Syphon Bastardo
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Syphon estaba recargado en la barra del tugurio de cara al
gentío, las mujeres iban y venían pavoneándose con sus pequeños atuendos frente
a él tratando de llamar su atención, sin embargo ninguna de ellas era su tipo,
generalmente cuando compartía una con sus hermanos dejaba que ellos eligieran,
pero esta noche, esta noche estaba solo; Baltazhar estaba en rotación, Xcor,
Zypher y Syn con sus hembras, lo que lo dejaba con un montón de tiempo libre,
la opción lógica para él había sido salir de la mansión de la hermandad y darle
atención a lo que le colgaba entre las piernas, menor que dejar que la mierda
lo alcanzara, las pesadillas ahora lo perseguían incluso estando despierto.
Vació el vaso decidido a irse, este lugar no tenía lo que
buscaba, había ya pagado cuando un par de mujeres lo flanquearon.
— Te vas tan pronto, delicia? La noche joven y todavía
podemos encontrar forma de divertirnos.— Dijo la rubia de negras raíces
mientras le pegaba las tetas falsas en el antebrazo.
— Si estás aburrido podemos entretenerte, ven a la mesa con
nosotras seguro que entre todas podemos poner una sonrisa en tu rostro. –
Indicó la morena de bronceado de salón. **Mierda, cómo extraño los viejos
tiempos en que las hembras eran de carne y no una suma de productos
sintéticos**, pensó.
De manera perezosa Syphon dirigió la mirada hacia donde la
morena señalaba, en se rincón alejado y distante del bullicio que había estado
escrutando estaba la elegida de la noche, los estándares de belleza habían
cambiado con los años, las mujeres de ahora se esforzaban por mantener un peso
“ideal” que la dejaba sin carne en los huesos, sin embargo esa mujer con cara
de ya quiero irme a casa se ajustaba deliciosamente a lo que estaba buscando
para pasar la noche.
De curvas pronunciadas y redondeadas, Nina, se preguntaba
porque se había dejado convencer por Alison de acompañarlas, esa noche no
estaba en su mejor forma, el trabajo en la clínica veterinaria la tenía agotada
y no era su mejor día para salir de ligue, tampoco era que ligara mucho y menos
cuando iba acompañada de sus dos amigas con porte de súper modelos. Nina exhalo
el aire con frustración cuando las vio acercarse con lo que posiblemente era el
hombre más perfecto sobre la tierra. **Genial, la cereza del helado!!! Otro
persona más para ignorarme esta noche**. Sin esperarse a las presentaciones
Syphon se acerco a la pequeña humana.
— Soy Syphon y tú?
—Ni… nii…Nina. — Tartamudeó la incrédula joven.
—Hermoso nombre Ni.Ni.Nina. — Ronroneo Syphon cerca de su
oído usando como pretexto el ruidoso entorno.

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