta el otro lado y de pronto todo era un caos.
¿Tres tipos enormes vestidos de negro peleando contra tres enormes… albinos? Me quedo congelada en mi lugar por un segundo hasta que uno de los hombres de cuero estampa un albino contra la pared y entierra un cuchillo en su estómago. Tapo mi boca con las manos para impedir que el grito que escape de mi garganta… para mi fortuna el alarido del albino cubre cualquier sonido que pueda haber hecho, sin querer ver otra cosa me escondo detrás de una caja enorme a mi derecha. Debería correr, escapar, pero no quiero alertarlos de mi presencia… si se trata de bandas rivales no dudaran en matar a la testigo.

El ambiente se llena con el sonido de gritos, golpes y maldiciones… de pronto todo eso se ve acallado por las explosiones de las armas siendo descargadas, me hago pequeña en mi improvisado refugio y ruego a todo lo que existe que no me encuentren. Justo cuando pienso que el sonido de las pistolas es lo peor que voy a escuchar en mi vida, un chillido espeluznante llega desde otro lado del callejón.
“Ni se te ocurra sacar la cabeza Jo, quédate quieta y trata de salir con vida de esta”.
Estúpidamente ignoro mis palabras, la curiosidad por saber de dónde proviene ese sonido prevalece al sentido común. Apenas sacando la cabeza observo la escena, me toma un par de intentos en darle sentido a lo que veo… un par de cosas que parecen la sombra de Peter Pan pues se mueven sin obedecer a un cuerpo o la luz que se proyecta sobre el callejón, se dirigen hacia los hombres de cuero que son los que quedan en pie. De los albinos ni rastro, tontamente sigo buscando lo cuerpos mutilados. De pronto el callejón se ilumina entero, una luz casi cegadora emana de la mano tipo que ahora puedo ver que tiene tatuajes en la cara, cerca de él los otros dos, uno con la nariz un poco torcida y el otro de expresión fiera se detiene por un segundo.
“Son bastante guapos” ese pensamiento fugaz que cruza por mi cabeza me hace querer golpearme contra el muro para ver si así se me reajustan las prioridades.


Syn, El Bastardo

_Jodida Mierda!!
Detengo las balas de mis armas....maldito Vishous y su jodida mano quema todo...el callejón se ilumina por completo...las sombras chillan....
De alguna jodida manera el cabrón logra dañarlas y hacer que retrocedan...una se despliega a la derecha....la otra a la izquierda...
Miro al poly y asiento....el irá por la sombra que se desliza al final del callejón...yo voy por la jodida que cree escapar entre un montón de cajas apiladas....
Recargo mis armas con nuevos cargadores...y avanzo...
Sostengo las Barettas en alto...y disparo...el destello de las balas relampaguean en el oscuro lugar como si de tomas fotográficas se tratara....la maldita sombra trata de escabullirse pero logro frenarla con más rondas de fuego...queda atrapada....sin salida....
_¡¡Fin del juego hija de perra!!
Disparó las balas por completo hasta dejar los cargadores vacíos....el cañón de las armas humean sin cesar....la sombra emite un chillido y explota desapareciendo...retraigo las armas juntándolas en mis muslos...
_¡Que buena descarga de adrenalina....como extrañe esta mierda...!

Enfundo las armas en mi espada...y antes de girar escucho un pequeño jadeo...unos pequeños pies sobresalen entre las cajas...
_¿Qué...?! __Me acerco pateando el cartón. Ante mí una pequeña hembra tapa su boca con sus manos...recoge sus rodillas contra su pecho...su mirada aterrada me deja frío...inmóvil como idiota en ese lugar...
_¡Joderrrr....hembra! ¿Qué haces aquí...?__miro sobre las cajas más allá donde están Butch y Vishous...vuelvo la mirada a la hembra...
respiro profundo...
Destinos...huele realmente bien...exquisita hembra...su aroma...suave...
delicado...con un atisbo salvaje e indomable...como una flor...no cualquier flor....no, una en especial...aroma a Cattaleyas....impregna mis fosas nasales...mi cuerpo reacciona y ruge...
_MIA!!!
Ante el gruñido mis compañeros de armas se acercan con pasos apurados....las maldiciones de ambos no se hacen esperar...Butch se acerca para prestar ayuda a la hembra...y mi instinto aparece...
_No en esta vida poli...yo cuidaré de ella...
Rechino los molares ante la mirada interrogativa del hermano...
agacho mi cuerpo hacia  la pequeña pelirroja...tiendo mi mano...y hablo lo más suave posible...
_Mi nombre es Syn... ¿estás herida...mi hembra...?


Butch O’Neal
Estas mierdas de Sombras me tienen muy, muy emputado!!Joder , que susto me dio ese cabrón de Vi. Estuvo cerca, demasiado cerca para mi gusto.
Me lanzo a la caza de una de ellas y la baño en una lluvia de balas. La cosa chilla como una vieja puerta oxidada que no se ha abierto por mucho tiempo.
¡¡¡Es francamente horripilante!!! Y explota en numerosas partículas en el aire que terminan desvaneciéndose.
De repente, escucho a Syn rugir ¡¡Mía !!!
¿Y ahora que mierda está pasando? Me acerco a él para descubrir con estupor una pequeña chica pelirroja sentada en el suelo .Mi primer reflejo ,por supuesto es ayudarla pero Syn no está para nada de acuerdo .
Doy 2 pasos atrás y asiento con la cabeza a Syn para voltearme hacia V .


Jo Early (la bloguera)

Recobro el sentido común cuando los cañones comienzan su canto. Me escondo lo mejor que puedo detrás de las cajas, cubro mis orejas con las manos... tengo miedo. De pronto mi refugio desaparece y uno de los hombre de cuero aparece frente a mí, me cubro la boca con las manos para no gritar, me encojo lo más que puedo, quizá si me hago lo suficientemente pequeña pueda desaparecer, “Van a matarme”, es en lo único que puedo pensar.
Sus labios se mueven pero yo sólo escucho el tronar de mi propio corazón y ese mantra que se repite diciendo que voy a morir. Mi cerebro apenas registra la presencia de los otros dos hombres al acercarse hasta que el de la nariz torcida se inclina y luego se aleja.

“Estoy rodeada… van a matarme.” Quiero decirles que no me quedaré callada, que no iré con la policía… algo, cualquier cosa, pero las palabras son incapaces de atravesar el sello que han formado mis labios.

Una mano entra en mi campo de visión que parece estarse ampliando, la recorro con la mirada, subo por el brazo al que está unida hasta llegar amplio hombro y luego hasta su rostro. Me pierdo en el abismo profundo de un par de ojos, por más que intento no puedo apartar la mirada de ellos, es como si tuvieran una fuerza gravitacional propia que no me permite apartarme de ellos. Soy consciente de que esos ojos pertenecen al hombre de la expresión fiera aunque ahora su faz cuenta una historia diferente, su voz llega como rodeada de algodón, no entiendo lo que dice, apenas distingo sus matices pero encienden una parte primitiva en mi interior que anhela escucharla de nuevo.*

- ¿Estás herida… mi hembra?… ¿la sombra… te ha tocado?

*Su voz gruesa, sugerente y dotada de un marcado acento me tranquiliza y logra que el miedo y el shock se disipen.
Mi diestra como dotada de vida propia abandona mis labios y se dirige hacia la suya que pacientemente sigue esperando. El atisbo de una sonrisa curva sus labios entreabiertos y es entonces cuando los veo, a través de sus carnosos labios se asoman un par afilados colmillos. Con un click mi cerebro se enciende, repasa los eventos de hace apenas unos minutos, los albinos, los gritos, las balas, el hombre de los tatuajes brillando… todo. En una fracción de segundo evalúo las opciones.
 ¿Dirigirme al club o la avenida?… ir al club supondría confinarme a un pequeño espacio esperando ser atrapada, la avenida esta apenas a unos metros y me da la opción de perderme entre la multitud. De un salto me levanto y como alma que lleva el diablo y a trompicones comienzo una carrera hacia la avenida, salgo del callejón cómo una exhalación y choco contra un hombre quien profiere una sarta de maldiciones desde el piso… no me detengo en mi mente solo existe un pensamiento, huir.*

VishouS
Mientras Syn y Butch acababan con las sombras, el guerrero volvió a colocar el guante en su mano, su mirada recorría más allá de su campo de visión, había un olor en el aire muy distinto a los Lesser, de los que no quedaba más que pequeñas manchas negras ensuciando el asfalto, el olor seguía llegando a él con más fuerza, las aletas de su nariz percibían el aire y entonces pudo reconocer el aroma aunque fue Syn quien dio primero con él o más bien ¿Ella?
El macho avanzó sin prisa viendo la cara de Butch ante la reacción del bastardo
— Jodida mierda un espectador justo por lo que recé está maldita noche_ Exclamó furioso, cuando la humana corrió dejando al idiota de Syn en el limbo de macho vinculado y a Butch en la confusión total, Vishous rugió y se desmaterializo detrás de ella sujetándola, el imbécil con el que había chocado cayó sobre su culo al verlos desaparecer ante sus ojos, genial otro puto humano del cual encargarse, regreso detrás del callejón dejando a la humana frente a Syn, las manos sobre ella le hicieron ver unos perfectos y afilados caninos del Bastardo que estaba a nada de ir por él, Vishous le dedicó una mirada fría y alzo ambas manos — Poli llama a Phury necesitamos que haga una limpieza del lugar ya mismo, él es el mejor para esto y tú Romeo, toma tu carga para poder largarnos de aquí — el horror en el rostro de la chica era algo que Vishous podría disfrutar, pero si la mierda estaba mezclada con la vinculación de uno de los suyos la cosa era de respetarse — Mantén la boca cerrada mujer y nada pasará, grita y me encargare de ti aquí mismo — primer escenario limpiar su mente y dejarla ir, segundo escenario llevarla a la mansión por qué el imbécil de Syn no dejaba de verla como si la mujer fuera una edición limitada solo para él, dado el caso, la segunda opción era la más factible, ¿Qué era otra hembra secuestrada por quien tal vez podría ser su macho?
Bahhh un pelo más al gato no iba a volverlo angora.


Syn El Bastardo


¡¡ Mierda!! Salgo del estúpido trance tomando a la hembra por los hombros...arrimo su pequeño cuerpo al mío...joderrrr seré maldito...si ella no se siente perfecta bajo mi cobijo...
Respiro de nuevo, dejando que su aroma a flor exótica invada mis sentidos...antes de perder de nuevo la cabeza...flashes de mi podrido pasado me asaltan...
La Mahmen de mierda que me dio a luz...el Sire que nunca estuvo...el campamento...el Bloodletter...la sangre...muertes...
horror...gritos...partes de cuerpos...las luchas...la oscuridad...
Abro los ojos, con el cuerpo tenso retiro a la hembra de mi lado, su hermosa mirada es de asombro...e interrogativa.
Con los puños cerrados y los molares apretados evitó su mirada...

_Bórrala Vishous... que no recuerde nada, y asegúrate de que esté bajo la seguridad de su casa.
Ambos me miran como si hubiese perdido la cabeza...y tal vez sea así...
Con el gesto de vuelta de ojos de V y la encogida insegura en los hombros de Butch, giro calmando mi mente lo suficiente para desmaterializarme frente a la mansión....

Jo Early (la bloguera)

 Es oficial me estoy volviendo loca, un segundo estoy corriendo por mi vida y al siguiente estoy de nuevo ante el hombre de expresión fiera quien luce tan en shock como yo.
 Sus brazos me envuelven, me atraen contra su pecho y crean un refugio. Y pasa lo más extraño y loco de todo… aquí, en medio de tres matones despiadados con el olor a pólvora aún flotando en el ambiente y con la cacofonía de las armas siendo disparadas retumbando en mi cabeza, me siento más segura de lo que jamás me he sentido en la vida, mi cuerpo y mente se relajan, incluso me permito apoyar el rostro sobre el amplio pecho del hombre que me abraza. Su aroma oscuro y robusto inunda mis fosas nasales.

Y así como comenzó termina. Lo siento tensarse y apartarme, lo miro más confundida que antes. Habla con los otros dos hombres y dice que me borren.
“Oh Dios, van a matarme.”
 Adelanto un paso hacia el hombre de mirada fiera para pedir misericordia y puff desaparece. Eso detiene el frenético latir de mi corazón.

- Ok… alguien me ha drogado y no me he dado cuenta. ¿O toda mi vida ha sido un gran viaje ácido y hasta ahora me entero? Porque esto de seguro no puede estar pasando las personas no se evaporan en el aire… eso es imposible… aunque claro, esa persona tiene colmillos… quizá una bala me dio y estoy muriendo por exanguinación… - Sigo balbuceando mientras me dirijo hacia mi escondite en las cajas de cartón.

Butch O’Neal

¡¡Santa Mierda !! No sé qué ha pasado con Syn .¿Hace un momento gruñía que la hembra era suya y ahora quiere borrarle la memoria ? El cabrón desaparece delante de ella dejándonos con la chica .¡Mierda! , ella se ve como si estuviera enloqueciendo , parloteando con ella misma .
Me uno a mi hermano Vishous y nos acercamos a ella. Leo el pánico en su cara cuando nos nota más cerca .
¡¡Joder!! No me gusta hacerla sentirse mal! Saco el móvil y le marco a mi hermano Phury .

Phury ,El Primale
Recibo texto y coordenadas de Butch , así que me desmaterializo en el callejón. Estan el Poly y Vishous  con una hembra.
 __¿Qué mierdas pasa aquí?.
Vishous  me mira y me dice:
_ Bórrala hermano, Syn así lo quiere_ no entiendo nada, pero los humanos no deben saber de nosotros. Me acerco a ella mientras la oigo hablar sin sentido de lo que aquí ha pasado sin dejar de mirarnos con miedo. ¿Pero? muevo lentamente mi cabeza para oler mejor, separo el olor a podrido del callejón, el olor de la muerte y el miedo de la hembra y si...¡ahí está!.
_Es un olor sutil, pero ¡esta hembra es mestiza!_ ButchHdn Hermandad, Vi ShousHdn Hermandad_ les digo alejándome unos pasos atrás pero sin perderla de vista.
Mis hermanos se acercan y les susurro:_ Esta hembra es una mestiza, si la limpio hay que averiguar todo de ella_ sus cabezas giran y es Vi  quien decide_ Tu límpiala hermano, nosotros nos encargamos del resto.
Me acerco a la hembra que sigue con su conversación:
 _ ellos dispararon....puffff...él se iluminó...puff..._ tengo que retener una carcajada.
 La sujeto y le digo
_ ¡Mírame!_ sus ojos se clavan en los míos_ Ve a casa, no somos reales_ la suelto y se gira para salir del callejón.
_Hermanos, a partir de aquí es cosa vuestra_ cuando voy a desmaterializarme Vi me hace señas, da un paso atrás, otro más...y con rapidez estira el brazo por detrás de un contenedor y saca a un humano. El hermano se ríe y me dice: este se quería ir de rositas_ mientras lo sujeta lo limpio a él también_ Señores, ¿alguien más? ¿no? _ me desmaterializo a la mansión sin esperar respuesta.


Butch O’Neal


 Acordamos con Vishous que es mejor ir yo solo para acompañar a la hembra a su casa. Porque:
 1 . Vishous es demasiado intimidante y
2 .No la podemos dejar tirada en mitad de la calle de noche. Además necesitamos saber dónde vive .
Salgo de detrás del muro donde me escondía y camino hacia ella como si no la hubiese visto jamás.
_ ¡Hey señorita! , ¿se encuentra bien ?
Me acerco despacio enseñándole mis manos . Ella me mira totalmente desorientada .
_No lo sé , salí de una discoteca y no recuerdo haber llegado aquí _
_¿Tiene un coche para ir a su casa???_le pregunto.
Niega con la cabeza .
La siento tan perdida y frágil que no puedo reprimir las ganas repentinas de protegerla . No sé porque , pero siento tristeza de saber que le borraron la memoria .
_Soy policia , déjeme acompañarla a su casa , no es seguro andar sola de noche _le digo esperando que no me pida ver mi placa.
Ella mueve la cabeza en afirmación y me la llevo al Escalade.
Una vez que me da la dirección de su casa , ella se tensiona cayendo en cuenta , después del estado de entumecimiento , que se encuentra a solas , en el carro de un total extraño .

_Tranquila , no le haré daño _Le regalo una sonrisa que creo la tranquiliza .
Llegamos rápidamente a la dirección que me dio .
Paro el auto y nos miramos un instante .
_ ¿Estará bien o quiere que la acompañe hasta la puerta ? _
Sacude la cabeza y sonríe todavía con la mirada perdida .
_No , gracias , iré yo sola .
Se baja del auto ,y espero que entre en el edificio, cuando lo hace, arranco el Escalade para perderme en la noche.