Amante en calma
Capítulo 21
Elizabeth Randall:
Los niños ya estaban acostados y me dirigía al
despacho de Wrath cuando me llega un texto de Jane_ ¿Puedes bajar, creo debes
hablar con Karehn?_ sin dilación me dirijo a la clínica, Jane está en su
despacho y me indica en que habitación está. Doy unos golpecitos a la puerta y
abro despacio_ ¿Puedo pasar?_
Espero
pacientemente a que me de permiso, hasta que la escucho casi en un susurro
decir: _Si, puede pasar._ Después de todo lo que ha vivido entiendo que no
confíe en nadie. Entro en la habitación y la veo allí, acostada, bien tapada y
en sus ojos ¡miedo! Me acerco y me siento a los pies de la cama._¿Te acuerdas
de mí? Nos vimos cuando te intenté explicar lo que pasaría en tu conversión,
soy Beth._ le sonrío mientras acaricio su pierna y espero a que su respiración
se acompase.
Karehn Red’s:
_ Lo
recuerdo Beth, me hablaste de la transición._
Bajo
las sábanas hasta mi cintura y enderezo mis espalda, mis dedos juegan sobre mi
regazo con nervios.
_Aún
no he pasado por ello, y creo que los síntomas se mezclan con mis dolores
actuales, aunque lo positivo de esto es que ya me siento algo mejor._ sonrío.
_Gracias
por venir a visitarme, Zypher se fue hace unas horas y siento que he dormido
una eternidad._
Paso
mis manos alisando mi cabello, después retuerzo las sábanas, puedo ver que su
mirada cálida guarda preguntas, y esta vez, aun con mis nervios a flor de piel
no huiré, nunca más.
Elizabeth Randall:
Cuando toma mis manos y me sonríe, le devuelvo
el gesto, no sé lo que está viviendo pero si se lo que pasó en esa casa cuando
Zypher la rescató. Y ahora viene la parte difícil, hablar de cómo sanar sus
heridas. _¿Sabes que existe un lugar que se llama Safe Place?_ niega con la cabeza
_Bien, es un lugar donde…_ no sé cómo decirle esto sin que se retraiga. Suspiro y continuo _donde buscan refugio y
ayuda las shellans maltratadas por sus "hellrens"_ le hago el gesto
de ponerlos entre comillas _yo los llamaría otra cosa, pero ya sabes, soy la
reina y tengo que comportarme._ le guiño un ojo y la oigo reír.
_Ahora
que ya tengo tu atención…_ continúo hablándole mientras me acerco más, hasta
que me recuesto en la cama, apoyada en el cabezal como está ella _volviendo a
Lugar Seguro… allí te pueden ayudar. Hay reuniones, terapias... ¿Quieres ir
conmigo a conocerlo?_
_Está
bien Beth, puedes preguntar, estoy sanando mi pasado. Un paso a la vez, eso me
repito a mi misma_
Inclino
mi cuerpo, tomando sus manos entre las mías, sonrío, y espero para contestar
sus dudas.
Karehn Red’s:
_Puedo intentarlo, podemos ir. Un cambio de
aires suena bastante bien_
Después
de casi 20 minutos de charla aquí y allá, risas y mucha información sobre lugar
seguro, mis ánimos están mejor. Terminada la camaradería me levanto y con pasos
algo torpes logro bañarme, una ducha rápida evitando mirar mis heridas frente
al espejo. Salgo y me visto con las ropas que Jane y Beth muy amablemente me
han dejado. Cuando ya me siento lista salgo y veo a Beth sentada sobre la cama
con las piernas cruzadas y una mirada de meditación en su rostro. Al verme
sonríe de nuevo y se levanta acercándose.
_Estamos
listas, ahora vamos, preguntemos quien nos puede llevar._
Aliso
de nuevo mis ropas buscando estar lo mas presentable posible, asiento hacia
Beth y juntas caminamos a través de la puerta y por los pasillos hasta llegar a
una enorme puerta. Hay un cifrado de código al lado de esta, Beth introduce
algunos números y la puerta abre con un bajo chirrido. Me insta a caminar del
otro lado tomando mi brazo.
_Virgen..._
Quedo
sorprendida al ver la hermosa casa por donde ahora camino. Casa no, una
mansión!! Es enorme y tiene, toda ella, un aura de realeza. Beth trata de
ocultar su risa al ver mi cara, sonrió de vuelta y caminamos pasando un gran
árbol de manzano tallado en el piso.
_Está
casa es hermosa Beth, sorprendente._
Llegamos
a la puerta principal y salimos. Subiendo las escaleras nos encontramos con el
macho que acompañaba a Zypher la primera noche en ese callejón.
_Buenas
noches Butch, que bueno que te veo ¿Estás ocupado?_
Yo
aún miro los alrededores asombrada así que soy un poco ajena a la conversación.
Después de unos momentos Beth jala mi brazo llamando mi atención.
_Butch
nos llevará Karehn, vamos._
Me
acerco y saludo al macho frente a mi, inclino mi rostro sonriendo cálidamente.
_Gracias
Sire._
Ya
con las presentaciones hechas, nos dirigimos a un suv.
Butch O’Neal:
Estoy en el ordenador, planificando los últimos detalles de mi viaje
con mi hembra, cuando suena mi móvil.
Es
Beth, pidiéndome si puedo llevarla a Lugar Seguro. Le digo que si, por
supuesto.
No
pregunto nada más.
Cierro
el ordenador y me marcho rápidamente, quedamos en encontrarnos en la entrada
principal.
Llego
justo antes que ella, y para mi gran sorpresa también está la hembra de Zypher.
Saludo a Beth, y Karehn se acerca a saludarme con una sonrisa.
Abro
la puerta de atrás para acomodar a las damas, espero hasta que se pongan el
cinturón de seguridad y camino hasta el asiento de conductor.
El
trayecto se hace sin problemas. Atrás las chicas hablan en voz baja.
Al
llegar, me bajo, inspeccionando el área, olfateando el aire en busca de
restrictores. Todo está bien .Pero con las sombras es otra historia. Me apuro a
abrir las puertas a las hembras y caminamos rápidamente a la entrada .
Timbro
y pongo mi cara en la cámara de seguridad, la puerta se abre y dejo entrar las
chicas. Las veo desaparecer elevando una oración para que Karehn esté bien y se
sienta a salvo. De repente, me doy cuenta de que no sé si tengo que irme o
esperar.
_Hey,
Beth. ¿Necesitas que te espere?
Throe, El Desertor:
Destinos...
mis sombras los mantendrán ocupados. Mi amada, ellos estarán acabados y no se
esperaran el ataque que he estado planeando.
Los
Lessers son un desperdicio de almas que el Omega no puede manejar. Pero ahora
que me has dado la fuerza, mi amada, puedo hacer lo que sea. Y es momento de
poner a prueba tu fantástica idea.
Los
pretrans fueron una gran pérdida... pero los recuperaré... y obtendré mi
venganza... haciéndoles lo mismo que me hicieron a mí.
Mi
hermana.... voy a vengarte.
Elizabeth Randall:
_No, no nos esperes_ le digo a Butch, pero le
muevo sutilmente mi mano en redondo para que sepa que quiero que esté por los
alrededores. No sé si Karehn querrá
quedarse y ver, o marcharse de nuevo a la mansión, hay que estar
preparados. Asiente, dando a entender
que comprendió y nosotras seguimos nuestro camino.
Llegamos
al despacho de Mary, que nos indica que empezará una reunión en breve. Miro a
Karehn y asiente. Cogidas de la mano la seguimos y llegamos a una sala donde las
sillas están dispuestas en círculo y las hembras se van sentando. _¿Quieres ir
a sentarte allí con ellas? Inténtalo, si no te gusta nos vamos, yo estaré justo
allí._ señalo un asiento junto a la puerta. Al principio veo duda, pero se
acerca a la reunión y toma un lugar.
Las
hembras se van presentando y hablando de sus experiencias mientras Mary les da
aliento y pautas a seguir. Llega el momento de Karehn y veo que se encoge un
poco sobre sí misma y me busca, yo asiento y le sonrío, su postura cambia y comienza
a contar su historia. No puedo dejar de sentirme orgullosa de ella, es pequeña,
es frágil ahora mismo, pero con la pesadilla que ha vivido estos años verla
erguida con la cabeza alta, me demuestra que saldrá de esto.
La
reunión termina entre aplausos, y nos dirigimos al salón. Allí nos sentamos
cerca de un ventanal a admirar la noche, mientras tomamos un té de hierbas que
preparan las elegidas para estas ocasiones. Todo está tranquilo, hablamos de ir
de compras y demás banalidades mientras reímos entre bromas, hasta que oímos un
ruido extraño en el exterior, nos levantamos al unísono y corremos a la salida,
le grito a Marissa que avise a Butch. Wrath se va a cabrear, pero tengo que ver
que pasa, voy pensando mientras cierro la puerta de lugar seguro a nuestras espaldas.
Karehn Red’s:
Acepto
la taza de humeante té, inhalando el aroma a hierbas dulces que inmediatamente
calman mis nervios. La reunión fue bien, cuando llegó mi turno fue bastante
difícil, creí que no lo podría hacer… hablar sobre mi experiencia frente a más
personas hizo que mi garganta se cerrara y mis manos sudaran a mares. Pero una
mirada a Beth me hizo sentir que ya no estaba sola, entonces cerré mis ojos y
pude ver a personas muy valiosas a mi alrededor. Beth, Marissa, Doc. Jane, Mary,
aquellos machos guerreros quienes sin dudarlo acudieron en mi ayuda, todos y
cada uno de ellos, y de repente unos hermosos ojos exóticos hacen que mi
corazón vibre...Zypher.
Todos
ellos fueron la principal razón de que pudiera soltarlo todo.
Sonrío
con la taza tocando mis labios, bebo con pausados sorbos el líquido caliente.
Esta delicioso, relajante.
Entre
risas y anécdotas entiendo lo importante que es este lugar para las hembras, un
apoyo incondicional sin importar si perteneces a la Glymera o si posees
títulos, dinero, si eres una humilde civil, joven, madura o de edad mayor, aquí
todas somos iguales, lo único importante es brindar apoyo ayudando a superar
traumas, haciendo sentir a las hembras valiosas y dar una esperanza de vida.
_Gracias
por mostrarme este maravilloso lugar Beth, hablar alivio un poco mi carga._
Antes
de poder seguir con nuestra conversación unos ruidos llaman la atención fuera
de lugar seguro.
De
inmediato Beth se levanta queriendo saber que es lo qué pasa. Nos asomamos por
los ventanales, pero no vemos mayor cosa allí fuera, así que Beth decide salir.
Una sensación de que algo no va bien pasa por mi mente y una corriente de miedo
recorre mi espalda. Dejando atrás el miedo y la inseguridad tomo posición
detrás de Beth acompañándola fuera.
Nos
plantamos en el primer escalón mirando a todos lados, buscando la fuente de
esos ruidos extraños, gruñidos animales retraídos y tétricos. De repente una
carcajada hace eco entre los árboles, la sombra de un macho aparece de la nada.
Camina pausado, confiado, el andar de alguien que cree ser dueño de todo. Viste
elegantemente, delatando su origen aristocrático si no fuera por su mirada colmada
de ansias de poder y venganza y su sonrisa satisfecha como si acabara de ganar
alguna batalla.
Me
acerco a Beth y sin apartar la mirada del macho pregunto.
_
Quien es el, Beth?_
Antes
de que me pueda responder las siluetas de 5 machos más rodean al Aristócrata
pero, al verlos bajo la luz de las farolas nuestra respiración se detiene y
solo un jadeo logra escapar de las dos...
Elizabeth Randall:
Karehn
se acerca y me pregunta quién es, y yo no puedo ni respirar mientras intento
ocultarla detrás de mí al ver las siluetas de esas figuras grotescas que se
dirigen hacia nosotras. En mi mente resuena la primera lección de los
entrenamientos: Si no te puedes defender ¡huye! ¡Pero no puedo! En esta casa
hay muchas hembras con sus hijos, huérfanos, las elegidas... le paso el móvil a
Karehn_ ¡llama a ButchHdn y a Zypher,
están todos en marcación rápida!_ me abro el abrigo, desenfundo las dagas que
me regaló Syneb y tomo posición como él me enseñó. Nadie sabe que me daba esas
clases a escondidas, Wrath le patearía el culo si lo supiera. Karehn es rápida
en llamar por ayuda y vuelve a posicionarse a mi lado _¿Sabes disparar?_ me mira horrorizada _hasta que ellos lleguen
vamos a defender el lugar nosotras_ su
expresión de ¡esta mujer está loca! lo dice todo, pero no se acobarda y toma el
arma que llevo enfundada en el muslo _dispara al pecho, hay más espacio para
acertar, cuida el retroceso y no cierres los ojos_ todo esto se lo digo casi sin tomar aliento _no
dejes que esas cosas te toquen y que ese cabrón no se acerque a tí, serías su
venganza perfecta contra Zypher_ el miedo recorre mi columna al oír la risa
maniaca de Throe en la oscuridad de la noche.
Throe, El Desertor:
Mi
amada... esto se ve tan quieto e indefenso que incluso siento pena.... ¡¡¡¡jajajajaaa!!!!
¡¡¡Porque será tan sencillo!!!
La
gran casona que he vigilado desde hace un mes. Desde que la Hermandad se puso
en mi camino liberando a los pretrans. Yo los necesitaba… mi amada los
necesitaba para hacer el trabajo.
Ver
en lo que se convertían cuando las sombras entraban en ellos fue por mucho,
educativo. Pero me había dado cuenta, mi amada, de que no conseguiría nada
atacando a la Hermandad. Porque ellos, como todos los machos, estaban
entrenados.
Pero
esa noche, cuando Zypher olvidó su propia seguridad para cuidar de esa hembra,
que lo entendí. Debía aplastar el corazón de los machos de la Hermandad y qué mejor...
que sus hembras.
La
hembra que había salido a mi encuentro era alta, hermosa, morena y tras ella
había otra, igual de cabellos negros y ojos caramelo que miraba asustada y
confundida... eran hermosas... ambas... oh mi amada, pero no se comparan contigo.
Por eso iba a disfrutar viéndolas morir y volver a la vida como mías.
Los
Lessers que sobrevivieron al ataque de la Hermandad se hicieron mis conejillos
de indias. Las sombras los invadieron convirtiéndolos en animales sedientos de
sangre, y yo se las daría.
_Pobre
niña_ alcé la voz hacia la hembra con las dagas_ No te has dado cuenta de que
estás sola y sin refugio? Un par de dagas no podrán contra mi poder. Cuando
todas ustedes estén bajo la infección del Infierno, sus propios machos tendrán
que matarlas. No trates de pedir ayuda. Tus machos murieron bajo mi mano.
Elizabeth Randall:
Lo
oigo en su diatriba y pienso, a este tío le falta una tuerca. ¡Si nuestros
machos murieron bajo tu mano! ¿Cómo nos van a matar? guardo las dagas y tomo la
otra pistola sin perder de vista a los cinco seres que se dirigen a nosotras
gruñendo, muevo mi cabeza señalando a uno y le digo a Karehn ¡Ese es tuyo!_ las
dos disparamos a la vez. No puedo creer nuestra suerte ¡Te quedan tres!
Karehn Red’s:
Bendita
Madre de la Raza...
Tomo
el arma que Beth me ofrece con las manos temblorosas, al sentir su peso, la
textura de la misma, mi mente viaja.
Mi
pequeña debes tomarla con ambas manos, sostenla frente a ti con brazos fuertes,
que seas una hembra no quiere decir que seas débil. Fija tu mirada en el
blanco, respira profundo, lento, debes ver a través de ella. Fundirte con ella,
tú y el arma... el arma y tú... ambas ganarán o ambas perderán, tu sostienes la
victoria, ella sostiene tu vida.
Las
palabras dichas por mi padre en aquel momento cuando me llevaba en la oscuridad
de la noche a campo abierto para mis clases de tiro vuelven a mi. Recuerdo Su
amable rostro, ese que me enseñó con paciencia, esa mirada tierna pero hábil y
calculadora, sonrisa sincera, y los ojos caramelos que brillaban con orgullo cuando
lograba dar en el blanco.
Padre...
Volviendo
al presente asiento hacia a Beth tomando el arma y apuntando. Tomo sus
indicaciones y le sumo mis recuerdos, envío una oración a la VE pidiendo que los
mensajes que envié a Sire Butch y Zypher sean leídos.
A la
señal de Beth disparo.
Las
ráfagas de luz salen una tras otras, las balas vuelan por el aire impactando en
el pecho de esas cosas, puedo escuchar a Beth a mi lado disparando sin cesar.
Logramos dar de baja a dos, las restantes se mueven tratando de esquivar los
disparos, cada vez están más cerca, apretó el gatillo y mi cuerpo se paraliza,
el cargador está desocupado. Trago fuerte y mientras Beth sigue disparando tal
vez sus últimas balas escucho una voz tras mi espalda doy media vuelta y
Marissa abre un poco la puerta enviando en arrastre varios cargadores.
_Usen
estos, están cargados._
Rápidamente
los recojo del suelo y recargo. Levanto los demás y los llevo al cinturón de
Beth. Preparo de nuevo mi tiro fijando mi blanco a la derecha, acierto y el
macho...cosa esa o lo que sea cae al suelo.
_!Si!
¡Lo logramos!_ exclamo emocionada. Me acerco a Beth quien solo tiene a uno en
la mira.
Cuando
el último cae y creímos haber ganado la risa maniaca del Aristócrata resuena
helando mi piel. Ambas miramos preguntándonos ¿qué pasa ahora?
Y lo
que vemos nos hace retroceder dos pasos. Aquellas cosas se retuercen en el
piso, para después levantarse como si nada...
Throe, El Desertor:
Oh
cómo puedes ser amada mía. Aún con sus burlas y sus sonrisas esperanzadoras,
ahora veo lo que deseaba ver. Miedo.
_¿No
te lo dije? Están acabadas. Ahora solo les conviene un solo asunto. Escapan o
mueren primero. Y para que vean mi consideración. Les daré diez segundos para
decidir. Nueve... ocho... siete..._
Mi
cuenta regresiva le da paso a los juguetes Lessers para levantarse de los
disparos. Sus cuerpos se retuercen frente a mi y comienzan la carrera contra
las hembras.
Veo
que han sido inteligentes, la hembra alta toma a la pequeña y la arrastra
dentro del complejo. Oh amada, esto será tan sencillo. Con Zypher y los demás
muertos, los demás no tendrán aviso y estas hembras serán mi primer gran botín.
Sin
embargo algo que no tenía previsto sucede. Cuando los lessers se acercan las
puertas los electrocutan. Las ventanas se cierran con paneles de metal y las
hembras han quedado atrapadas dentro. Maldigo, maldigo amada, qué es esto!
Meto
la mano a mi chaqueta y siento la piel de mi amada... la calma llena mi
cuerpo... mis miembros despiertan ante su caricia.
_Esto
no se ha acabado. Ataquen!!!!!_
Sombras
y más lessers salen de las sombras, armas son disparadas a diestra y siniestra.
Pronto mi amada. Pronto ellas serán tuyas.
Elizabeth Randall:
Después de vaciar los cargadores sobre esas
malditas cosas ¿ahora van y se levantan de nuevo?. Throe ríe como un maniaco
así que tomo a Karehn del brazo y corro con ella dentro del complejo. Pulso la
alarma y toda la seguridad del mismo se pone en marcha.
Desde
dentro oímos los disparos y los gritos, me llevo a Karehn donde está el
circuito cerrado para ver qué pasa. Esas cosas se están electrocutando y aún
así siguen adelante ¡¡ Por favor que llegue pronto la artillería!! la pantalla
nos muestra la Suv de Butch llegando y a Zypher, Syneb y Syphon desmaterializándose
en las inmediaciones de lugar seguro.
Butch O’Neal:
Cuando
recibo la llamada de Karehn desde el teléfono de Beth, casi me da un paro
cardíaco al comprender que Safe Place está siendo atacado por las sombras y ¿¿¿un
aristócrata demente??? Debe ser Throe.
Tiro
del volante bruscamente hacía la derecha para devolverme.
Con
el móvil marco a V, quien contesta enseguida .
_¡¡Dios,
Lugar Seguro está siendo atacado por las sombras y Throe!! ¡¡Avisa a todos!!_
le grito a mi hermano antes de colgar y lanzar el teléfono en el asiento de al
lado.
¡Conduzco
como alma que lleva el diablo!
¡¡Joder!!
¿¿Porque no me quedé?? ¡¡Me quiero patear el culo!! ¡¡Mierda!! ¡¡Mierda!! ¡¡Mierda!!
Si le pasa algo a Beth, o a Karehn o a Marissa, cualquiera de estas hembras tan
preciadas para nosotros, no lo podría soportar.
A
medida que me acerco la angustia aumenta en mi, pero nada me ha preparado para
la visión de total terror que tengo frente a mi.
Hay
un montón de sombras y restrictores alrededor de la casa, tratando de entrar y
electrocutándose, cayendo al suelo y... ¡¡volviendo a levantarse!!
También
está Throe. ¡¡Joder!! ¡¡La gran puta que lo pario!!
Freno
y sin apagar el carro me bajo saltando del auto motivado por una rabia asesina,
corro a toda velocidad hacia el grandísimo puto.
Mi Beretta
dispara una lluvia de balas de agua del otro lado a las sombras mientras que lanzo
mi daga al pecho de Throe.
Dejo
escapar una maldición cuando una sombra aparece delante de él y ¡recibe la daga
en su lugar!
Sin
contar que tengo a 5 sombras rodeándome y Throe riéndose como un maniático!
Elizabeth Randall:
Desde
las cámaras vemos a Butch, como lanza la daga contra ese maniaco y una sombra
le protege. Marissa, Karehn, Mary Luce y yo estamos todas cogidas de las manos
porque sabemos el peligro que corre. Cuando observamos que no solo se
desmaterializan Zypher, y Syphon. También aparecen Vishous, Phury, Blay, Rhage,
Z, Balthazar, y Syneb. Y mientras observamos impotentes desde lugar seguro, afuera
se desata el infierno.
Zypher, El Bastardo:
No había infierno ni Dhundh que pudiese
ocultar a Throe de la ira de Zypher.
Cuando
llegaron a Lugar Seguro, las dagas del Bastardo ya estaban en sus manos y había
empezado a lanzar una a una contra los lessers... pero los desgraciados seguían
levantándose.
_¡¡TÚ!!
¡¡MALNACIDO HIJO DE PERRA!! NO ESPERABA QUE CAYERAS MÁS BAJO PERO JODER!!!! TE
SUPERAS HIJO DE PUTA!!!!_
Throe
lo miró con los ojos fríos y altaneros. La sonrisa ganadora en sus ojos era
algo que Zypher quería borrar para siempre. Aún no podía creer que ese macho
había sido su hermano.
_Pagarás
por esto maldito._ sin esperar, de su espalda desenfundo una espada corta dentada
que no usaba mucho, a menos que la ocasión lo exigiera. Y aunque él ansiaba las
peleas cuerpo a cuerpo, estar lejos del enemigo, era prioridad. No quería
infectarse de esas pestes.
El
filo fue bañando con el agua del santuario y los ojos verde amarillo se iban
fijando metódicamente en cada lesser y cada sombra.
_¡BASTARDOS...
CIRCULO!!! ATAQUE!!!_ a una orden Zypher y Syphon estaban de frente a Throe,
espaldas a Lugar Seguro y con las armas en alto. Syneb y Balthazar más a los
costados en posición directa a la retaguardia del aristócrata. Las sombras lo
rodearon, protegiéndolo, pero la Banda ya tenía su objetivo.
_Una
vez juraste lealtad con nosotros_ dijo Zypher _Cómo pudiste ser capaz de
traicionarnos. ¡¡Cómo pudiste darnos la espalda!!_
La
mirada de Throe estaba ajena a todo. No había arrepentimiento en su rostro.
Solo malicia y altanería. Sonrió descaradamente y con un movimiento de su mano,
las sombras les cayeron encima.
Throe, El Desertor:
Ellas no tienen oportunidad mi amada. Es todo lo que pienso al mirar cómo las hembras se esconden y mis lessers comienzan el ataque. El sistema de seguridad seguro caería con la sobrecarga de energía. Sé que el Hermano Vishous es capaz de proezas inimaginables.
Es
hermoso ver como estos seres sin alma siguen y siguen sin descanso. De seguro
caerá...
A lo
lejos distingo un automóvil acercarse, el macho enorme que sale de ahí, lleva
una gorra roja en la cabeza y me ataca sin demora. Mi instinto es escapar, pero
mi amada me protege y las sombras vienen a recibir la daga para mi corazón. No
puedo evitar reírme, oh amada mía eres grandiosa en demasía.
Ellas
se giran torno a mi, protegiéndome del Macho violento. El Dhestroyer, ahora lo
reconozco. Se dice que es pariente del mismo Rey Ciego.
Intensamente
lucha para evitar mis planes, pero ¿cómo no puede saber que sólo no puede hacer
nada contra mí?
Pero
mi olfato no me engaña, mis hermanos han vuelto. Los Bastardos, el único que
falta es Xcor. Me rodean en su intento de acabarme, oh mi amada cómo pueden
creer que me harán daño. Es ridículo si quiera imaginarlo.
_
Ustedes me traicionaron. Desde un principio. No tengo por qué darles
explicaciones. Ahora todos morirán. ¡¡¡Esta vez no podrán con todos!!!
Butch O’Neal
¡¡Y una mierda que estas putas sombras vayan a entran en Lugar Seguro!!
¡¡Estoy
tan agradecido cuando aparecen los bastardos!! Las sombras que me rodean se
fueron para proteger a Throe, lo que me deja libre para enfocarme en las que
rodean la entrada y ventanas de Safe Place .Recargo mi pistola y camino hacia
la invasión.
Esta
vez, quiero buscar el punto débil. Estoy seguro que deben tener. Avanzo lo mas
cerca posible y apunto a la cabeza a una que parece ser mitad sombra mitad
restrictor y para mi gran júbilo la cosa chilla, se retuerce y.... ¡Explota!
¡¡HDP!!
_ ¡¡Chicos!!
grito a mis compañeros , apunten a la cabeza las que son mitad Casper mitad Blondie!!_
¡¡Joder!!
Un
segundo de distracción y una sombra me agarra el bíceps. El dolor es infernal,
pero alcanzo a meterle un balazo y la puta cosa explota.
Atrás
mío, ¡¡¡la batalla es sangrienta!!! Los bastardos luchan como demonios.
¡¡Joder!!
¡¡Necesitamos refuerzos!!
Syphon El Bastardo:
Rodeamos
al hijo de puta y las sombras lo cercan para protegerlo, con la cercanía
imposible sacar las armas. Dagas en mano comenzamos a atacar, buena cosa esa de
tenerlas bañadas en agua del santuario, las perras chillan y se retuercen con
cada golpe, sigo tratando de encontrar una abertura para atacar al maldito
traidor.
_ Deja
de esconderte detrás de estos engendros y pelea, cabrón. ¡¡No eres más que un
puto cobarde Throe!!!
El
idiota se ríe con suficiencia, se siente en superior numérica. Imbécil. Las
cosas van a cambiar pronto. Siento a otra sombra acercarse y sé que estoy en
problemas. En el instante en que está por tocarme una bala la hace chillar y
retrocede. Por el rabillo del ojo veo el cañón humeante del arma de mi primo.
_
Gracias brathair. Murmuro en dirección
de Syneb.
Rhage:
¿Safe place? Maldición, Mary estaba allí esta noche. Sin perder un
segundo, con las armas en la mano, me desmaterialicé y dejé que mis moléculas
flotaran a través de la ciudad hasta llegar a la casa donde se refugiaban las
hembras más vulnerables de la raza. Zy y el resto se me habían adelantado esa
vez y ya rodeaban al bastardo traidor, Butch también estaba allí. Apunto desde
la distancia a un par de sombras tras escuchar a tiempo la advertencia del
poli. Una de ellas explota a la primera, la otra necesita un segundo disparo.
_Aquí
tienes refuerzos, chico, digo mostrando mis Glock y volviendo a apuntar.
La
Bestia se retuerce bajo mi piel, inquieta, deseosa de salir a pelear. Me cuesta
retenerla con el olor intenso de los enemigos a nuestro alrededor y la
proximidad de Mary y el resto de las hembras. Quiere salir a protegerla,
asegurarse que esas criaturas venidas del averno no se acerquen a ella. Igual
que yo, pero yo no puedo dejarme guiar por mi instinto animal como ella, hay
que pelear con cabeza y por el momento la posibilidad de una gigantesca
criatura infectada no es lo que necesitamos.
_Aguanta
un poco, no pongas en peligro a Mary ni a los chicos. Vamos. Solo un poco más y
acabamos con ellos.
Syn El Bastardo:
_ Cuando
quieras mi hermano...
Giro
apuntado al Hijo de Perra que alguna vez llamé hermano...
_ Pedazo
de mierda cobarde ven aquí... deseo ver tu sangre correr por mis manos.
El
cabrón solo sonríe con la maldad escrita en su puta cara.
Reviso
rápidamente la escena, Rhage y el Dhestroyer luchan frente a las puertas de
lugar seguro, mandando a la mierda a los malditos Resident.
Zypher
lucha con una sombra del otro lado, Syphon llama la atención de otra enzarzando
Golpe aquí y allá, los filos de mis hermanos resplandecen en mitad de la
noche...
Fijo
la mirada en Throe, el cabrón está oculto tras una sola sombra.
-Te
veré sangrar esta noche maldito...o moriré intentándolo.
Saco
el filo que guardo tras mi espalda y dos cápsulas de agua mojan la cuchilla. La
sombra ataca.
Me
lanzo a su encuentro con rapidez...sonrío, antes de tocarla, mi cuerpo
desaparece frente a la jodida materializándome a espaldas del Traidor...
-Pensé
que entrenabas a las pequeñas mierdas...te dije que tú sangre sería mía cabrón.
Gruñendo
en su oído retraigo el filo contra mi muñeca, tomando el cabello del hijo de
puta ladeó su cuello para morder, el cabrón logra ladearse...eso hace que mis colmillos
perforen su hombro. Con ira desbordada arranco un trozo de carne de su hombro.
Throe lanza un chillido maldiciendo.
Llevo
el filo al frente para terminar el trabajo. Siento el filo cortar la carne de
su espalda y el chillido de Niño marica de Throe es lo último que escucho...
De
la nada me encuentro de espaldas contra un árbol... el crack de las costillas
rotas hacen que rechine los molares.
Alrededor
de mi cuello una mano evita que respire...cruzo la mirada con la sombra, la
pequeña mierda dibuja una tosca sonrisa...el reflejo de una cara femenina se
asoma...
-Que
mierda...
_ ¡¡Es
mío, no lo dañaras!!
El
ardor bajo su agarre duele como una perra...
_Ya
lo hice pequeña puta.
Con
el filo cruzado logró cortar el brazo, la Jodida retrocede chillando...caigo
sobre una rodilla tratando de respirar...
Levanto
la Baretta disparando la carga completa...la sombra se retuerce y explota...
Rápidamente
rasgó un trozo de mis camisa rompo las esferas de agua restantes empapando la
tela y la llevo alrededor de mi cuello...
Me
levanto con dificultad divisando como uno a uno se van materializando los
refuerzos.
Phury:
_ Para cuando llego a Safe Place, esto es un
puto caos. Veo a Zeta enseguida, disparando a una sombra. Tomo posición espalda
contra espalda con él y me grita:
_
¡Dispara a sus putas cabezas a los infectados y los medios sombras!
Vamos
girando como si de un baile se tratara mientras nuestros brazos extendidos se
tocan desde el hombro a la muñeca, disparando simultáneamente. El y yo no
necesitamos palabras para entendernos.
De
repente veo una sombra aparecer justo a su lado derecho y como su zarpa intenta
arañarlo. Levanto mi mano izquierda sobre su hombro derecho
_
¡Lo tocas...mueres! Un disparo certero a la frente mientras la cosa chilla y se
desaparece.
Vishous:
Al
recibir la llamada del Poli, el macho sintió la furia emerger en él como lava
recorriendo sus venas, sus dedos se movieron en microsegundos enviando un texto
a todos de forma general.
“Safe Place ya...ejército de bastardos allí.
Sin
más se desmaterializo viendo a Zypher, Sy, Syphon y Balthazar encargándose de
contener a Throe. Ese maldito era un bocado que no podía robarles, pero los
malnacidos que había traído eran suyos, el Poli trataba de contener a los que
intentaban entrar a lugar seguro y una maldita sombra casi le daba un ticket a
Zombielandia pero el Poli logro contenerla. Los ojos Diamantinos del macho se fijaron
en las aberraciones que intentan traspasar los muros; aunque él se había
encargado de que fuera impenetrable, los hijos de puta no cesaban de
intentarlo. Sujetando sus armas, los dedos del macho se movieron con presteza,
las balas de agua comenzaron a ir justo a la cabeza como el Poli había gritado
sin importar lo que fueran, sus manos se movían sobre sus enemigos derribándolos,
cada bala se alojó en un maldito ente de forma certera hasta que ambas cámaras
estuvieron vacías.
El
guerrero pudo recargar pero en vez de eso baño sus dagas con agua del Santuario
y arremetió contra los malnacidos abriéndose paso...sus dagas tenían solo dos
objetivos, si las cabezas no rodaban su pecho era traspasado hasta el corazón
sin demora. Esto no era una batalla, era el ataque más ruin que el maldito de
Throe pudo planear, así que no había tregua ni combate cuerpo a cuerpo, esto se
trababa de aniquilar o ser jodidos pero de ninguna puta manera llegarían a las
hembras ni a los niños que estaban dentro. El macho estaba fuera de sí, su
mente solo procesaba una palabra una y otra vez "MUERTE." El guante
que cubría su mano no era suficiente para ocultar el resplandor porque su ira
estaba fuera de control, era como una bomba de tiempo a punto de estallar.
Dos
sombras se lanzaron sobre él simultáneamente mientras aniquilada a una tercera,
el macho giró evitando su contacto y extendió ambos brazos haciendo que sus
dagas se encargarán de ellas, las hembras necesitaban a alguien dentro para
protegerlas y por ahora la mejor opción era Rhage, de seguir fuera la bestia se
liberaría en cualquier momento por lo que su hermano necesitaba a Mary para
contenerlo y su hembra estaba dentro, así que él debía llevar su culo allí
_ No
sabemos lo que pueda ocurrir y no necesitamos una maldita lagartija infectada uniéndose
a esto, cerciorarte de que las hembras y el resto estén bien Rhage, y mantenlas
a salvo, ¡LARGATE AHORA HERMANO!, ladró mientras
se unía a la fiesta del Poli quitándole un maldito Casper Blondie de encima,
esto era una maldita putada mataban a uno y aparecían tres.
Zeta y Phury se movían con una sincronización
perfecta y letal, los bastardos también hacían lo suyo pero esto parecía ser
incontenible, supo que era hora de agregarle un parte aguas a esto.
Vishous
liberó su mano del guante, la luz que emanó atrajo la atención de las sombras
hacia él, como abejas a la miel, el Poli iba a moverse para apoyarlo pero
Vishous lo detuvo.
_ ¡APARTATE!
Sin más se desmaterializo a varios
metros de allí. Al adoptar su forma a la
distancia, algunas sombras parecieron desafanarse un poco del resto y
concentrarse en él. Cuando las tuvo lo suficientemente cerca y apartadas de sus
hermanos el guerrero rugió de forma poderosa, liberando la energía que estaba sobrecargándolo,
la luz emergió de él como una onda que hizo añicos a todas esas hijas de puta
frente a él y a las más cercanas, pero el imbécil de Butch obvio su orden y ya
no pudo detenerse. Cuando se movió para tratar de ayudarlo, al ver que las
hijas de puta iban sobre él, su hermano recibió el impacto también haciendo que
su cuerpo cayera varios metros atrás. En dos segundos el guerrero estuvo con él
para sacarlo de en medio
_ Si
no te invitan al baile aún así llegas, ¿verdad jodido metiche? Aun aturdido
Butch tuvo la destreza para apuntar y quitarles de encima una maldita sombra
que iba justo sobre ellos. Viendo que sus sentidos estaban alertas Vishous se concentró
de nuevo en la batalla, dejando que el Poli hiciera lo suyo pero con él a su
lado.
Blay Lock:
Me
levanté tarde, repuesto, pero no totalmente. Uno a uno fueron
desmaterializándose hacia Lugar Seguro.
Ese
maldito no solo buscaba destruir al Rey, usurpar su trono. Quería eliminar a
todo aquel que se colocara delante de él y su objetivo.
Pero
por la Virgen Escriba, a esos inocentes que no le han hecho nada a nadie, ¿por
qué?
Esto
solo comprobaba que estaba loco. Cerré mis ojos, respiré pausado y me dejé
llevar.
Llegué
al lugar, ¡pero que alguien me diga no es cierto!
La
pelea estaba en su cénit. Mis dagas ya estaban en posición. Decidí avanzar, el
dolor en la columna solo hacía lo posible por recordarme no ser más un hijo de
la maldita madre y cuidarme.
Dos
sombras me cerraron el paso, detrás de ellos Syphon luchaba tratando de llegar
al maldito de Throe. Los constantes chillidos y destellos de luz hacían que mi
mirada periférica esté alerta. Vishous, Butch, Rhage, Phury, Zsadist, Zypher y Balthazar,
estaban luchando con todo lo que tenían.
Una
de los malditos espectros negros se larga sobre mi.
En
el último momento me desmaterializo hasta quedar detrás del otro que esperaba
su turno y mis dagas bañadas con el agua traída del otro lado entran en su
espalda barriendo hacía arriba, esto hace que se retuerza y desaparezca
Me
vuelvo hacia el otro y lanzó las dos disparos directos a su cabeza, teniendo el
mismo efecto.
La
adrenalina recorría mi cuerpo y ya voy por otro.
Nadie
dejará que tomen Lugar Seguro. Eso estaba por demás decirlo.
Otro
movimiento me permite ver cómo Rhage habla hacia las cámaras para avisar que
quiere… ¿Entrar?
Varios
espectros se dan cuenta de la táctica y corren hacia Godzy. Apurándome para
evitar sean obstáculos, empiezo a descargar mis municiones. Uno se aleja y dos
se desintegran.
__
¡Camino libre! Le grito y sigo peleando.
Rey Wrath:
Encerrado,
asi me siento. Encerrado en esta enorme y maldita mansión mientras, en Lugar
Seguro, hay una batalla enorme. Las hembras y los niños en peligro y el PUTO
REY CIEGO a salvo en su hermosa mansión.
_¡GRRRRR!
George
gime bajo ante mi gruñido de impotencia y la puerta se abre justo en el
instante en que hago estallar la lámpara de mi escritorio contra la pared; Fritz
tose bajo llamando mi atención y le gruño de vuelta
_ Que
quieres anciano? Sin dilación el pobre Fritz me expresa su preocupación por las
elegidas y las hembras, que junto a nuestros hijos se hallan en la mansión. Inspiro
y expiro mi rabia y le pido que traiga absolutamente a todos y cada uno de
ellos a mi despacho; en diez minutos mi despacho se llena de hembras
susurrantes y niños risueños. Serena y Bitty se sientan a mis pies y Fritz me
entrega a W junior en brazos, los demas niños de la casa están repartidos en
brazos de las elegidas, a las que indico se sienten en el suelo alrededor de
mi, tomo aire y empiezo el relato
_ Hoy
os explicare como un valiente Rey entrego hace mucho tiempo su vida para salvar
la de su hijo, lo que mas amaba en el mundo. Sus caritas se iluminan y siento
las palmaditas de Bityy y Serena:
_Un
cuento papi, un cuento. Eso es, bebés, un cuento de valientes.
Rhage:
Aparto
a un lado la figura de otra sombra que me roza el hombro provocando un ramalazo
de dolor que ignoro, para perforarle el cráneo con mi daga. La voz de Vishous
llega hasta a mí.
_ Oído,
cocina, le grito al tiempo que esquivo otro ataque y planto una bala en la
maldita cosa que está a espaldas del poli.
Realmente
no es buena idea seguir allí. Solo de pensar en la Bestia convertida en un
aliado del enemigo, hace que se me retuerzan las tripas. Y cada vez está más
ansiosa por probar la ¿carne? de esos malnacidos. Salgo corriendo y coloco el
rostro frente a la cámara.
_
Mary. Abre la puerta, deprisa, le gruño a la cámara. Mientras la hembra corre
en el interior de la casa para hacer lo que le digo, Blay grita a mis espaldas
y le veo lanzarse para detener a un grupo de sombras que se acerca para la
casa.
Me
giro para pegar mi espalda a la puerta, dejo la daga en mi pechera y empuño las
dos pistolas frente a mí, para evitar que alguna de las sombras pueda
acercarse, si se saltan la barrera de balas que Blay se ha encargado de formar
para evitar que ninguna se cuele dentro de la casa. La puerta se abre y noto el
calor que desprende en mi espalda, me apresuro a entrar y cerrar antes de que
algo pueda seguirme. Listo. Me vuelvo y veo a un grupo de hembras encogidas,
abrazadas entre si y a sus crías. Joder, esto es lo último que esas hembras
necesitan ahora. Maldito bastardo traidor por hacerle esto a ellas. Con mi
furia el hormigueo bajo la piel crece y me tengo que obligar a cerrar los ojos
un minuto para controlarme. Mary me mira con preocupación, así que fuerzo una
sonrisa y me enderezo.
_Tranquilas
todas. Estamos aquí para protegeros. Lo mejor será que subáis a los
dormitorios. Inclino el rostro para
mirar a Mary que ya tiene sus manos sobre mí, lo cual logra que la Bestia se
apacigüe en parte
_ ¡Ey!
Todo está bien. Solo me quedo para echaros un ojo, le guiño y le doy un cálido
y rápido beso.
_
Vamos, ahora id arriba todas. No dejaran que entren aquí y si lo hacen, voy a
darme un festín con ellas.
Elizabeth Randall:
Cuando
entra Rhage en Safe Place y veo sus ojos azules casi blancos, entiendo que la
bestia está cerca.
Escucho
atentamente lo que dice y lo dejo con Mary mientras me dirijo a las mujeres que
están dentro
_
¡Atiendan por favor! Vamos a ir al piso
superior. Esto debe ser rápido. Veo como se organizan y van subiendo, siguiendo
a Marissa, que lleva un niño en brazos. Karehn toma a otro y yo me quedo a la
retaguardia.
_ ¡¡Vamos
Mary, no te quedes atrás!!
Throe El Desertor:
Sorpresa
no, no hay sorpresa con Syneb. El siempre oscuro, siempre poderoso... siempre
un animal. Oh mi amada. Ellos siguen siendo letales.
“Pero
enojados y manipulables”
Escucho
la voz de ella, seductora, perlada de deseo y dominación. Veo luces cuando la
mordida alcanza mi hombro y todo se nubla por un momento. Es cuando la veo
surgir entre las sombras. Usando su poder arremete contra mis hermanos.
“Ya
no son tu familia, ahora eres mio”
Aye,
bien dices. Soy tuyo, oh mi amada. Quiero lo que me das, quiero lo que me
juraste. Lo quiero todo.
“Lo
tendrás”
Antes
de agarrar mi hombro para poder envolverlo en algo y sanarlo, ellos atacan de
nuevo. Veo las dagas de Zypher pasar muy cerca de mi rostro. Las balas de
Balthazar y Syphon vuelan en mi dirección. Y ya no tengo salida. Había pensado
que las sombras acabarían con ellos en el callejón, pero ahora son muchos y no
tengo más ventaja.
“Vete
y déjamelo a mi, mi querido, yo te protegeré”
Sus
palabras calman mi corazón, calmo mi respiración y desaparezco. Vuelve a mi, mi
amada, amada Devina.
Devina La Malvada:
Mi
niño, se atrevieron a dañar de nuevo a mi niño. MÍO. Devina usa sus poderes
para sanar el hombro de su preciado Throe, en la actualidad su más preciada
posesión y su boleto de salida de ese maldito infierno en el que seguía
encerrada.
_
Vete y déjamelo a mí, mi querido, yo te protegeré.
Throe
se desvanece en la noche con dirección a la mansión donde ella lo espera
ansiosa. Devina reúne a todas las sombras y los infectados y como tontos los
guerreros las siguen.
Que
desperdicio, si sus hermanas hubieran hecho su trabajo dada de esto ocurrirá.
Las
sombras y los híbridos se fusionan en una masa gigante y amorfa, y con un
pensamiento de Devina, alcanzan la masa crítica y explotan. Los guerreros se
dan cuenta justo a tiempo y retroceden lo suficiente para no ser historia a
causa de la explosión, sin embargo las ondas de choche los lanzan por los aires
unos cuantos metros. Sobre el pasto queda una mancha negra y apestosa, pasará
tiempo antes de que algo vuelva a crecer verde en esa zona.
En
la gran casa, Devina espera a Throe, deseosa de sentir sus manos sobre ella,
ansiosa por que comience a crear sombras nuevas, porque ella sabe que con cada
sombra que crea él le entrega otro fragmento de sí mismo y, con cada fragmento
se acerca el momento de ser libertad.
Hasta
que los últimos vestigios del poder de Devina desaparecieron de la atmósfera
Lassiter, el ángel, hizo su entrada
triunfal. No podía permitirse el lujo de que ella supiera que estaba del lado
de los hermanos. Al menos no todavía.

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