lunes, 4 de marzo de 2019


Vidas robadas
Capítulo 2

Nolween Doggen:
Deposito las compras en la mini van Ford Connect que usamos para hacer las compras de la mansión.
_Levanta las manos y voltéate despacio.
La voz que escucho proviene de alguien joven pero su tono es frio, muy seguro y para nada amistoso.
Así que me doy la vuelta lentamente para encarar una hembra adolescente apuntándome con un cuchillo bastante aterrador.
_No te haré daño, tienes suerte de ser hembra, porque odio los machos.
Me quedo en perfecto silencio esperando.
_Solo me llevaré algunas de tus provisiones.
Mientras ella carga su mochila, la observo con más atención. Su ropa negra está muy gastada y se encuentra demasiado delgada. El gorro negro que lleva puesto me impide saber el color de su pelo. Hasta sus manos de tan curtidas parecían de macho joven.
_No necesita apuntarme, puedes llevarte lo que quieras. ¿Dónde vives?
Ella no contesta, solo cierra su mochila, sin una palabra, se la cuelga en la espalda y se aleja rápidamente.
¡¡Virgen!! ¡Es una pre-trans!
En un santiamén, pongo seguro al auto y la sigo a una distancia prudente hasta un pequeño bosque.
Que sorpresa me llevo al verla desaparecer en una enorme casa abandonada.
Me acerco y paso la cabeza por una de las ventanas sin vidrio.
¡Oh dulce Virgen!
Aquí no hay solo ella, sino un grupo bastante grande de pre-trans de varias edades.
Al llegar a la mansión, me apresuro a buscar el señor Fritz. El sabrá que hacer porque no podemos dejar esos pobres niños solos.

Las persianas aún no suben y yo desperté bastante antes hoy.
Me remuevo en la cama y siento a Nalla removerse junto a mí. Últimamente, le encanta despertar y pasarse a nuestra cama, en medio de los dos. Su manita se cierra sobre mi brazo y suspira. Z, del otro lado, duerme boca abajo, aunque su brazo extendido nos sujeta a las dos cerca de él.
Me desprendo con cuidado de ambos y me levanto de la cama intentando no hacer ruido.
_¿Adónde vas, nalla? Su voz aún ronca de sueño me sobresalta.
_Shhhh... Despertarás a Nalla, cariño, le digo mientras voy hacia él. Me inclino y le doy un beso en medio de los hombros, sobre la tinta negra del tatuaje con mi nombre. Él se estremece y su mano se estira para atraparme, pero me aparto de un salto y río por lo bajo.
_Bella... su voz es un gruñido de advertencia.
_Voy abajo a buscar café. Ya regreso, nallum. Tomo mi bata y salgo casi corriendo, me encanta como se pone cuando lo hago esperar, así es que tendrá que aguantar un rato.
Desciendo las escaleras ajustándome el cinturón de la bata, los cabellos revueltos y descalza. Espero no cruzarme con nadie, pero claro, las cosas nunca salen como esperas...
Escucho sus murmullos algo alterados antes de verlos. Al parecer, por el tono de sus voces, ha ocurrido algo.
Reconozco la voz de Fritz, y la de Nolween, la doggen que generalmente se encarga de los niños.
Decido descender hasta la planta baja y ver que sucedió, cuando soy casi arrollada por el par que viene subiendo a toda marcha.
_¡Por la Virgen Escriba, Mi señora Bella! ¡Discúlpeme! Exclama Fritz, azorado.
_No pasa nada Fritz.
Pero al observar el rostro de Nolween, mi atención pasa a ella.
Luce tensa, preocupada.
_¿Nolween? ¿Estás bien?
La mujer duda, pero veo a Fritz hacerle un gesto y la explicación no tarda en llegar.
A medida que sus palabras fluyen, siento, primero enojo, ¿como se atreven a asaltar a una mujer indefensa que solo cumple con su trabajo? Luego sentir alarma.
_¿La seguiste? ¡Demonios, Nolween! ¡Eso fué imprudente! ¡Fritz! Tendrás que comenzar a mandar doggens machos a hacer los reca...
Pero inesperadamente me interrumpe.
Es tan extraño que un doggen haga algo así que atrae mi plena atención nuevamente hacia ella.
_¡Son niños, mi señora! exclama. Escucho el resto de su historia en silencio.
Diablos. Vaya hallazgo, pienso para mí.
_Usted cree que Su señoría, Elizabeth... usted cree que ella querrá…

_¿Ayudarlos? ¡Ni lo duden! Vamos a verla. Has pensado bien, Nolween. Has hecho lo correcto. Un poco arriesgado, pero correcto. Vamos, vengan que hablaremos con Beth.


Fritz:
Estaba a punto de ir a buscar a Nolween personalmente, su demora ya me era preocupante.
Los ojos de la joven hembra eran muy fáciles de distraer ya que el cambio entre el antiguo país y la ciudad hacían que ella aún no terminara de maravillarse, pero ahora había sobrepasado mucho su tiempo.
Tomé mi gabardina y dejé al resto de los Doggen encargados de la mansión para ir a buscarla.
Caminaba al garaje cuando escuché que el portón se activaba y la Mini Van entro a la propiedad, esta vez Nolween recibiría una llamada de atención por esta demora. Acercándome a la hembra note su rostro desencajado así que mis palabras para reprenderla se disiparon.

_Señorita Nolween, ¿que ocurrio? Por favor dígame qué le pasa.

Cuando la hembra me contó lo sucedido y lo que había descubierto, la culpa me invadió por completo. Confirme que en efecto nada malo le hubiera ocurrido que gracias a la Virgen Escriba no tenía ninguna herida, pero no volvería a permitir que una hembra saliera sola de la mansión bajo ninguna circunstancia. La aflicción de la joven me hizo pensar; si allá afuera había jóvenes pre-trans que precisaban ayuda, mis señores deberían saberlo. Una noticia cómo está era algo que requería primeramente a mi señora Elizabeth porque ella era la única que lograba calmar a mi señor. Sabía muy bien que mi Rey podría molestarse mucho al enterarse que algunos jóvenes de la raza vivían en condiciones tan precarias allá afuera y nadie estaba prestándoles ayuda.

Caminé con Nolween por el largo pasillo hasta tomar las escaleras. Justo al doblar para tomarlas casi arrollé a la señora Bella, cosa que no podía perdonarme, nunca había sido tan imprudente. Le pedí mil disculpas a mi señora y después le explicamos todo, y ella misma se ofreció a acompañarnos ante mi señora Elizabeth.

Elizabeth Randall:
 _Me despierto como cada mañana, 10 o 15 minutos antes de que las persianas se abran. Y con Wrath de viaje, no es que duerma muy bien.

L.W. me reclamará en breve, así que me levanto de la cama y me dirijo rauda al baño; después de una ligera ducha y vestir mis vaqueros favoritos y un suéter, voy inmediatamente a la recamara de mi bebé.
Aún no he abierto la puerta y ya está gruñendo como su padre
_ ¡Ya voy! mahmen ya está aquí.  Lo alzo en brazos y sus manos regordetas me sujetan la cara mientras me besa llenándome de babas.  Río con él y alzándolo le hago pedorretas en su barriguita
_ Vamos pequeñín, hora de ver esos pañales y vestirte para bajar a comer.

_Mientras le canto su canción favorita de "la vaca lola", lo aseo y lo preparo.
Justo cuando abro la puerta para salir veo a Bella con la mano levantada para tocar, la acompañan Fritz y Nolween. Mi ceja se alza, por sus expresiones no son buenas noticias.

_¿Qué ocurre? Mientras los hago pasar a la habitación, Bella comienza a contarme lo acontecido esa mañana.

_¡Espera! Y mi atención está ahora en Nolween. Si entendí bien ¿son pre-trans que viven en una casa en ruinas, te atracaron y no hay adultos con ellos? ¿Y hay de todas las edades? Ella asiente y su cara de preocupación no deja lugar a dudas, está asustada por ellos.

_Bueno, le digo con calma, simulando estar serena aunque por dentro estoy furiosa. _ No te preocupes. Le paso el niño a Bella y la abrazo. Enseguida se tensa, pero después de lo ocurrido esta mañana, creo que lo necesita.
Beso su mejilla y sonriendo le digo: _ ¿Puedes llevar a L.W. con las elegidas y decirles que surgió una emergencia y necesito que lo cuiden y le den el desayuno? asiente rápidamente y tomando al pequeño en sus brazos sale rauda de la recamara.
_ ¡Nolween, espera!  Se gira y me mira. Cuando termines, ve al despacho del Rey, te estaremos esperando para llamarlo.

_Mientras dirijo mis pasos para llamar a mi hellren, me preocupa cómo se va a tomar esto. Ya tiene bastante con la reunión que lo llevó con Rhev a la colonia sympath.
Entro en el despacho con Bella y Fritz al que le indico que no cierre la puerta mientras rodeo el escritorio y me siento en el sillón de Wrath
_ esperemos a Nolween.

No pasa mucho tiempo y la doggen ya está en la puerta esperando
_ ¡Pasa y cierra Nolween! Tomo aire profundamente y llamo a mi nallum. Al segundo timbrazo responde.

_ ¡Leelan! ¿Está todo bien? Lo noto cansado, está nueva amenaza no le ha dado tregua
_ Si amor ¿todo bien por ahí? Responde con un gruñido. No sé qué pasa pero seguro hay complicaciones

_ Nallum, te llamo porque esta mañana ocurrió algo y no sé cómo actuar. Pongo el manos libres, estoy en el despacho con Bella, Nolween y Fritz. Pulso el botón y dirigiéndome a la doggen le digo _Cuéntale lo que me contaron. Tranquila.



Continuará.......





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